Historia de Málaga: El crucero que se fugó del Puerto

Ocurrió en 1987, cuando un barco dejó en tierra a un centenar de pasajeros

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Que un crucero se de a la fuga con nocturnidad y alevosía dejando en tierra a un centenar de pasajeros es algo que cuesta creer, pero ocurrió en Málaga hace ahora treinta años. En septiembre de 1987, el barco griego Sea Nymph se fugó del puerto de Málaga de madrugada dejando en tierra a cien pasajeros mas una deuda superior a diez millones de pesetas. El barco fue desatracado por su propia tripulación y salió con las luces apagadas excepto las de navegación. El buque había sido alquilado por la firma norteamericana Golden Cruises Tours a la propietaria del mismo, la Mediterranean lonian Cruises. El arrendatario del Sed Nymph, que había denunciado las reiteradas averías que este barco tenía asi corno la mala calidad de las comidas, consideró en declaraciones realizadas entonces a SUR tras la fuga del barco que «en lugar de afrontar estas protestas, el armador ha preferido escapar de sus responsabilidades en la oscuridad».

Ni los servicios de amarradores y prácticas, ni los de Capitanía del Puerto de la Comandancia de Marina se percataran de la salida del barco griego, que estaba atracado en el muelle 3, donde fondea de manera habitual el Melillero, y que se dio a la fuga en la madrugada del 16 de septiembre de 1987. El representante de la firma norteamericana que alquiló el barco manifestó a SUR que tenían firmado un contrato con la propiedad del buque, y que lo habían alquilado para hacer desde el puerto de Málaga dos clases de cruceros, uno semanal y otro en fin de semana. Relató que en una de las travesías, el barco sufrió una grave avería en el sistema de aire acondicionado con un centenar de pasajeros a bordo, tras lo que atracaron en el puerto de Málaga. «De forma reiterada este buque ha venido teniendo averías de máquinas y aire acondicionado que hemos denunciado y por lo que hemos protestado”, dijo contrariado, al tiempo que criticó el “despótico comportamiento del capitán del crucero, del sobrecargo y de los camareros, todos griegos, que empleaban con nuestros pasajeros, así como la mala calidad de las comidas”

El crucero se dio a la fuga ante la sorpresa de la compañía que lo había contratado y, sobre todo, de los pasajeros que se quedaron en tierra y que fueron llevados a distintas ciudades españolas y portuguesas.

Fotos

Vídeos