Piden un ascensor a los Cartujos

Esteban Rivero, uno de los vecinos, delante del edificio./
Esteban Rivero, uno de los vecinos, delante del edificio.
COSAS DE LA CIUDAD

Vecinos de un bloque de calle La Unión reclaman un elevador a los propietarios del edificio donde viven porque dicen que no pueden salir a la calle

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Los treinta y seis vecinos que residen de alquiler en el número 36 de la calle La Unión, un bloque de cuatro plantas perteneciente, según los propios vecinos indican, a la orden de los Cartujos de Porta Coeli de Valencia, se enfrentan a diario a los 364 escalones que les separan de la calle. No todos ellos pueden salvar esos escalones y viven encerrados en sus viviendas, por lo que reclaman a los monjes un elevador para que las personas mayores y con movilidad reducida puedan salir a la calle, algo que en las circunstancias actuales no todos ellos pueden hacer. «Es una lástima, porque hay muchas personas mayores en el edificio que viven literalmente encerradas ya que no pueden salir a la calle ante la falta de ascensor», dice Esteban Rivero, uno de los vecinos más antiguos del bloque. «Yo mismo he tenido que subir las escaleras de culo cuando me operaron», exclama abriéndose la camisa para enseñar las señales de su intervención.

Carolina Chaves, de 80 años, una de las vecinas del edificio, se puede sentir privilegiada porque sus hijas le hacen la compra para toda la semana para no tener que bajar y subir ella por las escaleras. «Hace año y medio me operaron de la rodilla y me pusieron una prótesis, así que sin ascensor, apenas puedo entrar y salir de casa», dice.

Otra de las inquilinas del edificio, Ana, una mujer que pese a sus 95 años y sus innumerables achaques que comenta se conserva muy bien, afirma que lleva en el bloque «desde que se hizo, hace más de cincuenta años, y lloro cuando tengo que subir o bajar las escaleras».

Otros vecinos, según apunta Esteban Rivero, llevan sin pisar la calle años debido a la dificultad que entrañan las escaleras. «Algunos vecinos sacan a sus padres en sillas de ruedas, pero es algo muy dificultoso que no siempre pueden hacer, porque además las escaleras son muy estrechas».

La orden de los cartujos de Porta Coeli, o puerta del cielo, estaría estudiando la posibilidad de instalar un elevador en el edificio, según le han comentado a algunos de los vecinos personas próximas a la propiedad. Esta orden tiene su monasterio en la comarca del Campo de Turia de la provincia de Valencia. El monasterio albergaba hace unos años a una veintena de religiosos, entre sacerdotes y legos, que no hablan entre sí y mantienen una vida solitaria consagrada a la oración.

Un vehículo fumigando.
Un vehículo fumigando.

Ciudad Jardín: reclaman que se fumiguen contra los mosquitos

Hace unos años, visitando un país centroamericano, tuvimos que tener la precaución de ponernos repelentes de mosquitos después de la ducha y nuevamente una vez vestidos», escribe Carmen C. Castro. «Nunca pensé que ese enojoso proceso llegaría a ser necesario en nuestra ciudad, en nuestra casa, pero así es. A plena luz del día, de la mañana a la noche, estamos siendo atacados por invisibles mosquitos que se ensañan con nosotros, provocándonos múltiples erupciones, a veces del tamaño de un huevo, y que duran varios días, con el consiguiente picor desesperante y también acompañados de dolor. Mañana tenemos cita con el médico para que nos diga si tienen o no mayores consecuencias, pero la verdad es que estamos viviendo un infierno este verano, como nunca antes nos había sucedido en nuestro barrio. Conozco a otras personas que están pasando por lo mismo, por lo que pedimos al Excmo. Ayuntamiento tenga a bien investigar y fumigar los posibles focos para que podamos estar tranquilos», concluye el escrito que dirige a esta sección.

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