La política no entiende de edad

Ricardo Abá, Concepción Vera, Amalia Briasco y Francisco Alvarado (PP)./
Ricardo Abá, Concepción Vera, Amalia Briasco y Francisco Alvarado (PP).

Los mayores reivindican su activo papel dentro los partidos y las demandas de su generación

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La política tiene numerosas paradojas. Una de ellas es que cada vez se sacraliza más la juventud como valor político, mientras en España aumenta el envejecimiento de la población, un segmento de edad con grandes demandas, donde hay un gran nicho electoral; aunque también es cierto, a tenor de los estudios sociológicos, que en este grupo la fidelidad al voto es mayor. Además de como sujeto pasivo de la política, los mayores y jubilados también juegan un papel activo en los partidos malagueños, evidenciando con su ejemplo que no hay edad para dedicarse a la política, sino compromiso y valores. Este periódico ha dialogado con algunos de ellos para conocer su implicación y sus valoraciones. La mayoría de los consultados no ha ocupado ningún cargo público remunerado, entraron en política guiados por sus ideas, algunos atesoran varios trienios de afiliación y lealtad a unas siglas a sus espaldas y son la fiel infantería que está siempre dispuesta a entregar su tiempo y su esfuerzo por el partido. Así, acuden asiduamente a la sede para colaborar; forman parte de las mesas electorales como interventores o apoderados; no faltan a los mítines o actos de su formación; y hacen oír sus opiniones y reivindicaciones en materia sanitaria, de dependencia, pensiones y ocio en los órganos internos.

Más allá de las diferencias ideológicas, todos los mayores consultados de PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos e IU -las cinco principales fuerzas políticas en Málaga- coinciden en que su papel y sus reivindicaciones son valorados y tenidos en cuenta por las direcciones provinciales de sus partidos. Además, hay órganos donde están representados. Así, desde 2012 los populares reconocen en sus estatutos provinciales a 'Generación 90', que aglutina a quienes militaban en Alianza Popular (AP) antes de la refundación en 1990 y a los que tienen más de 60 años -este órgano asesor se ha incluido este año en los estatutos del PP de Andalucía- y se reúnen cada primer jueves de mes. Por su parte, en la ejecutiva socialista hay una secretaría de Mayores que ocupa Manuela Benítez García y en Podemos Málaga el área que se encarga de los mayores es el de Derechos Sociales del Consejo Ciudadano Municipal además de la existencia de un círculo de Jubilados y Pensionistas. A nivel andaluz, en el partido morado existe el área de Mayores y Defensa de las Pensiones Públicas. En la formación naranja y en Izquierda Unida no hay un órgano específico para este colectivo.

Ricardo Abá, Concepción Vera, Amalia Briasco y Francisco Alvarado empezaron a militar en AP, donde vivieron «los duros» comienzos para la formación en la provincia durante la transición. «Nos costó mucho que la gente nos entendiera, nos relacionaban con Franco. Incluso en las mesas electorales nos escupían», rememora Vera, que preside 'Generación 90', un grupo muy activo que organiza viajes culturales y charlas formativas.

Este cuarteto vivió la refundación del PP y los momentos dulces a partir de 1995 con la victoria en la capital y otras ciudades de la provincia y afirman que se sienten valorados por la dirección de su partido. «Somos la conciencia crítica del partido y nos expresamos sin tapujos», subraya Vera. «Nosotros estamos a pie de calle todos los días, en nuestros barrios, en las asociaciones, los colectivos,... y somos la correa de transmisión entre el sentir de la calle y el partido», apostilla Alvarado.

Todos ellos auguran un buen futuro al PP «más allá de los cuatro mangantes que tanto daños nos han hecho»; reconocen que Ciudadanos les puede hacer daño electoralmente pero es un partido «sin proyecto político»; defienden la necesidad de un PSOE fuerte; y abominan de Podemos.

Autocrítica

En la sede socialista de Los Arcos se citaron una mañana la marbellí Marina Torres, el rinconero Enrique López y el paleño Pedro Toledo para contar su papel dentro del PSOE. «En el PSOE se respeta a los veteranos y se nos tiene en consideración», relata Torres desde la atalaya de sus 87 años, varios de los cuáles fue concejala de Bienestar Social en Marbella.

Aunque comparten en parte esa valoración, López y Toledo hacen autocrítica y sostienen que los mayores deberían tener un mayor protagonismo «real». «No se nos da el sitio que debería», afirma Enrique López, mientras que Pedro Toledo añade: «Nos dan poco espacio y deberían darnos más porque podemos aportar mucho».

Pedro Toledo Rueda, Marina Torres y Enrique López Ruiz (PSOE)
Pedro Toledo Rueda, Marina Torres y Enrique López Ruiz (PSOE) / Francis Silva

Respecto al futuro del PSOE convienen en que está «parado». «Tenemos un camino largo por recorrer para recuperar la credibilidad de los ciudadanos y para ello debemos estar unidos», manifiesta Torres. Para López el partido «está frío, le falta contacto con la calle», mientras que Toledo diferencia entre el socialismo malagueño y andaluz a los que ve «mejor» que el PSOE nacional.

Debutantes

Hasta que hace tres años se afiliaron a Ciudadanos, Antonio Suárez y Miguel Guijarro nunca habían militado ni participado activamente en política. «Me afilié porque he visto en el partido un espacio de centro, que es lo más lógico para estos tiempos políticos. La edad es lo que te lleva a la reflexión de que no debes estar en los extremos», justifica Suárez. «He entrado en política porque no quiero que mi nieto me diga en el futuro que no hecho nada por mi país. Tengo tiempo y ganas de hacer cosas y por eso me afilié a Ciudadanos, un partido sensato y capaz de llegar a acuerdos con la izquierda y la derecha. En España era necesario un partido de centro», arguye Guijarro, quien asesora a la formación a nivel nacional en asuntos económicos.

Antonio Suárez y Miguel Guijarro (Ciudadanos)
Antonio Suárez y Miguel Guijarro (Ciudadanos) / Francis Silva

Sostienen que su voz es «escuchada» dentro de Ciudadanos, destacan que aportan «de manera altruista» su experiencia profesional y que a su edad no tienen ambiciones políticas ni económicas. «No venimos buscando sillones», coinciden.

Ambos se muestran muy optimistas con el futuro de la formación naranja que, en palabras de Suárez, «aún no ha llegado al final de la pista de despegue». «Ciudadanos ha venido para quedarse y contribuir a la regeneración política de España; ha venido para decir la verdad y toda la verdad y eso hay gente que le molesta», apostilla Guijarro.

Aunque también es un partido joven, cuando Juan Cruz y María Aldama llegaron a Podemos lo hacían con un bagaje y una trayectoria política a sus espaldas ya que los dos habían militado antes en otras organizaciones políticas, sindicales o colectivos sociales. La irrupción en el tablero político de la formación morada les devolvió la ilusión por la política activa.

«Podemos es un partido receptivo a los problemas de los mayores y donde trabajamos de manera intergeneracional a la hora de abordar los problemas», destaca Cruz. Su compañera Aldama añade que como jubilada se siente especialmente orgullosa del proyecto de ley presentado por la formación que lidera Pablo Iglesias sobre las pensiones públicas.

Juan Cruz y María Aldama (Podemos).
Juan Cruz y María Aldama (Podemos). / Francis Silva

Ambos admiten que en sus inicios Podemos ha tenido problemas internos, pero que la situación se ha estabilizado. «Lo importante es que enraicemos en la sociedad», remarca Cruz, mientras que Aldama agrega: «Este es un proyecto a largo plazo».

Estos dos veteranos se muestran muy críticos con los estereotipos sobre Podemos y consideran que para seguir creciendo deben hacer una labor más didáctica en las zonas rurales, donde aún son una organización débil.

Llevan toda una vida vinculados al Partido (al PCE, ahora integrado en IU) y mantienen su espíritu inconformista y revolucionario para cambiar la sociedad. José Galisteo y Emiliana Durán destacan que Izquierda Unida valora «mucho» a sus mayores. «Tenemos influencia en el partido porque aportamos experiencia y formación; se nos respeta», argumenta Durán, mientras que Galisteo añade: «Me siento respetado moral y éticamente».

José Galisteo y Emiliana Durán (IU).
José Galisteo y Emiliana Durán (IU). / Francis Silva

Galisteo, vinculado a la Asociación de la Memoria Histórica y el sindicato CC OO, y Durán, presidió durante años la asociación Amistad Hispano-Cubana, guardan numerosos recuerdos de sus luchas políticas y sociales durante la dictadura, la Transición y el periodo democrático y sostienen que IU debe adaptar su mensaje y su funcionamiento a la nueva realidad socio-política.

«Somos la correa de transmisión entre el sentir de la calle y la dirección» Francisco Alvarado (PP)

«Es un proyecto que me devolvió la ilusión por la política activa» María Aldama (podemos)

«Deberían darnos más espacio porque podemos aportar mucho al partido» Pedro Toledo (PSOE)

«Tenemos influencia porque aportamos experiencia y formación» Emiliana Durán (IU)

«La edad es lo que te lleva a la reflexión de que no debes estar en los extremos» Antonio Suárez (Ciudadanos)

En este punto, ambos son partidarios de establecer alianzas con otros partidos y organizaciones de izquierda, incluso renunciar a sus siglas. «Me da igual que se llame IU o tenga otro nombre, lo que debe permanecer es la defensa de la lucha para cambiar la sociedad», subraya Durán. «No debemos tener una idea patrimonialista de las siglas, sino que debemos sumar para mejorar la vida de las personas. Debemos seguir en lucha», concluye Galisteo, en un mensaje que evidencia que la política no tiene edad.

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