Pacientes piden al SAS más reumatólogos en Málaga para agilizar los diagnósticos

Suelta de globos tras la lectura del manifiesto. / Salvador Salas

La Asociación Malagueña de Artritis Reumatoide lee un manifiesto en la puerta de Ayuntamiento y reclama mejoras para los enfermos

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Lograr un diagnóstico precoz que facilite aplicar a los pacientes un tratamiento con prontitud es fundamental para hacer frente a la artritis reumatoide. Por ese motivo, La Asociación Malagueña de Artritis Reumatoide (AMARE) ha pedido este viernes que el SAS aumente la plantilla de reumatólogos en los hospitales malagueños. En un manifiesto que ha leído la presidenta de AMARE, Remedios Gómez, se dice que Málaga solo cuenta con 11 reumatólogos (siete trabajan en Hospital Regional Carlos Haya y cuatro lo hacen en el Clínico Universitario) cuando tendría que haber 30, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que defiende la presencia de un especialista en reumatología por cada 50.000 habitantes. AMARE reivindica que se dote a los hospitales comarcales de reumatólogos, ya que ello iría en beneficio de los pacientes y evitaría a los enfermos reumatológicos de la provincia desplazarse a la capital.

La lectura del manifiesto se ha llevado a cabo en la puerta del Ayuntamiento de Málaga, con la presencia del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y varios concejales, entre otras personas. El acto se ha convocado con motivo de la celebración ayer del Día Mundial de la Artritis. Tras la lectura del manifiesto ha habido una suelta de globos de color verde.

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria sistémica autoinmune que se caracteriza por una inflamación persistente de las articulaciones y su destrucción progresiva, lo que provoca distintos grados de deformidad e incapacidad. En Málaga se registran cada año unos 133 casos nuevos.

La detección precoz es clave para frenar el deterioro articular que se produce en las enfermedades reumáticas. La demora en el diagnóstico de los pacientes supone el retraso en la aplicación del tratamiento que evite la deformidad e incapacidad provocada por la enfermedad. El 70 por ciento de los enfermos sufren una destrucción articular irreversible en el primer año de aparición del padecimiento.

AMARE ha dicho que la asistencia que se ofrece a los enfermos en el servicio de reumatología del Hospital Regional Carlos Haya (situado en las dependencias el Hospital Civil) es buena, sin que se produzcan retrasos, pero ha lamentado que la situación en el Clínico es distinta, ya que los enfermos se enfrentan a largas demoras para ser vistos, sobre todo en las revisiones. La falta de reumatólogos en el Clínico hace que los diagnósticos también se retrasen, ha dicho Remedios Gómez.

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