Pomares siembra la duda: ¿De quién es Limasa?

Imagen colgada por el concejal en Twitter
Imagen colgada por el concejal en Twitter
La Casona del Parque

El edil popular sube un mensaje a Twitter en el que critica a la empresa de basuras como si el alcalde no fuera el presidente del consejo de administración

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El estío y el cansancio acumulado del invierno parece que empieza a pasar factura al equipo de gobierno del PP, que todavía le queda un tirón hasta la feria de agosto, aunque algunos ya se hayan tomado algunos días de asueto. Anteayer, el edil de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, protagonizó una sesión bajo la pregunta nada filosófica, ¿de quién son las moscas de Campanillas?, y solventaba que, seguramente, de la Junta porque están en las granjas. Habiendo un tejado enfrente, ¿por qué iba a caer la pelota en el suyo? Era la comisión de su área, de la que no salía malparado del envite. El fin de semana el concejal de Seguridad, Mario Cortés, le lanzó un órdago a los bomberos, que llevan en huelga o en crisis (según quien lo mire) desde el pasado mes de diciembre, y a los que les dijo que se deberían saber sus sueldos y que así se podrían comparar con los de los ediles. Los tuits le valieron un aluvión de críticas, casi todas del sector más izquierdista (según los perfiles que se mostraban en Twitter, en donde había mucho troll, la verdad), aunque tuvo más aceptación en Facebook. Las redes, la exposición global. Tras el episodio, Cortés ha decidido borrar el icono de Twitter de su móvil, aunque no se ha dado de baja, y hará mutis por el foro alejándose de esta pequeña hoguera de las vanidades o caza de brujas, según se tercie, en la que se ha convertido Twitter.

Y el domingo se reeditaba, o editaba porque antes fueron las moscas, la siguiente pregunta: ¿De quién es Limasa?, en una especie de Barrio Sésamo estival, que a veces deja noqueado al más pintado. Vayamos por partes. No era exactamente una pregunta, pero tras leer el tuit, era la primera cuestión que se le venía a uno a la cabeza. A ver, juzguen ustedes. El edil de Urbanismo, Francisco Pomares, sube un tuit el pasado domingo. Ufano, como si Limasa no tuviera nada que ver con el equipo de gobierno del PP, ni se tratase de una empresa mixta (51% privado y 49% público)ni su jefe, el alcalde Francisco de la Torre fuese el presidente del consejo de administración, lanzaba lo siguiente:«Ante la falta de seriedad de Limasa, los vecinos de la Palma Palmilla han salido a limpiar su barrio para la procesión de la Virgen del Carmen».

Las críticas no se hacían esperar. El portavoz socialista Daniel Pérez, apuntaba que a Pomares sólo le faltaba etiquetar al alcalde (nombrarle), que es el presidente del consejo de administración de empresa, y el responsable de que Málaga esté tan sucia. Por la tarde, ni corto ni perezoso, subía un mensaje en esta línea. Para Málaga Ahora, Pomares debía ir a quejarse al presidente de Limasa, ¡ah que es el alcalde!, espetaban con sorna. El portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, sólo veía dos explicaciones: o que Pomares es un inconsciente o que rebosa cinismo. E ironizaba con un «no se han enterado de que son ustedes, el equipo de gobierno del PP,el que gestiona Limasa». Alguien cerraba el círculo con un chiste años 80, que los más viejunos a buen seguro conocerán. ¿Yel perro es mío? Ay los calores del verano... y lo que queda.

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