Una prerrogativa muy costumbrista

El alcalde preside y ordena el pleno. /P. R. Q.
El alcalde preside y ordena el pleno. / P. R. Q.
La Casona del Parque

Ni en la Ley de Bases del Régimen Local ni en el reglamento del pleno está escrito que el alcalde pueda hablar de forma ilimitada como de hecho hace

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Las costumbres se hacen leyes. Tanto que los juristas, esos que muchas veces pretenden que el común de los mortales entiendan lo que escriben, le acabaron llamando derecho consuetudinario, que no es otra cosa que las leyes emanan de los usos y costumbres.

Por estas tierras en las que las costumbres se vuelven intocables, hay algunas leyes que no aparecen por ningún sitio, aunque los ediles hayan creído verlas negro sobre blanco. El portavoz popular Carlos Conde defendía, frente a la oposición, la semana pasada al alcalde Francisco de la Torre explicando que el regidor tiene una prerrogativa para hablar de forma ilimitada en los plenos, y aludía a la Ley de Bases del Régimen Local y al Reglamento Orgánico de Plenos (ROP) del Ayuntamiento de Málaga. Pero, aunque tanto él como el resto de los ediles crean que es verdaderamente así, en realidad en ninguno de estos dos textos mencionados se lee de forma explícita que el alcalde tenga la potestad de enrollarse a placer en los plenos. Basta con echarle un ojo. Otra cosa muy diferente es que, entre las múltiples responsabilidades, derechos y obligaciones del primer edil esté la de convocar y presidir las sesiones de pleno como presidente de la corporación. Pero ni en la Ley de Bases del Régimen Local ni el ROP se explica que su tiempo no deba ajustarse al estipulado para el debate, aunque se especifique que es alcalde presidente el que convoca y preside las sesiones, dirige los debates y mantiene el orden de los mismos.

Defendía Conde a su jefe porque en el pasado pleno de octubre todos los partidos de la oposición, encabezados por los naranjas esta vez, se quejaban de que en las mociones popular y socialista sobre el metro, De la Torre se decidió a exponerlas y a defenderlas de forma intensa y extensa frente a los demás intervinientes, no dejando a su concejal de Movilidad, Elvira Maeso, que tocara bola –algo que empieza a ser también demasiado común o consuetudinario en las sesiones plenarias.

De todos es sabido que el alcalde no es precisamente un entusiasta seguidor de Baltasar Gracián, y lo bueno, si breve, dos veces bueno no está entre sus frases de cabecera. De la Torre, por el contrario, suele ser preciosista y puntillista en sus explicaciones, lo que le hace extenderse más allá, mucho más allá del tiempo reglamentario, que en este caso era de tres minutos en el primer turno de intervenciones y uno en el segundo. Diez minutos ocupó en el primero y algo menos en el segundo. Pero sólo en su primera ronda doblaba el tiempo que podían hablar los demás en sus dos turnos, lo que a juicio de los naranjas es un claro agravio comparativo, sobre todo cuando el alcalde interviene para defender iniciativas como partido político, es decir como PP.

Otra cosa diferente es que como regidor pueda hablar por alusiones concretas a su gestión o para puntualizar cómo se está ejecutando un determinado asunto desde el equipo de gobierno con el objetivo de informar a la corporación. Pero se ve que esta costumbre, la de hablar sin tiempo estipulado, se ha convertido en una ley, sí de esas consuetudinarias. Apearle del privilegio no se antoja tarea fácil. Ni de proponérselo los naranjas con su llave de la gobernabilidad.

Piden apoyo. Los camareros del aeropuerto

Salazar, Ariza y Cabrera.
Salazar, Ariza y Cabrera. / P. R. Q.

El Ayuntamiento, como ya hemos dicho en otras ocasiones, es la puerta en la que todos los colectivos tocan para hacer valer sus demandas o anhelos, y ayer le tocaba al colectivo de camareros del aeropuerto de Málaga, que están disgustados con que las concesiones de los distintos locales salgan a concurso divididas y que ellos, que son 300, dejen de pertenecer a una misma empresa, lo que dificultaría el acceso a sus derechos laborales como comité de empresa unificado, la concreción horaria o reducción de jornada de 35 madres y padres y la organización del trabajo basado en acuerdos de la plantilla así como un plus de productividad para el que dicen que llevan muchos años sudando la camiseta para ganárselo mejorando también los ingresos de la empresa concesionaria, en este caso Select Service Partner (SSP). Ayer se reunieron con el PSOE, Málaga Ahora y Ciudadanos el presidente del comité de empresa Miguel Ángel Salazar, y los representantes Enrique Ariza y Pedro Cabrera, éste último director del distrito Carretera de Cádiz hasta hace un par de años. En próximos días abordarán el asunto con el PP e IU-Málaga para la Gente. Se barrunta una moción a pleno.

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