Más del 30% de las operaciones a niños en el Materno son de malformaciones congénitas

Más del 30% de las operaciones a niños en el Materno son de malformaciones congénitas

Esas intervenciones suponen la única alternativa para corregir patologías graves de los pequeños

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Hay niños que nacen con malformaciones congénitas de tal gravedad que la única solución para que salven la vida es una operación, por lo que la intervención es inmediata. Eso ocurre en casos de la atresia de esófago o intestino, por ejemplo. En otras ocasiones, la menor gravedad de la malformación permite programar la operación, como ocurre en pequeños con el labio leporino o una fisura de paladar. La cirugía para la corrección de malformaciones congénitas ocupa más del 30% del total de la actividad quirúrgica que llevan a cabo los profesionales de la unidad de gestión clínica de cirugía pediátrica del Hospital Materno Infantil.

En determinados procedimientos quirúrgicos –en su mayoría para corrección de malformaciones congénitas– los cirujanos pediátricos comparten quirófano con otras especialidades: otorrinolaringología, neurocirugía, neurofisiología o cirugía maxilofacial; siempre lo comparten con radiología y anestesiología, según se explica en una nota difundida por el Materno Infantil.

Si más del 30 por ciento de las operaciones de los cirujanos pediátricos del Materno se hacen para combatir malformaciones congénitas, la cirugía oncológica y la neonatal, con el 20% y 15% respectivamente de actividad, constituyen, con la unidad de quemados, las áreas específicas y de mayor volumen de trabajo de la cirugía infantil en el Materno.

La unidad de cirugía pediátrica la forman cuatro grandes secciones funcionales: urología, cirugía plástica, lactantes y preescolares, que dan respuesta a la demanda asistencial en el área quirúrgica, hospitalización, consultas externas y urgencias. El pasado año, la citada unidad atendió más de 13.000 consultas y realizó más de 2.000 intervenciones quirúrgicas.

La cirugía neonatal, que representa el 15% de la actividad, ha aumentado en los últimos años de forma simultánea al incremento de recién nacidos prematuros. Dentro de la cirugía neonatal hay dos grandes grupos, prematuros y grandes prematuros. La propia inmadurez lleva implícita una serie de patologías –como perforaciones intestinales o peritonitis secundarias a tratamientos–, así como malformaciones congénitas, tales como hernia diafragmática, atresia de esófago onfalocele (contenido intestinal fuera del abdomen) o atresia intestinal.

En el comité de cirugía oncológica –formado por un equipo multidisciplinar compuesta por radiólogos, pediatras y cirujanos pediátricos– se presentan los casos nuevos y, una vez valorados, se plantean los tratamientos individualizados, desde la extirpación de tumores, colocación y retirada de reservorio (para los tratamientos de quimioterapia) y realización de biopsias. Los tumores abdominales y linfomas representan el 5% y 7% del global de la actividad.

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