El misterio de la malagueña que se embolsó 861 millones de pesetas en la Primitiva

Ocurrió hace 30 años

La afortunada ganadora, Ana Cerezo Santiago, de 56 años y soltera, dejó su piso de Ciudad Jardín y nunca más se supo de ella

El misterio de la malagueña que se embolsó 861 millones de pesetas en la Primitiva
José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Con 861 millones de pesetas ganadas, una malagueña batió el récord del mayor premio dado hasta entonces en el sorteo de la Lotería Primitiva hace ahora 30 años. La afortunada ganadora, Ana Cerezo Santiago, de 56 años, soltera, vivía en Ciudad Jardín y selló el boleto de tres apuestas en una administración de loterías de Mangas Verdes. La mujer conoció su suerte a la mañana siguiente del sorteo y abandonó poco después su domicilio, un modesto piso dentro del conjunto de bloques de casas sindicales existentes junto al puente de La Palmilla, al que nunca más regresó, según sus vecinos.

Ana Cerezo pagó 150 pesetas por su boleto de tres apuestas como solía hacer todas las semanas. Agraciada de la noche a la mañana con más de ochocientos millones de pesetas —exactamente fueron 861.261.232 pesetas-, a la mañana siguiente del sorteo hizo la compra en compañía de la mujer que vivía con ella en la misma casa, -una prima, según sus vecinos¬, junto a los tres hijos de esta última y un hermano de la afortunada-, y se dirigió hacia la administración de loterías donde había sellado su boleto. Allí se enteró de sopetón que le habían tocado tantos millones, según relataron sus vecinas, con algunas de las cuales se cruzó aunque no se paró a charlar como solía hacer de forma habitual, lo que les extrañó. «Yo había oído algo y le di la enhorabuena, pero ella siguió andando muy deprisa y se puso hasta colorá», dijo una vecina entonces. Desde aquel momento “Anita ya no era Anita” para sus vecinos.

Ante el despiste y el desconcierto por dar con la afortunada, otras Anas del barrio fueron asediadas por los periodistas aquel día sin que tuvieran nada que ver con la ganadora, que junto con el resto de las personas que residían en su vivienda abandonó veloz y discretamente el domicilio en el que vivió durante los últimos 25 años en dirección desconocida. Algunos vecinos aseguraron, sin embargo, que la vieron marcharse en un coche acompañada por unos empleados de una entidad bancaria del barrio. Comentaron que la mujer se instaló en un hotel de Torremolinos, localidad en la que la afortunada adquirió varios inmuebles con posterioridad. Desde entonces nadie la volvió a ver por el barrio. Algunos de sus vecinos aseguran que hace años murió y que sus sobrinos heredaron su importante fortuna.

Además de constituir el premio de mayor cuantía entonces, puesto que el récord estaba situado en 843 millones de pesetas, el sorteo de la Lotería Primitiva del 20 de noviembre de 1987 supuso también un récord en cuanto a la recaudación, ya que ésta ascendió a 3.821 millones de pesetas.

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