La casona del parque

Poli bueno, poli malo

Daniel Pérez, en el centro, y el tercero izquierda, Sergio Brenes, en la primera foto de trabajo del PSOE./Pilar R. Quirós
Daniel Pérez, en el centro, y el tercero izquierda, Sergio Brenes, en la primera foto de trabajo del PSOE. / Pilar R. Quirós

El PSOE edita, con los nuevos cambios, el tradicional tándem político con el buenista de Daniel Pérez de portavoz y el guerrillero de Sergio Brenes, de vice

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Todo han sido cambios en el grupo socialista. No han esperado ni a que la Virgen del Carmen bendiga las aguas, como espetaba guasón uno días atrás, antes de que se produzca la avalancha marinera. A la cúspide ha llegado, ganándole la mano a Estefanía Martín Palop, el buenista Daniel Pérez, y a su lado, debajo, le han colocado al guerrillero y contestatario Sergio Brenes. Broncoso cuando toca con los demás grupos, pero de lealtad perruna al PSOE, lo que le viene desde su más tierna juventud. Ambos dos, tanto Pérez como Brenes, son cachorros del partido. Son una dualidad, el yin y el yang es demasiado filosófico para un asunto tan terrenal como la política, pero les va como el anillo al dedo aquello de poli malo, poli bueno. Es la mejor segunda combinación de este tipo que se da en este mandato municipal. La primera venía de la pasada legislatura, y la enarbolaban el alcalde Francisco de la Torre y el ya exportavoz Mario Cortés. El primero, comedido, de modales decimonónicos y con la máxima del café con leche para todos, aunque luego haga lo que le parezca, pero con tacto, mucho tacto; y el segundo, campechano y leal pero con un puntito díscolo, franco y sobre todo un torbellino contra la oposición con la que, pese a todo, mantiene buenas relaciones personales. Fue IU-Málaga para la Gente quien le acuñó la ‘doctrina Cortés’, la de ustedes apruébenlo en los plenos, que ya veremos nosotros si lo llevamos a cabo. Si alguien daba juego en estas sesiones era Cortés. Casi nunca dejaba a nadie indiferente. Que hablen de mí, aunque sea mal. Sergio Brenes, Yeyo, como le conocen los suyos y los más cercanos, debe aplicar la misma máxima.

Las tornas cambiaron a principios de este mandato, y la minoría del PP hizo que el alcalde necesitara un poli más bonachón, uno menos cañero, más Calimero, y llegó Carlos Conde de portavoz. Destaca por su cintura política, sin duda, pero aún debe trabajar ser un orador de referencia. Los portavoces, y ahora nos referimos a todos, deben acuñar este verbo con gracia. La política es de calle, pero también de estrado. El que no lidie bien con la palabra es menester que se dedique a otros asuntos, o que profundice en su manejo.

Así que con el afable, buen compañero y dialogante Dani Pérez, adjetivos calificativos que le dedican ediles de otros partidos, se sumó el caballo de Troya Sergio Brenes, que tiene salidas de pata de banco como la de los pollos del Pryca para referirse a la cara de Elías Bendodo cuando el alcalde argumentaba en el pleno de mayo que acabaría su mandato, pero que también es capaz de referirse al mito de Medusa. Gustará más o menos, y la sesión plenaria no es un supermercado, pero con su tono, diferente, consiguió que le cortaran varios trajes en columnas de prensa. Es el show de la política. La reedición de poli bueno, poli malo en el PSOE tendrá su primera puesta en escena en el pleno de julio, en el que Pérez se estrena como portavoz, y todas las miradas se centrarán en él. Eso de tomar la alternativa política puede dar más respeto que salir a la plaza. Allí los rejones se otean a la legua, y aquí las dagas florentinas vuelan sigilosas por las traseras.

Medio ambiente: Las ‘tiernas’ cucarachas de los bomberos

La pasada semana se reían a raudales en los grupos políticos del Ayuntamiento de un episodio en el que los bomberos colgaban, ufanos, una cucaracha muerta en sus instalaciones. Este cuerpo sigue en crisis con el equipo de gobierno del PP siete meses después de que iniciaran una huelga, que el área de Personal dice que no afecta a los sueldos porque todos siguen cobrando lo mismo. Hacen huelga, si la hacen, los que no trabajan ese día. Bueno, el ciudadano se lo agradecerá.

En fin, que el director de Medio Ambiente, Luis Medina-Montoya, muy activo en redes sociales, les contestaba que «si la cucaracha está muerta es buena señal…». Obviamente, se refería a que funcionaría la desinsectación que obligatoriamente deben tener los edificios públicos. En ese momento, el perfil @EncierroBomberosMLG colgaba toda una colección de estos ‘tiernos’ insectos, que en Málaga adjetivamos como volantones, vivos y muertos, y en acción en un vídeo y le preguntaban: «¿Quiere más?». Medina-Montoya, al ver la proliferación de imágenes, les preguntaba que de qué parque era para enviarles el Servicio de Vigilancia Sanitaria, explicando que hace tres semanas fueron y que irán a una nueva actuación en breve. Los anteriores les daban las gracias y los Bomberos España (@BomberosSpain) aprovechaban para cerrar el hilo con un jocoso: «Cómo sois los bomberos: encima de que os dan compañía, os quejáis».

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