Menores amenazaron a una chica con difundir fotos íntimas si no les pagaba 10.000 euros

La Benemérita ya ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Menores. /Sur
La Benemérita ya ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Menores. / Sur

La Guardia Civil ha tomado declaración como investigados a tres adolescentes y ha identificado a un cuarto que es inimputable

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

La Guardia Civil investiga en Málaga una supuesta extorsión sexual a una adolescente por parte de un grupo de menores que, según las pesquisas, la habrían amenazado con difundir fotos íntimas si no les pagaban 10.000 euros, según ha podido confirmar SUR.

La investigación del caso comenzó a raíz de una denuncia presentada por la madre de la menor, que acudió a un cuartel del Valle del Guadalhorce, donde reside la familia, para exponer el chantaje al que estaba siendo sometida su hija. Según las pesquisas, la menor había recibido un mensaje a través de redes sociales en el cual la amenazaban con publicar unas fotos suyas donde aparecía desnuda. Al parecer, para demostrarle que tenían esas imágenes, le enviaron una de ellas. Los extorsionadores reclamaban a la víctima la suma de 10.000 euros a cambio de no difundir las fotografías. La menor recurrió a su familia y acabó confesando a su madre lo que le estaba pasando, según fuentes cercanas al caso.

Los investigadores de la Guardia Civil comenzaron a realizar gestiones para tratar de identificar a las personas que estarían detrás de la extorsión. Tras distintas averiguaciones, los agentes exploraron (término empleado para el interrogatorio en menores) en calidad de investigados a tres adolescentes de 14 y 15 años por su presunta implicación en los hechos. Al mismo tiempo, identificaron a otro menor que supuestamente había participado en los hechos, aunque no se le pudo tomar declaración al tener menos de 14 años y, por tanto, ser inimputable. La Guardia Civil ya ha remitido a la Fiscalía de Menores el atestado con las diligencias instruidas y las versiones aportadas por los supuestos implicados. La investigación continúa abierta.

El caso estaría enmarcado en la modalidad delictiva conocida como ‘sextorsión’, que es una forma de chantaje a una persona mediante la publicación de una imagen de sí misma desnuda que previamente ha compartido a través de Internet o redes sociales, o bien que ha sido obtenida de forma ilícita por el delincuente por medio de un programa espía instalado en el ordenador de la víctima. El chantaje suele tener fines sexuales, económicos o pedófilos.

Las Fuerzas de Seguridad aconsejan extremar la precaución a la hora de hacerse fotos íntimas y, sobre todo, a quién se envían esas imágenes, ya que una vez son compartidas escapan por completo al control del usuario. Del mismo modo, hay que evitar abrir enlaces o correos cuando se desconoce su procedencia, ya que pueden contener un ‘malware’ espía capaz de controlar la webcam.

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