El pleno muestra su apoyo mayoritario al rascacielos del Puerto

El pleno muestra su apoyo mayoritario al rascacielos del Puerto
Fran Acevedo

La discusión se salda con los 20 votos a favor de PP, PSOE y Ciudadanos y los seis en contra de Málaga Ahora, Málaga para la Gente y el concejal no adscrito

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

De entre todos los temas polémicos previstos en el orden del día del pleno (metro, plusvalía o ruidos y turismo en el centro histórico), ha sido el debate en torno al rascacielos del Puerto el que más ha elevado el tono por las posturas tan radicalmente enfrentadas que han mostrado los grupos. Llegaba la discusión al filo del mediodía de la mano de dos mociones de sentido completamente opuesto (Ciudadanos, a favor; y Málaga para la Gente, en contra) que a pesar de lo acalorado de las intervenciones se ha saldado con un posicionamiento claro del pleno a favor del proyecto. O lo que es lo mismo, la moción del partido naranja en la que se pedía un apoyo "expreso" al rascacielos se ha saldado con el voto a favor de los del partido naranja, el PP y el PSOE (20 votos en total) y ha dejado en minoría la opinión en contra de los grupos de Málaga Ahora, Málaga para la Gente y el concejal no adscrito, Juan José Espinosa (6 votos en contra). En el mismo sentido, la propuesta de Málaga para la Gente en contra del proyecto sólo ha obtenido los seis votos a favor de los partidos más a la izquierda del consistorio.

En este escenario, la discusión arrancaba con el turno de palabra del representante de la Plataforma Defendamos Nuestro Horizonte, Juan Antonio Triviño, que ha defendido con vehemencia su postura en contra del rascacielos y ha hecho una alusión que no ha sentado demasiado bien en las filas de Ciudadanos, ya que se refería a que Málaga "no necesita ningún Don Pelayo que venga a decirnos lo que es bueno para a la ciudad" (en referencia al asturiano Juan Cassá, el portavoz de Ciudadanos, que ha promovido la moción de apoyo). El comentario era contestado después por su compañero de filas, Alejandro Carballo, quien le recordaba a Triviño el título que aparece en el escudo de Málaga de 'Muy Hospitalaria'. Más allá de esta anécdota, el portavoz de la plataforma le recordaba al alcalde, Francisco de la Torre, que cada vez "está más solo en la defensa del proyecto" y sobre todo pedía una reflexión a los socialistas, defensores del proyecto, para que cambien de postura y se sumen al 'no'.

Precisamente ahí ha estado parte de la estrategia de los grupos de izquierda que rechazan el proyecto: la de intentar convencer a los socialistas. Y en nombre de todos ellos ha hablado Sergio Brenes en lugar de Daniel Pérez, el portavoz del grupo, quien parece haber preferido que haya sido su compañero de bancada el que asuma el que quizás haya sido el debate más representativo de la mañana. Y en su intervención, Brenes ha pedido "respeto para todas las opiniones" e incluso se ha quejado, ya avanzada la discusión, "de todos los 'zascas'" (sic) que ha recibido por parte de los que intentan convencerlo(s). Tras su 'sí' a la Torre del Puerto, Brenes ha indicado no obstante que su grupo estará pendiente "de que se cumplan todas las expectativas y todas las garantías".

El anuncio de Brenes no ha parecido convencer a la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, quien le ha reprochado que el gobierno de la Junta -del partido de Brenes- haya optado por "los procedimientos abreviados" para dar luz verde al proyecto en el Puerto y que la ciudad se esté saltando "toda la normalidad de las leyes". También en este punto de la crítica intervenía el propio Carballo para recordarle a Torralbo que "los procedimientos abreviados son legales" y de paso lanzarle un dardo sobre otro asunto que ella defiende: "Lo que no es legal es la patada en la puerta", le recordaba aludiendo (aunque sin nombrarlo de manera explícita) a la Casa Invisible.

Poco antes, el viceportavoz del partido naranja había defendido el rascacielos en el Puerto "porque Málaga necesita más hoteles de cinco estrellas que sigan generando riqueza en la ciudad", una reflexión en la que coincidía con el edil de Urbanismo, Francisco Pomares, el encargado de insistir en el 'sí' del equipo de gobierno a esta iniciativa. El concejal expuso los apoyos con los que cuenta el proyecto: "Hay una gran mayoría a favor, como el colegio de ingenieros, el de periodistas o el de arquitectos, de acuerdo en lo que se refiere a la altura"; y además hizo una referencia explícita al reciente informe de Icomos que muestra sus reservas con respecto al rascacielos: "Este informe hay que atenderlo, pero no hay que olvidar que es un informe más. El de la Torre Pelli (Sevilla) también tuvo el dictamen negativo de Icomos pero no se le hizo caso".

Una visión que no ha compartido, sin embargo, el portavoz de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, que en la defensa de su moción ha apelado directamente al alcalde: "Señor de la Torre, no sea usted el responsable de apagar la Farola", ha dicho en referencia al impacto que a su juicio supondría esta nueva construcción "en detrimento de este símbolo para nuestra ciudad".

Y si el debate sobre el rascacielos ha tenidos todos los ingredientes para convertirse en la 'estrella' de la mañana, también a éste se le ha sumado un detalle que quizás hayan pasado por alto la mayoría pero que se comentaba en algún corrillo: a los votos a favor de la torre se debía haber sumado un voto más por parte del grupo de Ciudadanos, sin embargo ya desde primera hora se apuntaba a que la postura de Gonzalo Sichar, el tercer edil del partido naranja, no estaba en la misma línea que las de sus compañeros y que no se descartaba una 'espantada' similar a la que ya dio hace unos meses cuando rompía la disciplina de voto en el debate sobre el CAC Málaga y su director, Fernando Francés. En aquella ocasión su voto fue determinante para que los grupos de izquierda sacaran adelante la petición de una auditoría y de una revisión de los contratos en el centro de arte, pero en este caso el desacuerdo no deja de ser un tema menor: en primer lugar porque el apoyo al hotel ha sido mayoritario (20 frente a 6), y en segundo lugar porque el edil ha preferido ausentarse del debate para no romper de nuevo esa disciplina y, por lo tanto, no tener que votar.

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