Los polígonos urgen al Ayuntamiento las obras que pongan fin a las inundaciones

Los empresarios critican que no se ejecuten los proyectos ya redactados para acabar con varios puntos negros en las áreas industriales

FRANCISCO JIMÉNEZ MÁLAGA.

«Ocurre todos los años igual. Cada vez que llueve la ciudad se colapsa y vemos paralizada nuestra actividad». Los empresarios de los polígonos industriales de Málaga están hartos de ver cómo una y otra vez se repiten los problemas de calles anegadas debido a la insuficiente capacidad de drenaje de los colectores y a que, como sucede en buena parte de la ciudad, la red de alcantarillado se colapsa porque las aguas residuales y las pluviales comparten tubería. Si a ello se une que hay una serie de proyectos que llevan años pendientes de ejecución para acabar con varios puntos negros, el resultado es el malestar que ayer expresaban desde la Asociación de Polígonos y Parques Empresariales de Málaga (Apoma). «No puede ser que se paralice la ciudad porque caigan 15 litros en diez minutos, sobre todo porque esto lleva ocurriendo desde siempre sin que se le ponga solución», se quejaba el presidente del colectivo, Sergio Cuberos, quien criticó que «no se limpien las redes de saneamiento ni se amplíen las dimensiones de las canalizaciones para evitar que se colapsen».

Además de pedir un refuerzo en las tareas de mantenimiento, el también vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) reclamó al Ayuntamiento que ejecute de una vez por todas las actuaciones previstas para corregir los problemas que se registran en zonas de los polígonos Guadalhorce, Santa Teresa y Santa Cruz, así como las habituales balsas de agua que se generan a la altura de la Base Aérea. «Los puntos negros están detectados y los proyectos redactados, pero no se libran los fondos para llevarlos a cabo», expuso.

Y así es, porque la Gerencia Municipal de Urbanismo tiene en cartera hasta una docena de actuaciones para acabar con puntos negros que se inundan cada vez que las nubes descargan con fuerza. En los polígonos industriales, uno de los principales del parque empresarial del Guadalhorce está en el tramo de la calle César Vallejo bajo el puente de la línea ferroviaria. Para garantizar el paso de camiones se rebajó la rasante, pero a costa de que se acumule el agua cada vez que llueve por mucho que disponga de un sistema de bombeo. Una vez soterrada la vía, en Urbanismo apuestan por elevar la rasante del punto bajo lo suficiente como para instalar una captación y una canalización que conduzca el caudal hasta el colector de pluviales existente en la calle Concepción Arenal. En el polígono Santa Cruz, por su parte, el proyecto consiste en reconducir la red de pluviales, interceptada por las obras realizadas en el entorno del AVE, hacia la antigua acequia de labradores que vierte a la laguna de Los Prados. Del mismo modo, en el polígono Santa Teresa se va a prolongar el colector que se instaló tras las inundaciones de 1989 para recoger las aguas que se concentraban en los terrenos de Intelhorce, de forma que en lugar de desembocar en una acequia lo haga al canal de la margen izquierda del río Guadalhorce.

Mientras estas obras siguen sin fecha, las que sí que van a empezar de forma inminente (el próximo lunes) son las previstas por Emasa para mejorar la capacidad de evacuación de las barriadas de Dos Hermanas, Torcal, Girón y parte de Héroe de Sostoa. La actuación, que en esta primera fase supone una inversión de 300.000 euros, consiste en la construcción de un cajón de drenaje que cruzará la avenida de Europa, la barriada del Torcal, la avenida de Velázquez, Sor Teresa Prat y la calle Pacífico hasta desembocar al mar. Con esta infraestructura se pretende paliar la falta de capacidad de evacuación del cajón de pluviales situado bajo la avenida de La Paloma. El pasado septiembre, la empresa municipal de aguas concluyó la construcción de otro cajón de drenaje en la calle Pacífico que conectará con el que ahora se empezará a ejecutar.

Fotos

Vídeos