El SOS de Mario García, el carnavalero de Málaga que perdió su casa por una explosión de gas

Mario y Ana María, con los restos de su vivienda
Mario y Ana María, con los restos de su vivienda / SUR

Mientras su mujer y su hijo se recuperan de sus quemaduras la familia pide ayuda para superar el bache: «Me siento abandonado; no tengo ni para zapatos para mis hijos»

Rossel Aparicio
ROSSEL APARICIOMálaga

Habla conteniendo la emoción y la rabia. Se siente atrapado en un callejón del que no sabe bien cómo salir. «Necesito ayuda urgente, un techo para refugiarme con mis cuatro hijos y comida para alimentarlos. Estoy en una situación precaria. Nunca imaginé verme así», indica angustiado a SUR.es Mario García, el carnavalero malagueño que el pasado día 6 de agosto sufrió una explosión de gas en su casa de La Palma.

Mario, además de estar pendiente de la evolución de las quemaduras de su mujer, Ana, y de su hijo Eros de 17 años -el joven se encuentra hospitalizado en Carlos Haya y se prevé que salga en los próximos días mientras que su mujer fue trasladada al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla con el 40% de su cuerpo quemado- tiene muchas más preocupaciones que le roban el sueño: «Me siento abandonado y defraudado porque, tras la deflagración, me prometieron mucha ayuda social que ahora me cuesta recibir», cuenta. «Los servicios sociales del Ayuntamiento de Málaga ofrecen una ayuda de 2.000 euros en tres pagos pero ese dinero no me llegará hasta octubre, noviembre y diciembre y yo necesito ya el dinero porque no tengo ni zapatos para mis hijos», insiste el cabeza de familia quien critica además que le han ofrecido un piso compartido para alojarse de manera temporal hasta que arreglen los desperfectos de su vivienda a la que, por cierto, aún no ha podido acceder. «Yo esperaba una casa propia donde mis hijos puedan estar cómodos», puntualiza. «Desde Asuntos Sociales me dicen que acuda a un comedor social para alimentarnos y que me desplace hasta Madre Coraje en busca de ropa», agrega.

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El malagueño cuenta además otro problema añadido a su apurada situación: -la cuota engloba a seis líneas telefónicas que pertenecen a cada uno de los miembros de la familia- que no puede pagar. «Como nos quiten el teléfono nos quedamos incomunicados», se lamenta. Tampoco puede desplazarse para ver a su mujer a Sevilla. Solo ha ido una vez a verla. «Yo estoy parado, era mi mujer la que trabajaba cudando a mayores a domicilio», explica García quien sufre desde hace ocho años una dolencia de riñones que le impide trabajar. «Llevo mucho tiempo liado de médicos y citas», relata.

En casa de su hermana

Después del suceso, Mario ingresó en la unidad de quemados del Hospital Regional Carlos Haya junto a su hija Eloísa, de 18 años, y Eros, de 17. sufrían quemaduras en distintas partes del cuerpo, sobre todo en piernas y espalda. «Mi mujer es la que estaba y está peor. Afortunadamente, después de tres operaciones, parece que evoluciona bien», matiza. Al salir del hospital Mario se refugió con sus dos hijos pequeños en casa de su hermana. Poco después Eloisa, tras recibir el alta, también se trasladó al hogar de su tía. «Cuando salga Eros, que será en los próximos días, seremos 10 en casa de mi hermana; nosotros cuatro y los cinco que forma la familia de mi hermana», indica para explicar que el piso es demasiado pequeño -unos 75 metros cuadrados- para todos.

Ana María, junto a sus hijos. / SUR

Solidaridad

Además de la ayuda de los suyos, esta familia de carnavaleros también están recibiendo el apoyo de muchos otros malagueños. Desde que ocurrió la explosión José Salcedo hizo un llamamiento en Facebook, a través del grupo 'A mi también me gusta el Carnaval de de Málaga', para que los amantes del Carnaval aportasen su granito de arena en la tragedia de esta familia. Hasta la fecha han contactado con voluntarios para recoger escombros así como electricistas o albañiles para reconstruir desinteresadamente su casa cuando puedan acceder a ella. También están pendientes de organizar una gala benéfica o algún evento para recaudar fondos. Sin embargo, mientras toda esta ayuda se canaliza, Mario y los suyos, aseguran siguen necesitando ayuda para enfrentarse a las necesidades del día a día.

¿Cómo ayudar?

Acto benéfico
Están organizando un evento para recaudar fondos. Artistas o empresas pueden realizar sus aportaciones llamando a José Salcedo, al 636 591 755 (contactar vía whatsapp por motivos de trabajo)
Para la casa
todo el que quiera ofrecer dinero o mano de obra, puede ponerse en contacto con Raúl Fortes, al 655 881 547.
Numero de cuenta
ES 42 3187 0425 4127 2581 4517. Es el número de la cuenta familiar donde se puede colaborar.

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