La parroquia como segundo hogar

Celebración de una misa en la iglesia de La Cala del Moral. :: s. f./
Celebración de una misa en la iglesia de La Cala del Moral. :: s. f.

ANA MARÍA MEDINA MÁLAGA.

«Mi parroquia es mi segunda casa». Así de claro lo expresa Marina Peidro, natural de La Cala del Moral y catequista en la parroquia desde hace 17 años. «Yo intento poner mi granito de arena entre tantas personas maravillosas de la parroquia que ofrecen, a diario y con infinita generosidad, el mejor testimonio que un cristiano puede regalar: la caridad y el amor». Marina colabora también en Cáritas, atendiendo el armario solidario y a quienes acuden solicitando ayuda.

Como Marina, la comunidad parroquial de La Cala está formada por numerosas personas, «somos pueblo de Dios en marcha, una familia que vive y camina compartiendo su fe» afirma esta feligresa. Su párroco, Ramón Tejero, tomó posesión en septiembre de hace dos años después de 18 en La Cala de Mijas. Como él mismo recuerda, «comuniqué a toda la feligresía la realidad de mi inmensa pobreza y que solo podía compartir con ellos la gran verdad de mi existencia: estar locamente enamorado de Jesucristo. La parroquia está viva. La gracia de Dios se hace palpable en todas las actividades de la misma reflejándose de manera especial en la alegría y el ambiente de familia que se respira».

El pasado 15 de octubre, más de 30 personas recibieron el envío como catequistas de Iniciación Cristiana, postcomunión, jóvenes, preparación al matrimonio, prebautismales y confirmación de adultos. Este curso está previsto que más de 200 niños acudan a la parroquia para avanzar en su formación cristiana, 83 de los cuales recibirán por primera vez la comunión. «Lo mejor de todo es que cuando crecen, no abandonan la parroquia, sino que siguen participando de las actividades que se organizan», cuenta Miguel Ángel Martínez, coordinador de catequesis. Prueba de ello son las 9 jóvenes que este verano han peregrinado a Santiago de Compostela junto a otros chicos y chicas de la Diócesis. «Junto a todo esto, se encuentra el equipo de preparación a la vida familiar, compuesto por matrimonios con diferentes circunstancias vitales que ayudan a los novios a ver el plan de Dios en cada momento de su matrimonio. También el de Liturgia, que con esmero prepara las distintas ceremonias a lo largo del año descubriendo en la liturgia la belleza de Dios que de forma plástica en las distintas celebraciones nos lanza a la infinitud de lo absoluto. Asimismo es de agradecer la labor del coro parroquial y las misas con niños, que llenan de alegría y espontaneidad el gozo de la celebración», explica Tejero.

Para todos ellos, que conforman la comunidad parroquial, el momento de encuentro es la Eucaristía dominical. Los niños participan activamente con las peticiones, los cantos y las lecturas. Un sábado al mes, la Misa es especialmente participativa y vivida con intensidad por los que forman la catequesis. «Es importante resaltar la vida espiritual, afirma el sacerdote, de manera especial la exposición del Santísimo los jueves a la cual acuden no solo los catequistas sino también los feligreses que sienten la necesidad de contemplar a Cristo Eucaristía. Celebramos retiros, hora santa, vía crucis, rezo del rosario... sin olvidar a las hermandades del Carmen y el Rosario que llenan de ardor mariano las entretelas de la parroquia. Una realidad que nos impulsa a la entrega generosa a los hermanos, especialmente a los más necesitados» explica el párroco. Ejemplo de esa entrega es la verbena solidaria que realizan cada año, y en la que se implica prácticamente todo el pueblo por una buena causa, como el año pasado, que el dinero se dedicó a acondicionar la casa y construir un baño adaptado para una persona del pueblo con movilidad reducida.

Cáritas

Esta cercanía a quienes menos tienen se encauza, fundamentalmente, desde Cáritas, que pretende ser un espacio de coordinación y colaboración con otras entidades, «creando una red de ayuda, promoción y sensibilización», detalla Lola Aguilar, directora de Cáritas parroquial. «Servimos de nexo entre personas que necesitan a alguien para trabajar y personas que están buscando trabajo; tenemos profesores voluntarios de Primaria y Secundaria que imparten clases de apoyo a aquellas personas que lo necesitan y no pueden costearlo; colaboramos con el economato «Rincón del Moral» financiando los gastos en alimentación de seis familias necesitadas, etc.» Y es que desde el grupo de Cáritas afirman que «La Cala es rica en generosidad». «Somos una familia que siente la necesidad de seguir creciendo desde el amor a Cristo que nos lanza al servicio a los hermanos», explica Tejero.

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