El objetivo, la exportación de aceite de oliva a destinos lejanos

El objetivo, la exportación de aceite de oliva a destinos lejanos
Salvador Salas

Productores, empresas de logística e importadores destacan las posibilidades del Puerto de Málaga para este producto

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El objetivo debe ser la exportación del aceite de oliva que se produce en Andalucía a destinos lejanos. Productores, empresas de logística e importadores destacan las posibilidades del Puerto de Málaga para mover este producto. Así quedó patente esta mañana en el debate celebrado durante el foro empresarial organizado por SUR, Dcoop y la Autoridad Portuaria de Málaga, con el patrocinio de Unicaja Banco y la Asociación de Consignatarios de Buques y Empresas Portuarias, y la colaboración de JSV Logistic y Listock.

Álvaro Díaz de Lope, director de Mercaoleo, comercializadora y envasadora de aceite del grupo Dcoop, puso de relieve que el reto es la exportación a Estados Unidos, Japón, China, países asiáticos emergentes, sudamérica (Brasil y México) así como a Canadá, que debe hacerse siempre por vía marítima cuando se trata de cubrir grandes distancias. A su juicio, no se puede regatear en la logística para ahorrar un poco pero perder calidad, sino trabajar siempre de forma segura. “La eficiencia no es sólo precio, si hay problemas en un mercado como China supone no vender nunca más”. Al tiempo, abogó por tener un único interlocutor, “alguien que se haga responsable si hay problemas. La agilidad y la coordinación son básicas”. Otro reto es vender cada vez más producto envasado, para ganar valor añadido.

Álvaro Rodríguez-Guerra, director de la zona sur de Marmedsa (del grupo Noatum), destacó los buenos resultados en Málaga del Flexitank (grandes bolsas de plástico biodegradables para acondicionar contenedores a la carga de graneles líquidos); aunque desde aquí también se puede trabajar directamente mediante barcos cisterna y el transporte Ro-Ro (carga rodada) de camiones. “Tenemos que pensar a lo grande, en Málaga tenemos todos los medios y las posibilidades, tenemos más líneas”. Así, abogó por la unión y el apoyo mutuo de productores y operadores logísticos. “Nadie pensaba que otros mercados, como el de los coches, iban a venir a Málaga y ya están; ahora, quiero ver el horizonte lleno de cisternas, podemos crecer juntos”.

A su juicio, el Puerto de Málaga ofrece personalización, trato directo, buenas infraestructuras, operadores logísticos y alternativas para el transporte de la carga, lo que permite dar soluciones personalizadas y atender los problemas, frente a puertos y navieras más grandes. Por ello, plantea presentar estos servicios en los centros de decisión de grandes compradores, como Italia.

“Podemos hacer de Málaga el puerto del aceite de oliva”, sostiene Diego Martínez Solano, director de Olistock, el principal centro de almacenamiento de este producto en el puerto, quien anunció la construcción de nuevas líneas de conexión desde sus depósitos hasta los muelles, de manera que se pueda atender la llegada de buques de mayor calado y agilizar la operativa. A su juicio, lo principal es “quitarle problemas al cliente”: garantizar que el producto que entra sale tal cual se entrega, con controles analíticos; dar agilidad en la carga y descarga del barco, para reducir costes. Según recordó, ya se mueven hasta 55.000 toneladas de aceite de oliva por los muelles de la capital.

Sonia Herzog, directora de JSV Logistic, que mantiene una línea marítima entre Málaga, Italia y Canarias, entre otros puntos, y con la intención de llegar hasta cinco salidas a la semana, frente a la única actual, si hay volumen suficiente. Su compañía ofrece contenedores con la misma capacidad de un camión, y han diseñado un híbrido de contenedor-cisterna, apilable como un Teus pero con el interior habilitado para transportar hasta 32.000 litros. También plantea la posibilidad de conectar la capital malagueña con Barcelona por vía marítima. “El puerto tiene la oportunidad de especializarse y diferenciarse, con contenedores y cargas especiales”, y añade: “Malaga tiene una posición estratégica y ofrece cercanía a los productores, con un impacto ambiental menor, que a nivel social es fundamental”. A su juicio, el futuro pasa por sistemas multimodales, con un aumento del volumen y la lejanía de los destinos.

Por su parte, Emanuele Zampetti, responsable de compras de la compañía italiana Monini, que tiene el aceite español como una de sus principales líneas de negocio, destaca que la seguridad alimentaria y el precio son clave en la logística del aceite, y se mostró abierto a innovaciones en cuanto a los modelos de contenedores. Con todo, reconoció que las cisternas, transportadas por barco mediante Ro-Ro (carga rodada) son actualmente el procedimiento de transporte más demandado, y tiene en Valencia su principal punto logístico. Lo que más le preocupa a su empresa es la información sobre cuando sale y cuando llega el cargamento, y reclamó al Puerto de Málaga que sea eficiente, fiable, duradero, seguro y que permita cualquier sistema de transporte.

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