El obispo de Málaga reparte el trabajo de la vicaría general entre dos nuevos sacerdotes

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El obispo, Jesús Catalá, ha dejado el trabajo de la vicaría general de la diócesis en las manos de dos nuevos sacerdotes que vendrán a sustituir en el cargo al párroco de la Virgen Milagrosa y San Dámaso Papa, José Ferrary. Los nuevos vicarios generales son Antonio Coronado, que hasta la fecha ha desempeñado los cargos de vicario judicial, vicario para el laicado asociado, delegado de Hermandades y Cofradías, y párroco de Santo Domingo en Málaga; y José Antonio Sánchez Herrera, que es presidente de la Fundación Santa María de la Victoria, arcipreste de Virgen del Mar, y párroco de la iglesia del Corpus Christi de Pedregalejo y de Nuestra Señora de Gracia.

José Ferrary, que fue nombrado vicario general en 2012 para reemplazar al sacerdote ya fallecido Alfonso Fernández-Casamayor, volverá a asumir la Vicaría Judicial de la diócesis. Ferrary y Fernández-Casamayor también compartieron el cargo de vicario general durante un año, hasta que el segundo lo dejó en 2013 por sus problemas de salud. No obstante, no es lo habitual que existan dos sacerdotes encargados de desempeñar este puesto como número dos del Obispado.

Fuentes de la diócesis consultadas por este periódico indicaron que, por el momento, tanto Coronado como Sánchez Herrera mantienen los cargos que desempeñan en la curia malagueña. Eso sí, Coronado dejará de ser vicario judicial en favor de Ferrary.

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