La oposición se queja de que el alcalde monopolice el pleno

El alcalde, en una sesión plenaria./Salvador Salas
El alcalde, en una sesión plenaria. / Salvador Salas
La Casona del parque

PSOE, Málaga Ahora, Ciudadanos e IU-Málaga para la Gente expresan dentro de la sesión y fuera que el regidor abusa de su tiempo ilimitado para hablar

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El último pleno estuvo cuajado de quejas. Empezó casi una hora tarde, pero no se engañen la misma ‘hora de rigor’ de siempre. Si un político del norte de Europa tuviera que asistir a un pleno en Málaga, seguramente se llevaría las manos a la cabeza viendo la tranquilidad, parsimonia y retraso con las que se empiezan las sesiones plenarias. Las odiosas costumbres se vuelven leyes. La impuntualidad, les guste o no a los munícipes, y sobre todo al alcalde Francisco de la Torre, que es el presidente de la sesión, es sin ambages, una seña de identidad de la sesión malacitana. Y es la primera seña de identidad porque es lo primero que pasa por la mañana:empezar tarde.

Tras superar la espera, generalmente los concejales tienen tres minutos para intervenir en la primera ronda y uno, en la segunda. Pero, cuando los retrasos se acumulan y llega alrededor de las dos de la tarde, el alcalde suele cambiar de tercio, como en el pleno pasado, y modifica los turnos a un minuto, en la primera ronda, y un minuto, en la segunda. La portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, enfadada le preguntaba si la decisión la había tomado por decreto. Él le contestaba con la pregunta de si no se había acordado entre los grupos. La respuesta fue un ‘no’ rotundo por parte de Torralbo.

Pero, ¿por qué se llegó al habitual ‘vamos que nos vamos’? Al retraso de una hora, se sumó las dos mociones urgentes sobre el metro del PP y el PSOE en la que De la Torre habló a placer durante diez minutos, mientras los demás sólo pueden tres, y cinco vecinos intervinieron durante unos 15 minutos a favor del posicionamiento del equipo de gobierno del PP para que el no llegue en superficie hasta el Civil. Antes de que esto ocurriera, y de las quejas de otros grupos municipales, tomó la palabra el secretario general Venancio Gutiérrez Colomina para explicar que, según el Reglamento Orgánico de Pleno (ROP), no deben intervenir particulares (como se hizo) y menos si son interesados en el expediente, argumentando que los intervinientes deben tener intereses de carácter general, y no personal, a defender, y pertenecer a una asociación o colectivo registrado.

Tras este bloque, el portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, criticaba a viva voz que el tiempo es limitado para todos los concejales mientras que el regidor tenía la prerrogativa para hablar todo lo que quisiera, «sobre todo cuando hemos estado esperándole 50 minutos para empezar el pleno». Ahí quedaba eso. Si el alcalde presidente no está, no empieza el pleno. Torralbo le afeaba al primer edil que sólo le preocupaba la participación ciudadana cuando le interesaba. De la Torre, enfadado, le contestaba:«No permito, señora Torralbo, que me dé lecciones en estas cuestiones porque no es verdad», añadiendo que nunca se limitaban las intervenciones de los vecinos, ni ese día ni otros.

Le seguía más tarde la queja del concejal naranja Alejandro Carballo de que las mociones de su grupo muchas veces son las últimas y se ven a la carrera porque no se administran bien los tiempos, y el portavoz socialista Daniel Pérez no se quedaba atrás haciéndole las cuentas al alcalde:«10 minutos ha hablado usted y 15, los vecinos» abundando en el agravio de que los ediles sólo pueden hablar tres. En fin, que protestó hasta el apuntador. Sólo queda por ver si el alcalde presidente reconduce esta situación.

Las mejoras que necesita La Goleta

Dos vecinas de la Goleta, Natividad Bermúdez y Montse Martín, quien además fue edil de IU en el Ayuntamiento de Málaga, estuvieron en la pasada comisión de Transparencia para quejarse de que las obras con fondos europeos no habían mejorado todas las calles del entorno y que los proyectos se habían quedado a medio terminar.

El edil de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, criticaba que no se les había facilitado información para la comisión, lo que era un despropósito, ya que debían recibir los expedientes para analizarlos una semana antes, y pedía que se retomase esta forma de actuar, que además se había consensuado con todos los grupos. La queja quedaba anotada por el presidente de la comisión, el popular Mario Cortés. Antes, Bermúdez había denunciado el mal estado de las calles Mariscal, Huerto de Monjas, Don Rodrigo y Purificación.

El edil de Urbanismo, Francisco Pomares, le exigía a Zorrilla que antes de hablar pidieran vista de expediente y explicaba que se había con 1,2 millones en la zona, y que ahora había una partida 126.000 euros para las calles Mariscal y Don Rodrigo. Zorrilla, enfadado, le recordaba que estaban en Transparencia, que debía haber informado de los expedientes siete días antes y culminaba que pedirán vista de expediente en todos los casos en vista de que la comisión no sirve para nada. Tras el rifirrafe, las dos vecinas, al menos, se fueron informadas.

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