«Tenemos mucho miedo, cualquier día saltamos por los aires»

Basura en uno de los patios interiores de los edificios./Ñito Salas
Basura en uno de los patios interiores de los edificios. / Ñito Salas

Vecinos de Juan XXIII denuncian los continuos incendios y problemas que sufren por los okupas de dos edificios colindantes

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Aunque las escuchan casi a diario, los vecinos de Juan XXIII no se acostumbran a las sirenas de los dispositivos de bomberos y de la policía que acuden a la zona a raíz de sus llamadas. El problema siempre proviene de dos bloques –situados en la citada vía y en Marqués de Valdeflores–, que se encuentran okupados. En ellos, los incendios y los conflictos están a la orden del día.

Así lo denuncian a pie de calle, junto a uno de los portales de los edificios que han convertido su día a día «en un infierno». Los vecinos se agolpan para contar las «barbaridades» que sufren todos los días por parte de los okupas.

Rocío Ramírez es una de ellos. Tiene la casa junto a los problemáticos bloques e insiste en que las peleas por las noches son continuas: «De madrugada siempre se les escucha insultándose entre ellos. Hasta les hemos visto darse botellazos», apunta.

Las peleas no son el único problema con el que conviven. Rubén, otro de los afectados, manifiesta que los okupas orinan desde el balcón a la calle y que, incluso, se ha llegado a encontrar con uno de ellos durmiendo en un colchón en la acera completamente desnudo.

La batería de situaciones con las que se han encontrado se convierte en una banda sonora en el corrillo que han formado los vecinos. María del Carmen Pérez cuenta cómo a su hija, a las cuatro de la tarde, cuando iba a coger su coche –aparcado en la puerta de uno de los edificios– para ir a un curso, le tiraron desde el bloque una bolsa de plástico llena de excrementos.

Los problemas de salubridad también tienen a los vecinos «muy preocupados». Explican que desde los bloques okupados tiran a un patio interior la basura que van generando las personas que están en su interior. «En casa no podemos abrir la ventana por el mal olor. Las ratas campan a sus anchas por ahí y los insectos se cuelan en las viviendas. Así no se puede vivir», apunta Nadia Balcova.

Estos problemas no son nuevos. Los vecinos aseveran que, desde que finalizó la construcción de los edificios y se quedaron vacíos, los okupas se han hecho con ellos. De esto hace casi siete años y, pese a que hace tiempo se desalojaron por orden judicial, la situación ha vuelto a ser «insostenible».

Y es que hay un asunto que tiene especialmente preocupados a los vecinos últimamente. Son los incendios que no dejan de repetirse en el interior de estos bloques: «Los bomberos están aquí casi a diario, han venido seis veces en las últimas semanas».

Francisco Martos es el presidente de una de las comunidades de vecinos. Explica que los bloques que están situados junto a los okupados tienen los conductos de gas en la fachada, por lo que temen que algún día el fuego pueda provocar una explosión. «Tenemos mucho miedo, cualquier día saltamos por los aires», añade.

Otra de las representantes de los vecinos, Francisca Antúnez, asevera que el humo de los incendios se mete en las casas: «Hay niños chicos y personas mayores con problemas respiratorios, por lo que han tenido que venir hasta ambulancias para atenderles tras los incendios».

En el corrillo que han formado los vecinos el ambiente se va caldeando. Aseguran que la situación «no se puede aguantar mucho tiempo más» y piensan en tomar las medidas que sean oportunas para que alguien les escuche y ponga fin a lo que está ocurriendo en Juan XXIII. Exigen a los responsables políticos que tomen cartas en el asunto.

Protesta en la calle

Su paciencia llegó ayer al límite. para protestar por esta situación y acabaron cortando Héroe de Sostoa durante algunos minutos, hasta la llegada de la Policía.

Vecinos en la protesta.
Vecinos en la protesta. / SUR

La situación que se está viviendo en esta zona no es desconocida en el Consistorio. El Ayuntamiento de Málaga informó ayer de que está a la espera de que el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Málaga, encargado del procedimiento abierto por la quiebra de la empresa promotora de los bloques de viviendas de Juan XXIII, proceda a la autorización del tapiado de sus huecos o a la adopción de alguna otra medida que normalice su situación.

Según explicaron desde el Consistorio, entre las opciones planteadas por el administrador concursal de la promotora al juzgado se encuentra la adquisición de los inmuebles por parte de una tercera entidad, que ha mostrado interés por ellos. Asimismo, se ha transmitido su disposición a proceder de forma inmediata a su vigilancia, e iniciar posteriormente su rehabilitación y comercialización.

Solución judicial

En el caso de que la medida autorizada por la titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 sea el tapiado, será el administrador concursal quien asuma su ejecución o el Ayuntamiento de forma subsidiaria, «a fin de garantizar la inmediatez de la medida y con ello la seguridad de los bloques y de su entorno», según apuntaron desde el Consistorio, desde donde añadieron que, en lo que va de año, la Policía Local ha llevado a cabo hasta 25 actuaciones en estos edificios para realizar diferentes intervenciones, principalmente relacionadas con la identificación de las personas que lo okupan ilegalmente.

El asunto incluso se ha tratado en el pleno del Consistorio. En su celebración del pasado 30 de octubre y coincidiendo con un nuevo fuego en el bloque, el edil del PSOE Sergio Brenes presentó un ruego para exigir al Ayuntamiento de la capital que tome las medidas que sean necesarias para garantizar la seguridad de los vecinos, así como para conseguir que cesen los problemas de convivencia por los edificios okupados. Ayer mismo, también presentó varias preguntas al alcalde, Francisco de la Torre, sobre este asunto.

También este martes, el portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, compareció con vecinos de los bloques colindantes para exigir un aumento de la vigilancia por parte de la Policía Nacional y Local para evitar nuevos incidentes. La formación naranja, que llevará este asunto al próximo pleno, informó de que pide el desalojo y la intervención de los Servicios Sociales e instará al Ayuntamiento de Málaga a hacer gestiones con el administrador judicial, que gestiona los inmuebles a la espera de un nuevo comprador, para proceder a un nuevo desalojo.

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