El paro cae en 33.500 personas en tres meses y se sitúa en el nivel más bajo desde 2008

La industria se pone a la cabeza de la creación de empleo, con 8.500 ocupados sumados en un año, que suponen casi la mitad de los que ha ganado Málaga en total

NURIA TRIGUERO MÁLAGA.

Diferentes portavoces del Gobierno venían insinuando que la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre vendría cargada de buenas noticias y así ha sido. Especialmente para Málaga, que es la tercera provincia española que más parados ha perdido entre la primera y la segunda oleada de este sondeo trimestral tras Madrid y Barcelona: 33.500, o lo que es lo mismo, un 5,2%. Se sitúa así con 166.900 desempleados, la cifra más baja desde 2008. Su tasa de paro ha pasado del 26,2% que tenía al empezar el año al 21,94%, un nivel que tampoco se veía desde el inicio de la crisis. Estos datos contrastan con los de primera EPA del año, que fueron malos sin paliativos para Málaga.

La fuerte bajada del paro descansa sobre dos factores, aunque uno pesa más que el otro: la creación de empleo y la caída de la población activa. En el segundo trimestre la EPA detectó en Málaga 29.300 personas más trabajando que en el primero, lo que la sitúa como la tercera provincia con mayor creación de empleo, por detrás de Madrid y Tarragona. De esta forma, la población ocupada se eleva hasta las 593.700 personas, de nuevo el nivel más alto desde 2008. La otra razón que explica la caída del paro no es tan positiva, pues la población activa de la provincia sigue reduciéndose. De un trimestre a otro ha bajado en 4.200 el número de personas que trabajan o están en disposición de hacerlo, y en el acumulado de los últimos doce meses la pérdida es bastante mayor, de 16.200.

En el último trimestre, el crecimiento del empleo se ha centrado de forma abrumadora en el sector servicios, que ha sumado 28.300 ocupados en el segundo trimestre, como cabe esperar del inicio de la temporada turística. La construcción y la industria registran tímidos incrementos de 400 y 1.100 trabajadores, respectivamente, mientras que la agricultura disminuye ligeramente su mano de obra.

Un hecho insólito

Si se analiza la evolución del mercado laboral durante los últimos doce meses, en lugar de centrar el foco sólo en el segundo trimestre, salta a la vista un hecho insólito para la economía malagueña, tan volcada en el sector servicios. Entre los segundos trimestres de 2016 y 2017 ha sido la industria la que ha liderado la creación de empleo en la provincia, sumando 8.500 ocupados. Esto supone un avance interanual del 30% que sitúa el empleo industrial en su nivel más alto desde 2008, con 36.600 ocupados. En total, el crecimiento del empleo en la provincia en este año móvil ha sido de 18.400 puestos de trabajo, lo cual quiere decir que la industria es responsable de casi la mitad de ellos.

Por su parte, el sector servicios ha sumado en este último año 6.700 trabajadores en la provincia, situándose en 498.400, nuevo récord histórico. Este avance es, sin embargo, modesto en términos porcentuales (1,36%). La construcción ha visto ralentizada su recuperación, ganando sólo 2.500 ocupados y situándose en los 42.300, mientras la agricultura se mantiene prácticamente con la misma mano de obra: 16.400 personas.

Pese a este fuerte crecimiento del empleo industrial, Málaga sigue estando a la cola del país por peso del sector secundario en su mercado laboral, que es del 6,2%. Sólo Melilla, Ceuta, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife están por debajo en el ranking.

La EPA refleja un crecimiento anual del empleo de 18.500 ocupados en la provincia y, a la vez, una caída de la población activa de 16.200 individuos. La combinación de ambos factores ha permitido que el paro se reduzca en estos últimos doce meses en 34.600 personas, pasando la tasa de desempleo malagueña del 25,94% al 21,94%.

Las reacciones ante la EPA pueden resumirse en dos: satisfacción de los políticos -tanto desde el Gobierno central como desde la Junta sacaron pecho, reivindicando sus políticas de empleo- y escepticismo de los sindicatos, que consideran que el empleo creado es meramente estacional y de baja calidad. «Este tirón en las contrataciones no puede darse bajo una extrema precariedad laboral. Son muchos los casos en los que se contrata por horas, en días sueltos, para un mismo puesto de trabajo, o pagando salarios de escaso 4 euros, incluso en centros de referencia cultural en nuestra ciudad, comercios u hostelería», apuntaba el secretario provincial de CC OO, Fernando M. Cubillo.

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