PEDRO FERNÁNDEZ MONTES, ESE GRANO

Fernández Montes, con Bendodo y Del Cid, que aspira a dirigir el PP de Torremolinos. :: A. g.
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Fernández Montes, con Bendodo y Del Cid, que aspira a dirigir el PP de Torremolinos. :: A. g.

El PP no sabe cómo quitarse de en medio al exalcalde de Torremolinos, que no acepta que su momento político esté más que acabado

JAVIER RECIO

Hay cuestiones muy difíciles de contestar. Por ejemplo: ¿A qué puede aspirar ya políticamente Pedro Fernández Montes? ¿Qué es lo que quiere conseguir? El exalcalde de Torremolinos, que sin duda nunca aspiró a dejar el sillón, está desquiciando a su grupo municipal, del que por cierto ya no forma parte. Quizá sea porque podría haberse considerado como una humillación que hubiera continuado como portavoz de la oposición en el Ayuntamiento, pese a que quiere seguir teniendo voz, o más bien la voz, aunque carezca de voto. Tiene ya edad suficiente para dejar paso a las nuevas generaciones, pese a que éstas ya están maduritas si se tiene en cuenta el tiempo que lleva en el machito. Ronda los 75 años y está empeñado en continuar al frente del partido que se dice o se hace llamara conservador, aunque tampoco lo será para tanto. Todo parece indicar que quiere seguir mandando en la sombra, como esos caciques de antaño, de los que sin duda ha demostrado maneras, que tenían a su servicio a unas marionetas que manejaban a su antojo. Todo parece indicar que esa es su intención. Hay gente que no se da cuenta de que su etapa ha acabado. Se podría entender, aunque quizá no compartir, que este hombre hubiera querido seguir esta legislatura hasta el final como alcalde o como portavoz de la oposición, porque para eso se presentó a unas elecciones. Pero en su actual situación debe irse. Y cuanto antes. Pedro Fernández Montes se ganó a pulso que ni un solo concejal del resto de partidos le diera su apoyo para darle la vara de mando. ¿No se ha preguntado este hombre cuál ha sido la razón? Su respuesta ha sido seguir dando la vara. Y no para. Y por eso uno de los concejales más veteranos de su propio partido ha dicho públicamente que ya está bien de tonterías. Que están hartos de él. Ramón del Cid ha sido el primero en osar a retarlo públicamente, que es lo que hay que hacer con este tipo de personajes. Hay que perderle el miedo, pues de lo contrario los miembros de su partido van a seguir perdiendo el poder en el Ayuntamiento que aspiran recuperar. No se debe ir con paños calientes. Una vez que se han dado las gracias por los servicios prestados hay que prescindir de sus servicios por mucho que quiera seguir prestándolos. Ya se sabe los modos que tenía Fernández Montes como regidor, que no suele aceptar de muy buena gana cualquier crítica, por nimia que sea. Afortunadamente, y aunque no se lo acabe de creer su tiempo como primer edil ha acabado. Torremolinos ha cambiado. Ya era hora de que se abrieran las ventanas de par en par. El pueblo olía a cerrado. Como pasa aún en el PP local. Necesita ventilarse.

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