Nueva savia para la Policía Local de Málaga

Los nuevos policías locales de Málaga, esta mañana en el Ayuntamiento. /Ñito Salas
Los nuevos policías locales de Málaga, esta mañana en el Ayuntamiento. / Ñito Salas

Los alumnos de la academia concluyen sus estudios y se incorporarán al cuerpo en las próximas semanas

ALVARO FRÍAS

Las gorras de sus uniformes volaban por el aire, como su imaginación, que les transportaba a ese coche patrulla desde el que tanto ansían vigilar las calles de Málaga. Acababan de lanzarlas para celebrar que su sueño ya está más cerca. Y es que ya han finalizado el curso en la academia de policías locales y, dentro de unas semanas, por fin se incorporarán a lo que aseguran que no es un trabajo, sino su vocación.

Rafael Codes es uno de los alumnos que acaban de salir de la academia y que en las próximas semanas jurarán su cargo para unirse de forma definitiva a las plantillas de policías locales. A sus 22 años es el más joven de esta XIII promoción, compuesta por 34 nuevos agentes, de los que 22 trabajarán en Málaga.

Con una gran sonrisa, explicaba esta mañana que la policía siempre le llamó la atención: “De pequeño, en el típico juego de policía y ladrón, yo siempre hacía de policía”.

Carolina Muñoz (malagueña de 37 años) comparte esa atracción por esta labor con Rafael. Tras el acto, presidido por el concejal de Seguridad Mario Cortés, y el edil Carlos Conde, en funciones de alcalde accidental, aseguraba que desde que era una niña le gustaba la policía local, “porque es la más cercana al ciudadano”.

Pero el camino para conseguir su sueño no ha sido nada fácil. Muchas horas de sacrificio y estudio, que se comen el tiempo que se dedica a la familia y los amigos.

Antonio Jesús Serrano es un ejemplo de ello. Esta mañana contaba que había sido su hermano Juan Miguel, policía local de Málaga, el que le había “metido el gusanillo en el cuerpo”. Pero opositar no era tan fácil.

Explicaba que tuvo que retrasar el momento en el que se puso a estudiar, ya que “en casa hacía falta ayudar económicamente y no podía parar en el empleo que tenía”. “Luego he hecho de todo, hincar los codos sin trabajar y compaginar las dos cosas”, apuntaba.

Pero su sueño ya lo han conseguido. Ahora tienen unas semanas de vacaciones antes de incorporarse a su nuevo trabajo. “Aunque si por mi fuera empezaría mañana mismo”, apuntaba Serrano.

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