Se hace pasar por empleado de la luz y roba 35.000 euros a una anciana de 90 años

Imán con consejos repartido por el Ministerio del Interior. /Sur
Imán con consejos repartido por el Ministerio del Interior. / Sur

El ladrón pidió a la mujer que hiciera una serie de comprobaciones en su casa para desorientarla y aprovechó para sustraerle también las joyas

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Se presentó como técnico de Endesa. «Estamos cambiando los contadores y tengo que hacer una serie de comprobaciones en su vivienda», le dijo a la propietaria del piso, una anciana malagueña de 90 años que le abrió, confiada, la puerta de su casa. Pero el joven al que dejó entrar era en realidad un impostor que, al parecer, le robó 35.000 euros en efectivo y numerosas joyas.

Los hechos, que investiga la Policía Nacional para tratar de localizar y detener al autor, ocurrieron el miércoles en el entorno de la Alameda de Colón, en Málaga capital. Sobre la una de la tarde, la mujer recibió la visita de un chico «joven, de entre 25 y 30 años, de pelo corto y rizado, y acento español» que decía ser un empleado de la compañía eléctrica.

Una vez dentro de la vivienda, el individuo comenzó a dar instrucciones a la anciana para «comprobar el funcionamiento de la luz», aunque realmente solo pretendía desorientarla. Según relataron las fuentes consultadas, le pidió que encendiera y apagara los interruptores de las habitaciones, de los electrodomésticos de la cocina, la lavadora...

Entre tanto, llegó a la vivienda la cuidadora de la anciana. Lejos de cambiar de planes al verse sorprendido por una visita inesperada, comenzó a darle instrucciones también a ella para que siguiera haciendo comprobaciones del funcionamiento de la electricidad en el inmueble. Para dar verosimilitud a su interpretación, el individuo mantenía todo el tiempo su teléfono móvil pegado a la oreja, como si estuviera hablando con un tercero sobre la revisión que, aparentemente, estaban llevando a cabo.

Tras la extraña visita, la anciana se dirigió a su dormitorio para comprobar sus pertenencias. Primero fue a la cómoda, donde guardaba todas sus joyas. Pero ya no estaban allí. Según denunció a la policía, ha echado en falta varias pulseras de oro, colgantes, broches, anillos... Por ahora, se desconoce el valor de las alhajas sustraídas, aunque las fuentes aseguraron que, por la descripción hecha por la mujer, sería muy elevado. La víctima comprobó que tampoco estaba en la cómoda una llave que abre una caja que tenía escondida en su armario, donde conservaba sus ahorros. Cuando fue a comprobarlo, descubrió que habían desaparecido los 35.000 euros en efectivo que allí guardaba, según ha podido confirmar SUR.

La policía ha alertado en numerosas ocasiones de este tipo de delincuentes, que se ceban especialmente con los ancianos al ser el perfil más vulnerable. Desde el Ministerio del Interior han reiterado la importancia de concienciar a las personas mayores de que nunca dejen entrar a desconocidos, sobre todo si no están esperando visita para algún tipo de revisión, ya que las compañías de suministros avisan antes de cualquier inspección. Si no están seguros, lo mejor es ganar tiempo sin abrir la puerta y llamar a la empresa en cuestión para verificar que han enviado a un técnico a su domicilio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos