Portátiles que reviven en La Palmilla

José Alonso y Rossmarie Valdiviezo son voluntarios del Centro de Software Libre de ASIT. fran acevedo/
José Alonso y Rossmarie Valdiviezo son voluntarios del Centro de Software Libre de ASIT. fran acevedo

ASIT recicla los equipos para facilitar a los vecinos el acceso a las nuevas tecnologías dentro de su proyecto de alfabetización digital Una asociación repara ordenadores usados, cedidos por empresas, para entregarlos a familias de la barriada

AMANDA SALAZAR MÁLAGA.

Existe el analfabetismo a secas, ese que, por fortuna y según las estadísticas, está en vías de extinción en la provincia. Pero la aparición de las nuevas tecnologías ha provocado otro tipo de analfabetismo, el digital. Hoy es cada vez más difícil encontrar a personas que no sepan leer o escribir. Pero, en el mundo en que vivimos, también es preocupante que una persona no sepa acceder a Internet desde un ordenador para pedir una cita en el médico o hacer una gestión burocrática a través del ordenador. La brecha digital también genera desigualdades. Y afecta en mayor medida a zonas con necesidades de transformación social como La Palmilla. La Asociación al Servicio de la Investigación y la Tecnología (ASIT) lleva desde el año 2015 trabajando en esta barriada para romper con la brecha digital desde su Centro de Software y Tecnología Libre.

La ONG -que trabaja en La Palmilla desde hace más de 20 años en programas de apoyo escolar y de formación para la inserción laboral-creó hace más de dos años este centro en el que ofrecen talleres a los vecinos para que se familiaricen con el uso del ordenador e Internet. Por él han pasado más de 400 personas para distintos cursos relacionados con la tecnología. Además, la entidad recicla ordenadores usados cedidos por empresas malagueñas y administraciones para ponerlos al servicio de las familias de la zona, así como para entidades sociales que trabajan en el barrio. «Detectamos que uno de los problemas de los vecinos para luchar contra la pobreza era la falta de formación digital», señala Tomás Pérez Benz, gerente de la asociación.

Voluntarios de ASIT -muchos de ellos, usuarios de sus programas- revisan los ordenadores, que llegan de empresas como BIC Euronova, Ingenia, Promálaga, el Palacio de Ferias o el Museo Picasso. Los limpian, formatean e instalan un software libre para que puedan funcionar sin necesidad de licencias. «Hemos encontrado de todo: Hay algunos equipos que están para el arrastre, pero otros funcionan bien y sin embargo las empresas los cambian por otros más potentes; nosotros les hacemos una puesta a punto y pueden durar muchos años más. Y de los que no sirven, extraemos componentes para montar otros ordenadores», explica Roberto Prieto. Este vecino de La Palmilla es el McGyver de la ONG, el encargado de destripar los ordenadores y darles una nueva vida. Mientras que colabora con la entidad, este desempleado de 35 años, nacido en La Palmilla, sigue formándose para conseguir un trabajo en la hostelería. «Este tipo de planes es muy necesario en La Palmilla, porque aquí hay mucha gente ajena aún a la tecnología -sobre todo, los más mayores- y eso reduce mucho sus opciones para trabajar o simplemente de ocio; hay que abrir las puertas al mundo porque el mundo no espera», afirma Prieto.

Primeros pasos

El gerente de ASIT también cree que se están dando los primeros pasos en la barriada, pero que todavía queda mucho por hacer. «La gente usa lo básico, el Whatsapp, por ejemplo, pero no le saca más partido a la tecnología o cometen errores como dejar abiertos sus correos en ordenadores públicos o sus redes sociales», afirma Pérez Benz. Los talleres que ofrece la ONG van encaminados en este sentido.

Después de que Roberto repare las torres, otros voluntarios se encargan de los programas. Como José Alonso, gruísta de 46 años y también vecino de la zona. José llegó a ASIT porque se quedó en el paro en 2016, y cuando supo que la asociación tenía un programa sobre informática, su hobby, decidió colaborar. «Preparamos los equipos casi de forma personalizada, para que los usuarios puedan conectarse a la administración digital directamente con sus claves, descargarse un PDF o tener programas de edición de vídeo si nos lo piden», dice.

Según Pérez Benz, en total se ha puesto a disposición de vecinos y entidades de La Palmilla un centenar de equipos. Los destinados para hogares -unos 30- suelen ser portátiles. Tienen un coste mínimo para los interesados. «Queremos huir del concepto de todo gratis; tienen un valor de 60 euros + el IVA, que es lo que hemos estipulado que vale la puesta a punto. Pero si la familia no tiene dinero, tenemos mecenas que pueden abonarlo y los vecinos solo pagan el IVA», detalla, al tiempo que destaca que también hacen una labor para el medio ambiente. «Evitamos un problema de gestión de residuos a la empresa, que por ley debe tener un plan para su retirada», señala. Rossmarie Valdiviezo, voluntaria y alumna de Marketing e Investigación de Mercados de la UMA, se encarga de las redes sociales del Centro de Software Libre para darlo a conocer. «Hoy por hoy si no tienes conocimientos digitales, no sabes nada, y en esta barriada tenemos que concienciar sobre esto a los vecinos», indica.

Julio Zamora, desempleado de 46 años de la Palmilla es uno de los usuarios que ha conseguido uno de estos ordenadores y que ha recibido cursos de alfabetización digital. Su vida ha cambiado radicalmente. «Antes, tenía que pedir ayuda a mi sobrino hasta para imprimir mi currículum o para cualquier gestión; ahora al menos me manejo. En casa, mi hijo tiene puede consultar Internet para los trabajos de clase», indica.

El AMPA Covadonga, del colegio CEIP Los Ángeles también es otro de los beneficiarios. «Gracias a ASIT contamos con un equipo para registrar las actividades o redactar notificaciones; si no fuese por ellos, con los ingresos que tenemos, que son escasos porque son familias sin recursos, no podríamos haber comprado un ordenador», dice una de las responsables, Yolanda Marcos.

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