Predegalejo: calles llenas de obstáculos

Paso limitado por la falta de desbroce. / Carmen Monserrate
COSAS DE LA CIUDAD

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Dice Cristina Monserrate que Pedregalejo es un barrio «donde se pagan unos altos impuestos pero que lleva años de abandono». Y se refiere a una serie de deficiencias que hay en algunas de sus calles sobre los que llama la atención, cuestiones que dice «van más allá de la estética y que atañen a la seguridad». Así se refiere a la calle Mariano de Cavia, donde dice «los alcorques están sin arreglar, y las plantas han crecido haciendo imposible a veces pasar por las aceras, obligando a salirse a la calzada». Además asegura que «hay alcorques vacíos que están a centímetros de la puerta de casa de mis padres. Llevan años así. Había unos árboles que talaron y nadie repuso. Ahora constituyen un doble peligro: el de caerse en ellos, ya que mis padres son mayores y para entrar en su casa tienen que rodearlos (mi madre tiene un grado alto de minusvalía y va con muleta), y el peligro sanitario, debido a que todos los perros de la zona los usan de wc, con lo que el olor, los mosquitos y todo lo que se pueda imaginar, se concentra justo delante de casa de mis padres». Añade que «presentamos hace un año ya un escrito con fotos a la junta de distrito de El Palo pero nadie ha hecho nada». «Tan sólo necesitamos que los cierren y le pongan unas losetas del mismo suelo del resto de la acera, ya que un árbol ahí dificultaría mucho el tránsito a mis padres. El coste para las arcas municipales es mucho más bajo que lo que supondría una denuncia -–Dios no lo quiera– si a mis padres les pasara algo». «No entendemos que haya pasado más de un año desde que presentamos el escrito y nadie haya hecho nada», resalta.

Aceras intransitables. / C. M.

Otro aspecto al que se refiere esta vecina es a una edificación de Emasa en la calle Ventura de la Vega que asegura «está abandonada y apuntalada, llena de suciedad y que es un nido de insectos. Siendo municipal, ¿no deberían tenerla al menos limpia?», se pregunta. «Por ahí pasamos muchas personas porque está pegando a la iglesia del Corpus, que tiene mucho movimiento de público».

En esa misma calle advierte de «la yinkana que supone transitar por esa acera. La sucesión de postes de luz de los antiguos, farolas, señales y árboles, hacen que los vecinos tengamos que ir por la calzada, porque el semáforo para cruzar al otro lado de Juan Sebastián Elcano, está en ese lado». «Con un poco más de cuidado, las calles de Pedregalejo volverían a estar tan bonitas como hace años», concluye esta ciudadana, que espera que se produzca una respuesta municipal a sus reclamaciones.

Proliferan las palomas.

Portada Alta: excrementos y palomas

En la barriada de Portada Alta hay quien se dedica a darle de comer a las palomas, por lo que éstas están proliferando en el barrio causando las lógicas molestias. Una vecina de la zona dice que «hay una mujer que les echa pan frente al parque de la Peseta, por lo que la calle está llena de excrementos, las ropas tendidas sucias por el mismo motivo igual que los poyetes de las viviendas». Además señala que a causa de ello, «los resbalones son muy frecuentes», por lo que pide que se controle esta situación.

La ordenanza municipal sanciona con multas de hasta 500 euros a quien alimenta a estas aves. Y es que hay quien tiene la costumbre de echarles migas de pan u otros alimentos, contribuyendo de esta forma a la superpoblación de esta especie, lo que se traduce en molestias y también en una mayor suciedad de la ciudad, como queda demostrado.

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