El PSOE pide la dimisión de Marina Bravo, que reitera que actuó de manera legal

El PP muestra su apoyo a la diputada provincial, mientras que Cs dice que aún está recopilando datos aunque el asunto «no pinta bien»

ANTONIO M. ROMERO MÁLAGA.

El PSOE pidió ayer la dimisión de la diputada provincial de Medio Ambiente, Marina Bravo, por haber adjudicado en los últimos tres años y medio contratos por valor de 190.000 euros a la empresa de comunicación y publicidad en la que trabaja su pareja y cuyo administrador es el hermano de éste. Bravo, que recibió el apoyo del equipo de gobierno del PP en la Diputación de Málaga, reiteró que no dejará el cargo porque actuó de manera legal.

El portavoz socialista en la institución provincial, Francisco Conejo, sostuvo que este caso es similar al que en 2009 obligó a Manuel Marmolejo a dejar su cargo de concejal en el Ayuntamiento de Málaga al conocerse que había adjudicado 18 contratos a la empresa de su cuñado. «A Marina Bravo no le queda otro camino que el que tomó Marmolejo, dimitir. Si no lo hace, el PP y Elías Bendodo (presidente de la Diputación) quedarán en entredicho en la provincia», aseguró.

LOS DATOS

Facturación anual de la empresa TuImagina con la Diputación de Málaga desde 2008
Entre 2008 y junio de 2011 gobernó el PSOE con IU y a partir de esa fecha hasta hoy, el PP. Bravo fue elegida diputada de Medio Ambiente en septiembre de 2013.
u2008
14.396 euros.
u2009
8.902 euros.
u2010
70.786 euros.
u2011
25.163 euros.
u2012
20.578 euros.
u2013
55.506 euros.
u2014
87.154 euros
u2015
30.132 euros.
u2016
30.570 euros.
u2017
82.569 euros.

Conejo añadió que si Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, «dejó caer» a Marmolejo en 2009, Bendodo debe hacer lo mismo con Marina Bravo porque si no «habrá demostrado su complicidad y connivencia con esta práctica de clientelismo».

El dirigente socialista reiteró que Bravo «se ha saltado la ley que prohíbe contratar a familiares» y que este caso es «un nuevo escándalo de clientelismo, favoritismo y enchufismo en la Diputación». «Bendodo ha hecho de la Diputación su cortijo, el cortijo del PP de Málaga», apostilló, al tiempo que advirtió de que en este caso hay fraccionamiento de contratos para evitar sacarlos a concurso público.

Unas declaraciones a las que respondió Francisco Salado, vicepresidente de la Diputación de Málaga -Bendodo estuvo ayer fuera de la provincia-, para mostrar el apoyo del equipo de gobierno popular a Marina Bravo porque «no ha realizado nada irregular» y subrayó que están tranquilos porque todos los contratos que se han adjudicado desde el área de Medio Ambiente con la empresa TuImagina se han hecho dentro de la legalidad «más absoluta», conforme a la Ley de Contratos y con transparencia.

Salado acusó a Francisco Conejo de «juego sucio» y le preguntó si ha dimitido el presidente del Parlamento de Andalucía, Juan Pablo Durán -la empresa de su sobrino fue contratada por la Cámara andaluza para una campaña institucional-. «El señor Conejo no puede venir aquí a dar clases de ética, transparencia y buen gobierno cuando es una persona que ha estado investigada por un caso muy grave como fue la construcción de su piscina, donde se benefició de una artimaña legal para no pagar los impuestos que tenía que haber pagado. Se hizo una piscina ilegal, le pese a quien le pese y no puede venir a dar clases de ética y buen gobierno porque está desacreditado», dijo.

El vicepresidente de la Diputación recordó que la empresa TuImagina lleva trabajando con la institución provincial desde 2008 -bajo gobiernos del PSOE e IU- y que por una relación sentimental «sobrevenida» (se inició en 2014) de una diputada con uno de los trabajadores de la misma, que es el hermano del administrador de la misma, no tiene por qué dejar de trabajar con la Diputación. A su juicio sería «una injusticia» que un empresario tuviera que dejar de contratar con una institución porque haya surgido una relación afectiva de uno de sus empleados.

Francisco Salado concluyó que este caso no es similar al de Manuel Marmolejo y reiteró que «no ha habido ningún favoritismo» a la empresa TuImagina, que trabaja también con la Junta de Andalucía, con ayuntamientos de diferentes colores políticos y empresas privadas.

Marina Bravo, por su parte, en declaraciones a SUR insistió en que no ha cometido ninguna ilegalidad y que por ello no va a dimitir. La diputada de Medio Ambiente agregó que los técnicos no le dijeron en ningún momento que estuviera cometiendo una irregularidad, aunque reconoció que su área no va a volver a contratar con esta empresa.

Bravo, que agradeció el apoyo de sus compañeros de partido, subrayó que va a seguir trabajando como lo ha venido haciendo hasta ahora.

Desde Ciudadanos, socio de investidura del PP, su portavoz, Gonzalo Sichar, dijo que aún están recopilando todos los datos, aunque reconoció que el asunto «no pinta bien». El dirigente naranja evitó pronunciarse sobre si Bravo debe dimitir o no.

A este respecto, la portavoz de Málaga Ahora, Rosa Galindo, sostuvo que la diputada de Medio Ambiente debería dimitir porque aunque no hubiese incompatibilidad legal la habría ética. En la misma línea, el portavoz de IU, Guzmán Ahumada, afirmó que este caso denota que el PP en la Diputación «es una pequeña sucursal de la trama que representa a nivel general su partido con la Gürtel».

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