El mundo del Carnaval se vuelca con la familia que perdió su casa por una explosión de gas

Destrozos en el interior del piso tras la fuerte explosión en la Palma. :: sur

Mario García, su mujer Ana María y sus cuatro hijos se recuperan de las quemaduras entre Málaga y Sevilla mientras reciben numerosos apoyos

ÁNGEL DE LOS RÍOS MÁLAGA.

Detrás de cada titular de sucesos hay una historia humana. Esta tiene el rostro de Mario García, su mujer Ana María y sus cuatro hijos. El matrimonio y los dos mayores resultaban heridos por una explosión de gas en su casa de La Palma el pasado domingo. «Lo hemos perdido todo», se lamenta Mario. Y todavía tiene cosas que agradecer: «Por suerte, el pequeño Raúl estaba en la terraza y su hermano Ángel en la calle», escaparon de la deflagración. Ahora, están en casa de su hermana.

Mario está al teléfono desde la unidad de quemados del Hospital Regional Carlos Haya. Junto a él, en la misma habitación, su hijo mayor Eros, de 17 años. Frente a ellos, Eloísa, la hija de 18 años. Se recuperan de quemaduras en distintas partes del cuerpo, sobre todo en las piernas y la espalda. «Doy gracias a Dios porque puedo vivir para contar esto, aunque ahora le pido que esté junto a mi mujer en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla», explica. Ana María es la que está peor de todos, tiene quemaduras en más de un 40% del cuerpo y ya ha sido operada en dos ocasiones de las extremidades. «No sabes cuándo vas a salir de aquí, crees que te quedan un par de lavados, cuando te sale una nueva ampolla», pero Mario no pierde la fe.

Mientras, en la calle, se obra otro milagro. En un grupo de Facebook llamado 'A mí también me gusta el Carnaval de de Málaga', José Salcedo moviliza desde hace unos días a la gran familia de esta fiesta. «Mario, carnavalero de pro, lo ha perdido todo. Su familia nos necesita, desde aquí lanzo el guante a quien lo quiera recoger, yo me presto a lo que necesitéis». Y tanto que si lo han hecho, este amigo de Mario ya ha conseguido organizar cuadrillas para recoger escombros y, entre otros, electricistas y albañiles para reconstruir desinteresadamente la casa de la familia García. «Estamos montando una gala a beneficio de esta familia», anuncia el propio José, que dice que «hay que ponerse por un momento en su lugar».

«Lo han organizado todo, imagínate nuestra alegría cuando me enteré: a la gente de nuestro Carnaval hay que ponerle un monumento», expresa Mario García. Él ha dejado su garganta con la murga del Guri y los últimos compases de la murga Perchelera, por ejemplo. «Luego decidí empezar a hacer bolos por mi cuenta -relata- y no me iba mal del todo, hasta que también empecé a tener problemas de riñón». Lleva ya tres operaciones.

Por más que la vida se empeñe en darle palos, Mario siempre encontrará una razón para estar agradecido. «Con esta gente a tu lado todo es posible, siempre han estado ahí y se preocupan por mí y mi familia día a día».

La explosión tuvo lugar en la novena planta de un edificio ubicado en el número 4 de la calle Guadiato sobre las 16.45 del pasado domingo. La onda expansiva afectaba a otras viviendas de la misma planta y provocaba la caída de cascotes a la vía pública. Técnicos de Gas Natural indagan respecto a las posibles causas de este siniestro, junto con los agentes de la policía científica. Los vecinos fueron desalojados, volviendo a sus casas en torno a las nueve de esa noche.

Fotos

Vídeos