«La mejor denuncia es mostrar con las obras que se puede salir de la exclusión»

Gabriel Leal, vicario para la Acción Caritativa y Social, en el centro 'Calor y Café'. :: s. fenosa/
Gabriel Leal, vicario para la Acción Caritativa y Social, en el centro 'Calor y Café'. :: s. fenosa

El vicario para la Acción Caritativa reflexiona sobre la atención a los más necesitados con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres Gabriel Leal Vicario para la Acción Caritativa y Social de la Diócesis de Málaga

ANTONIO MORENO

málaga. «No amemos de palabra sino con obras». Con este título encabezó el papa en el mes de junio el mensaje con el que instituyó la Jornada Mundial de los Pobres. A partir de ahora, cada domingo anterior a la solemnidad de Cristo Rey -fiesta con la que concluye el año litúrgico- la Iglesia renovará su compromiso con los pobres como parte esencial de su identidad y misión. Coincidiendo con la primera edición de esta jornada, Gabriel Leal, vicario para la Acción Caritativa y Social de la Diócesis de Málaga reflexiona sobre la atención a los pobres por parte de la Iglesia y de la sociedad malagueñas.

-¿Qué ha querido hacer el Papa instituyendo esta nueva jornada mundial?

-Lo que ha pretendido es provocar una cercanía afectiva de toda la comunidad cristiana al mundo de los pobres. Dice que esta jornada aporta un elemento evangélico que completa todas las demás jornadas que hay a lo largo del año, justificando así su necesidad. ¿Y cuál es? Que se evidencie y se fomente la predilección de Jesús por los Pobres.

-¿Cuáles son las obras más significativas de la Iglesia de Málaga al servicio de los más pobres?

-Hay algunas más conocidas, por ejemplo las de Cáritas, pero el grueso de las obras de la Iglesia de Málaga están sostenidas por religiosos y religiosas, sobre todo estas últimas, que llevan años y años sirviendo calladamente en los lugares más desfavorecidos. Pienso en la presencia de religiosos tan valiosa que hay en la Palmilla y en la Palma, por ejemplo.

-Si tuviera que destacar una...

-A mí hay dos que me tienen muy cogido. Una es la Casa del Sagrado Corazón, el Cottolengo, que ahora mismo es el hospital de campaña donde llega el que no tiene adónde ir. Y como saben los malagueños, se sostiene sólo por la divina providencia que mueve el corazón de los donantes. Ahora concretamente tenemos que pedir al Señor que siga moviendo los corazones, porque este año la casa tiene un déficit bastante notable. Y la segunda es el centro de estancia nocturna 'Calor y Café', que es la otra obra eclesial para personas que tendrían que dormir en la calle.

-Pero son muy desconocidas

-Afortunadamente, las obras de la Iglesia no suelen hacer mucho ruido y prestan bastante buen servicio, que es lo que nos pega a los cristianos. Pero en Málaga, si desapareciesen en un momento por ejemplo las casas de acogida de las religiosas de los Ángeles Custodios, de San José de la Montaña, etc., tendríamos un problema social importante de personas que no estarían atendidas.

-La misión de la Iglesia hacia los pobres implica también ejercer la denuncia profética, llamar la atención de la sociedad sobre las situaciones de injusticia que nos rodean...

-La mejor denuncia es mostrar con las obras que se puede ayudar a salir de la exclusión y sin excesivo costo; que es posible ayudar a las personas si nos lo proponemos. Pero también hemos planteado a las administraciones que urge desmantelar los Asperones -clama al cielo que todavía no se haya hecho-, la dificultad de conseguir una plaza en residencias de ancianos, a pesar de la ley de dependencia; o el problema de las subvenciones que, al menos en Cáritas, han descendido drásticamente en estos últimos tiempos. Pero nuestra denuncia es también al interior de la Iglesia. Muchos cristianos vivimos, me meto yo también, un poco al margen de los pobres, como si atenderlos fuera solo para quien tuviese ese carisma. Y hay que decir que es para todos, es constitutivo de la fe cristiana, lo dice el Papa insistentemente: «quien se siente amado por Dios ¿Cómo no se va a mover a amar al que más lo necesita?».

-¿Cómo se va a concretar en la Iglesia de Málaga esta Jornada Mundial de los Pobres?

-Hay tres niveles. En primer lugar, desde la Delegación de Pastoral Social y Cáritas hemos celebrado este viernes y sábado unas jornadas formativas ambientadas en esta jornada, en las que han participado todas las instituciones que tienen que ver con la pastoral de la caridad y el compromiso con los pobres. En segundo lugar, el Papa ha pedido también que cada persona particular se plantee cómo aproximarse y cómo acoger a los pobres de manera que haya una cercanía afectiva hacia ellos. Y por último, se ha enviado a las parroquias e instituciones un material para que se utilice en la misas de este fin de semana para hacer presente esta predilección de Jesús por los pobres y esta llamada a que los cristianos nos comprometamos con ellos.

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