La noria del Puerto pierde lustre

Situación anterior, antes del cambio. Situación actual, tras la retirada de cabinas. /Eduardo Nieto
Situación anterior, antes del cambio. Situación actual, tras la retirada de cabinas. / Eduardo Nieto

La atracción recibe críticas ciudadanas por la reducción de la iluminación nocturna

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Cuando ya había un cierto consenso sobre el efecto estético –era una de las atracciones más fotografiadas de Málaga– que la noria del Puerto tiene para ciudadanos y visitantes, el reciente cambio estructural no ha gustado a muchos. La empresa propietaria, Mederyt, decidió en verano que iba a quitar la mitad de sus cabinas, y pasar de las 42 con las que arrancó la operativa a las 21 disponibles desde septiembre.

La concesionaria estudia un sistema de focos para suplir las luces en los huecos que han quedado, tras rebajar las cabinas a la mitad

Desde entonces, se han sucedido los comentarios en mensajes dirigidos a este periódico y en redes sociales, de partidarios de la imagen anterior. Se considera que ahora se ha quedado «mellada», con demasiado espacio entre cabinas. Las quejas se refieren especialmente a la vista nocturna, puesto que ya no es posible apreciar un aro de luz tan uniforme como antes. También hay quienes aseguran que se apaga pronto, por lo que se pierde ese elemento de atracción que se había instalado en el paisaje urbano de las suaves noches malagueñas.

Santi Sardá, responsable de Mederyt, comenta que no ha recibido ninguna queja al respecto de la nueva imagen; si bien, por iniciativa propia, desde que se produjo la retirada de la mitad de las góndolas está trabajando para reforzar la iluminación. Para ello, se van a colocar unos proyectores en los huecos, para darle más homogeneidad a la circunferencia y poder crear efectos visuales. Se espera que se pueda activar antes de las próximas navidades. Si aún no se han puesto en marcha es porque, según Sardá, es difícil encontrar materiales en la industria de la iluminación espectacular que logren el efecto que se pretende conseguir; y que soporten bien la intemperie durante un largo periodo de actividad.

Horario nocturno

Con respecto a la fisonomía de la atracción, argumenta que antes del cambio estaba «abigarrada», mientras que ahora actúa como un verdadero mirador, con un campo de visión mayor para el público, donde unas cabinas ya no se estorban con las otras. Otra cuestión que no gusta a muchos malagueños es que las luces se apagan muy temprano, en horas en las que todavía hay muchos visitantes de paseo por el Puerto, por lo que se pierde esa referencia durante la noche. Al respecto, el representante de la concesionaria comenta que se cierra a las 00.30, por respeto a los vecinos de las viviendas cercanas, que se quejaban justamente de lo contrario, esto es, de la contaminación lumínica.

La atracción se apaga como máximo a las 00.30 horas para no afectar a los vecinos

Tal y como adelantó SUR el pasado verano, la noria del Puerto se sometió en septiembre a la primera gran reforma desde que echó a andar, hace ya dos años. La clave del proyecto fue reducir las cabinas a la mitad, de manera que de las 42 que había en el inicio se pasó a las 21 actuales. La atracción sigue teniendo una capacidad muy por encima de la demanda: si antes podía recibir a unos mil turistas cada hora, tras el cambio ha pasado a dar cabida a un máximo de 500 (cada 60 minutos), según los datos aportados por Mederyt. Las medidas se justificaron por la oportunidad de ganar en calidad y visibilidad para los clientes; pero también en la reducción de costes energéticos y de mantenimiento.

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