La playa de los Baños del Carmen iniciará en mayo los trámites ambientales

El estudio ecológico del pedregal, que estará listo en octubre, se ha retrasado hasta ahora por el bloqueo de los Presupuestos del Estado

I. LILLO MÁLAGA.

La regeneración de la playa de los Baños del Carmen vuelve a escena. Tras meses de retraso, por el bloqueo de los Presupuestos Generales del Estado, la próxima aprobación de las cuentas estatales permitirá contratar la asistencia técnica para el estudio ecológico del pedregal y los fondos marinos en la zona, tal y como determinó la primera Declaración de Impacto Ambiental, que se sometió por la vía simplificada y que se elevó a extendida, tras las alegaciones contrarias del Aula del Mar, el Instituto Oceanográfico y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta.

El concurso para contratar a la consultora que hará el estudio tiene desde hace semanas una propuesta de contratación, aunque hasta el momento no se ha firmado el contrato, según explicaron fuentes de Costas. La previsión es que los trabajos puedan comenzar a partir de mayo, y el plazo es de unos cinco meses. De manera que hacia octubre se conocerá el veredicto, sobre si se puede acometer el arenal proyectado junto al balneario y con qué precauciones ecológicas. La clave es saber si es posible ejecutar todos o parte de los tres espigones que estaban previstos para la defensa de la playa, que iría entre el restaurante y el Morlaco. Esta decisión tiene importantes connotaciones, puesto que, en caso de que se determine la máxima protección de los fondos marinos, tampoco se podrán hacer escolleras delante de la terraza, en la zona más a levante (que son los temporales que causan los peores daños en el enclave).

Puesto que es imposible derribar y reconstruir el edificio a una cota superior -como se preveía inicialmente- dado que está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), la única alternativa que quedará como protección será la de levantar los muretes, especialmente en el lateral sur, por donde entran las olas. Aunque habrá que asumir que una o dos veces al año seguirá habiendo inundaciones.

Este documento se espera que ayude a tomar otras decisiones y a introducir las modificaciones en el proyecto que sean necesarias para no afectar al pedregal, tales como la reducción de las escolleras, en tamaño o en número; y el uso de un tipo de material de reposición con una granulometría mayor (como chinos), para evitar que el agua se enturbie a causa de las mareas.

Pero los trámites tardarán todavía muchos meses. Cuando esté listo, el informe se enviará a Madrid para someterse a una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA), lo que no terminará al menos hasta finales de 2019. Si obtiene el visto bueno, esta vez sí se podrán licitar las obras y acometer la ampliación de la playa junto al balneario.

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