Málaga suma 4.000 afiliados en un mes, pero el paro sube por la población activa y el sector agrario

La provincia registra el mayor crecimiento porcentual del empleo de todo el país durante el último año, aunque la bajada del desempleo se ralentiza

NURIA TRIGUERO MÁLAGA.

La sabiduría popular se refiere al segundo mes del año como «febrerillo el loco» por sus habituales cambios meteorológicos. Y lo cierto es que para el mercado laboral malagueño también ha sido un mes de contrastes aunque aparentemente, poco o nada cambió: el paro registró un anecdótica subida de 30 personas (el 0,02%). Sin embargo, bajo esta superficie hubo fuertes movimientos. La afiliación a la Seguridad Social aumentó en casi 4.000 personas respecto al mes anterior, lo que supone un crecimiento considerable tratándose de un mes de temporada baja.

Esta subida, sumada a la de meses anteriores, convierte a Málaga en la provincia con mayor crecimiento relativo del empleo de toda España en el último año móvil: un 4,97% (la media española estuvo en el 3,47%). Este porcentaje, traducido a trabajadores contantes y sonantes, equivale a un aumento acumulado de 27.353 desde febrero de 2017.

Y entonces, ¿por qué no ha bajado el desempleo en febrero en Málaga? Básicamente por dos razones. La principal es el aumento de población activa, que queda reflejado en las 778 personas que se han incorporado al registro de parados sin venir de ninguna ocupación anterior. Y la segunda es el aumento del paro agrícola (de 458 personas), provocado por el fin de la campaña del olivar. El efecto de la estacionalidad de este cultivo es mucho más llamativo en otras provincias andaluzas, como Jaén, que ha sumado en un mes más de 5.000 parados provenientes del campo. En el conjunto de la región, la agricultura ha saldado febrero con un aumento de casi 9.000 desocupados, y ello pese a que Huelva ejerció de contrapeso con la campaña de la fresa.

La destrucción de empleo en el campo se ve reflejada además en la caída de 1.040 cotizantes que ha sufrido entre enero y febrero el Régimen Especial Agrario en la provincia. En el otro extremo de la escala está la hostelería, que sumó 1.902 afiliados al régimen general en sólo un mes; y la construcción, con 1.553. También la educación y las actividades administrativas y servicios auxiliares registraron incrementos sustanciales de cotizantes.

El régimen de autónomos también cerró febrero en positivo, con casi mil afiliados más en la provincia y 4.048 más a nivel andaluz, una cifra récord según el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Andalucía (ATA-Andalucía), Rafael Amor. «Es muy evidente que la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo comienza a dar sus resultados y a acelerar el crecimiento del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, iniciando un buen año para los autónomos», afirmó.

En febrero se firmaron 58.102 contratos en la provincia, un 10% más que en el mismo mes de 2017. La contratación indefinida aumentó por encima de la media, un 17,4%. Por cada cien contratos firmados, ocho son fijos; un porcentaje que sigue siendo muy pequeño pero que casi duplica la media andaluza.

Desde UGT llamaron ayer la atención sobre los colectivos con especiales dificultades de acceso a un puesto de trabajo. Así, los parados de larga duración ascienden a 66.788, lo que supone el 42% del total de demandantes de empleo de la provincia. Los mayores de 45 años son 76.836, un 48% del total. Las mujeres también pueden incluirse entre los colectivos de especial riesgo, puesto que hay 25.000 féminas más que hombres en la lista del SAE. Y los jóvenes tampoco salen bien parados: en febrero se sumaron 903 menores de 25 años a la búsqueda de empleo.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos