La retirada de honores a Utrera Molina enciende el debate previo al pleno

Imagen de archivo del alcalde durante un pleno municipal. /Sur
Imagen de archivo del alcalde durante un pleno municipal. / Sur

La oposición afea al alcalde que desautorice el acuerdo de la Comisión de Memoria Histórica, y éste responde que «no es necesaria» la discusión porque ya fue abordada en 2007 y 2016

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Si alguien pensó que el tiempo (de gracia) para los buenos propósitos cambiaría el tono de la discusión en el pleno municipal, se equivocaba. Muy al contrario, el debate previo a la sesión ordinaria que se celebrará hoy promete enfrentar las posturas al máximo a cuenta de la memoria histórica y de la propuesta de despojar de todas las distinciones y honores de carácter municipal al exministro de Franco José Utrera Molina. El asunto hubiera quedado en una moción institucional firmada por todos los grupos y aprobada como una más en el orden del día si el pleno hubiera asumido como propio el acuerdo alcanzado hace unos días en la Comisión de Memoria Histórica.

Ciudadanos carga contra la Junta por el abandono de la obra del metro

La discusión en torno al trazado del metro de Málaga no es nueva en el pleno municipal, pero en esta ocasión incorpora un matiz importante por el grupo que presenta la moción urgente –Ciudadanos– y sobre todo por el contenido de la misma, ya que el texto insta a la Junta de Andalucía «a adjudicar con urgencia las obras para finalizar el tramo del metro Renfe-Guadalmedina».

Ya es sabido que hace unos meses el grupo naranja cambió el sentido de su voto para sumar su fuerza a los grupos de la oposición en la defensa del trazado al Hospital Civil –que rechaza frontalmente el PP–, y si en anteriores ocasiones las peticiones de su portavoz, Juan Cassá, y los suyos han ido en esta línea para tratar de convencer al alcalde, Francisco de la Torre, de que ceda y desbloquee esta parte del proyecto; ayer las tornas se volvían contra la propia Junta, a quien Cassá consideraba la responsable directa de que «Málaga esté soportando una situación intolerable» tras ocho años de obras. «Llama la atención –según recoge el texto de la moción– que la Consejería de Fomento no haya tomado aún la decisión sobre la adjudicación del tramo, a pesar de que el 25 de julio se cerró el plazo de recepción de ofertas. Urge afrontar este trámite porque no se sostienen más retrasos y más amenazas para los plazos de puesta en servicio de toda la línea».

En su intervención ante los medios, el portavoz del grupo naranja iba más allá y dejaba un mensaje claro al gobierno andaluz: «Nosotros somos aliados de la Junta de Andalucía a la hora de apoyar el metro al Civil, pero exigimos que ella también cumpla con su parte y ejecute lo que está pendiente», zanjó.

Sin embargo, el debate ha ido elevando el tono con el paso de los días hasta enquistarse ayer por la mañana en la Junta de Portavoces hasta el punto de que las comparecencias previas al pleno comenzaban con más de tres cuartos de hora de retraso por la falta de acuerdo en este sentido. El resultado es que la moción institucional tuvo que ser retirada en medio de las acusaciones de los grupos de la oposición, que recriminaron al alcalde, Francisco de la Torre, que haya «desautorizado» no sólo a la Comisión de Memoria Histórica, sino a su propia concejala de Cultura. Así lo planteaban ayer los portavoces del PSOE, Málaga Ahora y Málaga para la Gente, grupo este último que ha decidido dedicar su moción urgente a este asunto «para que no se dé carpetazo a un debate que es de justicia», en palabras de su viceportavoz, Remedios Ramos.

Los otros debates: seguridad, inmigrantes y tercer hospital

En este escenario de enfrentamiento previo entre los grupos a cuenta de la memoria histórica, el resto de los asuntos que se debatirán hoy han quedado en un segundo plano. Seguridad ciudadana, atención a los inmigrantes o necesidad de un tercer hospital en la zona Este forman parte de ese otro orden del día que se pondrá sobre la mesa una vez que los grupos se pongan de acuerdo (o no) en torno a la memoria histórica.

Más cercana en el calendario es por ejemplo la reivindicación de un nuevo hospital en la zona Este, una propuesta que llevan como moción urgente los populares para instar a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía «a que disponga en 2018 las partidas presupuestarias necesarias para la puesta en marcha de un tercer centro hospitalario en la zona Este de la ciudad de Málaga».

De otro tipo de atención, en este caso a los inmigrantes que llegan a la ciudad, hablarán tanto Málaga Ahora como Málaga para la Gente, en el primer caso para pedir al equipo de gobierno –en palabras de Torralbo– «que no utilice instalaciones municipales para convertirlas en un calabozo», en referencia a la habilitación del pabellón de Ciudad Jardín para los inmigrantes que llegan en patera; y en el segundo para exigir a las administraciones que lleguen a un acuerdo para habilitar un sitio «digno y permanente» en la zona del Puerto de Málaga para dispensar «una primera atención adecuada a los que llegan, y que en ocasiones necesitan no sólo ropa seca y algo caliente, sino también atención sanitaria», dijo el portavoz del grupo, Eduardo Zorrilla.

Por su parte, el grupo municipal socialista centrará sus críticas en lo que consideran una «creciente falta de seguridad ciudadana en Málaga» y vinculada a la falta de efectivos de la Policía Local y Nacional en la capital. Así lo criticó el edil socialista y responsable de Seguridad del grupo, Rafael Gálvez, quien expuso además que «la policía de barrio está desmantelada» y que «tenemos una plantilla muy envejecida». «No queremos crear alarma –dijo Gálvez–, pero tenemos que denunciar una situación muy grave porque el 55% de la plantilla tiene más de 45 años». En este sentido, los socialistas indicaron que Málaga necesitaría incorporar a casi 300 agentes locales más (la plantilla actual apenas supera los 900) para contar con la ratio policía-ciudadano recomendada.

En esencia, el desencuentro entre los grupos lo ha puesto sobre la mesa el propio De la Torre, quien no ve «necesario» aprobar una moción de estas características porque a su juicio Málaga «es una ciudad pionera y ejemplar en la defensa de la Memoria Histórica». Como ejemplo ponía el monumento a la memoria en el cementerio de San Rafael y otra moción institucional que hoy sí saldrá adelante y que, de un modo genérico, declara Málaga ‘Municipio Libre de Acciones contra la Memoria Democrática’.

Sin embargo, en su turno de comparecencia ante los medios, el primer edil justificaba su reticencia a este otro acuerdo institucional porque «ya hay dos textos previos que van en esta línea». En su argumentación, De la Torre explicaba que en el año 2007 el pleno municipal acordó –y lo hizo leyendo literalmente– «anular cuantos acuerdos de pleno existan donde se aprobaran honores al máximo responsable de la dictadura en España, General Franco, o a todos los que colaboraron con el régimen». Este texto volvió a ratificarse en otra sesión celebrada en junio de 2016, donde se añadía además que el acuerdo se publicaría en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). Con estos antecedentes, el alcalde insistía ayer en el hecho de que la frase «todos los que colaboraron con el régimen» incluye al protagonista de la nueva moción, Utrera Molina, exministro de Franco, de modo que a su juicio «no se entiende cómo volvemos sobre el tema». «No estoy desautorizando a nadie», añadía el alcalde en relación a su edil de Cultura, «pero es que esto es seguir profundizando en un tema que ya está acordado».

Con nombres y apellidos

La oposición insiste, sin embargo, en que el «punto de fricción» con el alcalde está en la petición de publicar en el BOP «con nombres y apellidos» a todos aquellos a los que se retiran los honores, incluido Utrera Molina. «Si las distinciones se dieron con nombres y apellidos hay que quitarlas de la misma manera», argumentaba la viceportavoz de Málaga para la Gente, Remedios Sánchez, quien insinuaba además –en relación con el vínculo entre el exministro franquista y el alcalde cuando éste era presidente de la Diputación– que «la amistad nunca debe estar por encima de la ley». En la misma línea, la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, expresaba su «sorpresa» ante el cambio de opinión de los populares a instancias del regidor «porque ya estaba cerrado el acuerdo y había un compromiso con la Comisión de Memoria Histórica». Tampoco ahorró en críticas el portavoz socialista, Daniel Pérez, que impulsaba además la moción institucional de la discordia y que dijo no entender «cómo el alcalde piensa que ya se ha cumplido (con el acuerdo)».

Sea como fuere, De la Torre insistió en que «valorará el sentido del voto» de su grupo en las próximas horas –por ayer–, aunque sugirió acto seguido que la postura de sus trece concejales «podría quedar en una abstención más que en otra cosa» y en una propuesta de enmienda para que el texto vuelva a manos de la Comisión de Memoria Histórica y sea en este foro donde se aborde el asunto en profundidad. Es decir, que vuelva al seno de un grupo de trabajo que ya acordó hace unos días iniciar los trámites para desposeer de sus títulos a Utrera Molina. El debate de mañana promete.

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