El PSOE de Málaga cierra filas para colaborar con el nuevo Gobierno

Ruiz Espejo, sentado en el centro, ayer durante la reunión de la ejecutiva provincial del partido. /SUR
Ruiz Espejo, sentado en el centro, ayer durante la reunión de la ejecutiva provincial del partido. / SUR

Los oficialistas, los sanchistas, que se han rearmado moralmente, y la vieja guardia coinciden en que es el momento de recomponer las relaciones internas en la provincia

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Tras unos días de desconcierto y expectación sobre los primeros pasos de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, la configuración de su gabinete, con gestos hacia el socialismo andaluz con el nombramiento de María Jesús Montero como ministra de Hacienda y tendiendo puentes con la principal comunidad gobernada por los socialistas y su principal granero de votos, ha traído el sosiego al PSOE de Málaga. Las distintas sensibilidades que conviven en el partido en la provincia han cerrado filas para colaborar con el nuevo Ejecutivo. Un regreso al Gobierno que ha sido muy bien recibido por las bases socialists en la provincia.

En el seno del partido en Málaga son conscientes de que Sánchez no lo va a tener fácil para gobernar al contar con sólo 84 diputados en el Congreso y que ante esta situación, y con un ciclo electoral inminente (en 2019 se celebrarán las autonómicas andaluzas, las municipales y las europeas, quedando la incógnita sobre la fecha de las generales) es primordial transmitir una imagen de unidad para afrontar la responsabilidad de dirigir el país. Y en ello coinciden tanto desde la dirección provincial –controlada por los susanistas–, como desde el sector sanchista que apoyó al hoy presidente del Gobierno frente a Susana Díaz en las primarias de hace un año por el liderazgo del PSOE, y la vieja guardia socialista.

Desde el entorno del secretario general provincial, José Luis Ruiz Espejo, fuentes consultadas subrayaron que ante la «compleja» situación social y política el partido debe transmitir una imagen de unidad y trabajo. En ese sentido, la dirección malagueño ofrece «toda su colaboración» a Pedro Sánchez y confía en que «todos estemos en el mismo barco».

Quinielas para la elección del subdelegado

Una vez conformado el nuevo Ejecutivo y las estructuras intermedias de los ministerios, se procederá a nombrar a los delegados del Gobierno en las comunidades y a los subdelegados en las provincias, que deben ser funcionarios de la máxima categoría. En el caso de Málaga, la dirección provincial del PSOE confía en que la elección se haga de forma consensuada atendiendo a los criterios que se marquen por el Gobierno sobre paridad, grado de experiencia o ámbito del que deban proceder. En estos días, en las quinielas ya se apuntan algunos nombres como los de la exportavoz municipal María Gámez, la exdelegada Marta Rueda, o el profesor universitario Fernando Arcas.

«Debemos trabajar en equipo y unidos. Es el momento de defender la acción del nuevo Gobierno en un momento complicado y de la Junta de Andalucía en un momento preelectoral. Es la hora de cerrar los debates internos», subrayaron fuentes de la dirección provincial, que ayer celebró una reunión de su ejecutiva para abordar la nueva situación política y cambiar sus estrategias.

Ser «una piña»

El pasado octubre, durante las primarias para elegir al nuevo secretario general, José Luis Ruiz Espejo (susanista) se impuso a Rafael Fuentes (sanchista); el candidato derrotado aglutinó a su alrededor un tercio de los votos. Aquella derrota supuso un golpe para los integrantes de esta corriente, que ahora se han rearmado moralmente con la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa. Desde este sector también se hacen llamamientos la «colaboración» entre la dirección provincial del partido con el Gobierno. «Es el momento de que seamos una piña», dijeron las fuentes.

Entre los históricos, Enrique Linde, expresidente de la Diputación, destacó que el Gobierno de Pedro Sánchez mejorará las relaciones con la Junta y atenderá las reivindicaciones de Andalucía y Málaga. En el plano político, Linde añadió que se va a rebajar la tensión política en la provincia y se irá a un plano de colaboración.

En esa idea insistió José Aurelio Aguilar, exvicesecretario general del PSOE, quien remarcó que cuando gobiernan los socialistas «anteponemos el interés general a las cuitas internas» y que la llegada de Sánchez al Gobierno va a contribuir a que se recompongan las relaciones entre Pedro Sánchez y Susana Díaz y también en Málaga. Aguilar se mostró ilusionado con la llegada de un presidente socialista a La Moncloa, sostuvo que son tiempos de diálogo, acuerdos y consensos y recordó que Málaga «siempre ha salido beneficiada cuando el PSOE ha estado en la Junta y el Gobierno».

Juan Fraile, exsecretario general del PSOE, justificó la moción de censura, auguró que el Gobierno no agotará la legislatura y se mostró confiado en que la gestión de Sánchez «dará pistas de lo que la izquierda quiere para España». En clave provincial, dijo que el nuevo escenario «aliviará las tensiones internas». «Debemos dejarnos de recelos y trabajar juntos. Lo necesita el Gobierno, la Junta y el PSOE», apostilló.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos