«Málaga no puede aguantar más sin un nuevo hospital, es un proyecto imprescindible»

José Luis García de Arboleya destaca el consenso que ha habido en el proyecto del nuevo hospital. /Ñito Salas
José Luis García de Arboleya destaca el consenso que ha habido en el proyecto del nuevo hospital. / Ñito Salas

José Luis García de Arboleya, coordinador de los grupos de expertos del proyecto y exconsejero de Salud

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Después de casi un año al frente de la coordinación de los grupos de expertos que se encargan de elaborar la propuesta del nuevo hospital del SAS que Málaga necesita en el siglo XXI, José Luis García de Arboleya tiene claro que ese edificio sanitario es imprescindible. Por eso, en esta entrevista afirma que hay que dejar de lado la pelea política para que fructifique una iniciativa que beneficia a Málaga y que debe ser una realidad cuanto antes. García de Arboleya, que fue consejero de Salud de la Junta de Andalucía entre 1992 y 2000, defiende que la receta para limar cualquier aspereza que pueda surgir entre las administraciones es sentarse a discutir con ganas de convencer al de enfrente. «Cediendo unos y otros hemos conseguido un buen grado de consenso», asegura en referencia al trabajo realizado por las más de 300 personas que han colaborado en el proyecto del futuro hospital.

-Tras el compromiso anunciado por la consejera de Salud, Marina Álvarez, ¿es más optimista hoy que hace un mes sobre el futuro hospital?

-Rotundamente, sí. Hasta el pasado lunes, no es que tuviésemos dudas, pero siempre queda la incertidumbre de qué pasará, podrán, tendrán. Porque querer, sabíamos que querían. Que la consejera viniera a Málaga y dijese sí al proyecto ha sido una satisfacción para todos nosotros.

-¿Qué es lo más complicado con lo que se han enfrentado en la preparación del proyecto, en el que han participado más de 300 personas?

-Hay tres grupos distintos. El grupo coordinador, en el que estamos siete personas; el grupo asesor, formado por gente de mucho bagaje y peso, y el grupo técnico. Hemos tenido nuestras discusiones con el grupo asesor, pero no ha habido tormentas en las muchas reuniones que se han celebrado. Con el grupo técnico no ha habido grandes problemas. Su misión era diferente a la del grupo asesor, lo que tenía que hacer era diseñar un hospital del siglo XXI.

-¿De quién fue la idea de que el hospital se haga en los terrenos situados detrás del Materno, donde está el centro de innovación La Noria?

-En un principio, se habló de construir el hospital en los aparcamientos del Civil. Y esa posibilidad no nos pareció ni bien ni mal, pero técnicos de Urbanismo dijeron que por debajo discurre el arroyo de los Ángeles y que sería más complicado. Luego, en una reunión que tuvimos el grupo coordinador, surgió la idea de hacer el hospital en los terrenos de detrás del Materno, donde hay mucho más espacio (unos 66.000 metros cuadrados) y están más cerca de la autovía. Y dijimos: ¡fenomenal! Llamamos a un arquitecto experto en construcciones sanitarias, que de modo altruista - igual que el resto de personas que estamos trabajando en este asunto-, aportó su punto de vista y aseguró que en esos terrenos cabe un hospital de 800 camas, con la ventaja de poder conectarlo con el Materno y convertir el Civil en un centro destinado a la investigación y a la docencia. Incluso es posible unir el nuevo hospital y el Civil por una pasarela aérea.

-Otro aspecto importante a destacar es que Carlos Haya, cuando funcione el nuevo hospital, mantendrá su uso hospitalario para pacientes subagudos y crónicos. ¿Cuántas camas tendrá?

-Dispondrá de 400 camas. Quiero dejar claro que no será un lugar para aparcar a los enfermos. Carlos Haya tendrá resonancia magnética, escáner, gastroscopia, ecógrafos, etcétera. Será un hospital dotado, solo que el tipo de pacientes será distinto al que ahora atiende. Carlos Haya está previsto que funcione, una vez que se abra el nuevo hospital, como un centro hospitalario con alta tecnología que albergará a enfermos de mayor estancia y de mayores cuidados. Aunque no tendrá puerta de entrada de urgencias, presentará la novedad de que tanto los centros de atención primaria como el Hospital Clínico y el nuevo Carlos Haya podrán ingresar pacientes allí.

-Aparte de un hospital muy tecnológico, innovador, confortable, con habitaciones individuales y respetuoso con el entorno, ¿cuántas plantas tendrá el edificio?

-En el modelo que el arquitecto nos contó había varias posibilidades. El hospital tendrá once u ocho plantas, dependiendo de si se extiende a lo ancho más o menos el edificio. También se contempla un aparcamiento subterráneo con 2.000 plazas.

-¿Ese centro hospitalario garantizará el futuro sanitario de Málaga capital para muchos años?

-Los técnicos dicen que sí, claro. Además, habrá que dar mucha importancia al concepto de hospital de día, en relación con la cirugía mayor ambulatoria, que permite que los pacientes reciban el alta el mismo día en que son operados, por lo que no es necesario que se quedan ingresados. Nosotros lo que hemos querido es que ese numero de camas y, sobre todo, el tipo de construcción que se haga, el equipamiento que se utilice y la distribución que tenga permitan que nos podamos olvidar tranquilamente del tema durante muchísimos años, porque se cubrirán las necesidades presentes y futuras. Hay que tener en cuenta de que además de esas 800 camas se contará con 400 en Carlos Haya y 350 en el Materno, con lo que habrá 1.550 en total.

-¿Cuántos quirófanos tendrá?

-No es algo que esté cerrado, pero se trabaja con la hipótesis de que el nuevo hospital cuente con aproximadamente 40 quirófanos, aunque el número definitivo lo decidirá el grupo de profesionales que se encarga de esa área. Los quirófanos irán diferenciados. No serán lo mismo los de neurocirugía que los de digestivo o de cardiología. Por su parte, la UCI tendrá entre 60 y 65 camas, según digan los expertos en ese asunto.

-El coste del edificio será de unos 230 millones de euro. Supongo que han elaborado un proyecto asumible para que no se quede por el camino por un elevado desembolso.

-El tema del coste corresponde a la Consejería de Salud. Esos 230 millones son para la construcción del hospital. A esa cantidad hay que sumar la reforma que se haga en el actual Carlos Haya. Proponer los terrenos que hay detrás del Materno no ha sido por gusto. Como se dice coloquialmente, se trata de hacer una oferta que no se puede rechazar.

-Se trata de presentar una propuesta realista, porque ese hospital es imprescindible para Málaga, ¿no?

-Lo es. La consejera de Salud da por sentado que es imprescindible. Málaga no puede aguantar más sin ese hospital. Nosotros hemos querido hacer una petición lo más ajustada a la realidad e intuyendo la situación económica de Andalucía y de España.

Superar reticencias

-¿Les costó trabajo convencer a los profesionales para que participaran en la elaboración del proyecto?

-Hubo reticencias por parte de algunas personas, pero afortunadamente se superaron. Ha habido mucho diálogo y se ha escuchado mucho a la gente para asumir sus planteamientos. Cediendo unos y otros hemos logrado un buen grado de consenso.

-¿Por qué consideran los expertos que no es necesario construir un CHARE en la zona este?

-A nosotros nos encargaron un estudio sobre la situación actual de Carlos Haya y de aportar soluciones para el futuro con un nuevo hospital, sin perder de vista al resto de la provincia. Si se diseña un hospital de agudos, con 800 camas, quirófanos, urgencias, etcétera, poner un CHARE a siete u ocho kilómetros no tiene ningún sentido. Otra cosa es que la gente que vive en la zona oriental y, sobre todo, la población de El Palo, sientan que no tienen un centro de salud como Dios manda y que no les satisfagan las urgencias ni el modo en que deben hacerse las pruebas diagnósticas. Creemos que lo mejor es hacer en El Palo un centro sanitario potente, que tenga buenas urgencias, consultas externas especializadas, pruebas exploratorias y laboratorio.

-¿Tiene recelos o temor de que los enfrentamientos políticos o los vaivenes electorales puedan retrasar la construcción del hospital?

-En este mundo, lo menos que se puede tener es miedo, pero creo que la Consejería de Salud ha asumido claramente este tema hasta el punto de que la consejera dio el paso de venir, sin que se lo pidiéramos, a enfrentarse a la realidad y a decir lo vamos a hacer. Es verdad que luego el presidente de la Diputación ha puesto unas condiciones, pero el alcalde ha sido más prudente, sin que con ello me meta para nada con el presidente de la Diputación. Además, no todos los sindicatos piden el CHARE en El Palo. Por ejemplo, CC OO dice que es suficiente con que haya un centro sanitario. En un tema tal delicado como el del hospital nuevo, que hace falta y es imprescindible, creo que todos deberíamos guardarnos la pelea política y sentarnos a discutir con ganas de que te convenza el de enfrente.

-Por su experiencia, ¿cuándo considera que estará en funcionamiento el centro hospitalario?

-Hay hospitales que se han hecho en once meses, como el de Andújar, aunque es más pequeño que el que se hará en Málaga. Creo que un periodo de cinco o seis años es razonable. La fecha de 2024 no es descabellada. Habrá que estar encima para que se cumpla, pero no es un plazo descabellado.

-Me imagino que los profesionales defenderán que el proyecto del hospital salga adelante cuanto antes.

-Creo que sí, por lo que he hablado con unos y con otros. La gente está todavía en una fase expectante. Tenga en cuenta que cuando nosotros llegamos, la idea que había es que nos habían puesto para retrasar el tema del hospital. Ahora ven que se va avanzando. Insisto en lo importante que ha sido la venida de Marina Álvarez a Málaga para expresar el compromiso de la consejería.

-Y mientras que se erige el hospital, ¿qué hay que hacer para reforzar la sanidad pública de Málaga

-El mientras tanto es fundamental. Salud ha empezado a responder a esa cuestión con distintas medidas. Así, el mes próximo se licitarán las obras para la ampliación de las urgencias de Carlos Haya, se han comprado cinco resonancias magnéticas, se ha puesto en marcha la unidad de ictus de Carlos Haya y se va a duplicar la sala de hemodinámica. Aparte, está previsto renovar equipamientos. Esas cosas están incluidas en una lista y la consejería lo ha asumido, porque ha visto que no son ganas de pedir por pedir, sino que es una realidad. La reforma y mejora sanitaria en la zona de El Palo también debería ir incluida aquí. Asimismo, hay que hacer reformas en el Clínico, el Materno y el Marítimo de Torremolinos y lograr que el Hospital del Guadalhorce funcione al cien por cien.

-Otra alternativa son los conciertos con la sanidad privada en tanto que se termina el hospital. ¿Qué le parece ese modelo?

-Esa medida es competencia exclusiva de la Consejería de Salud. Los conciertos existen en Andalucía desde 1984 y es algo que se utiliza también en el resto de España. La ventaja que tienen es que son un proceso muy flexibles y que tú no dejas nunca de ser el asegurador. Los conciertos no forman parte de la estructura del SAS. También está la opción del consorcio con una entidad privada. Para mí, la diferencia es que con el consorcio se mete a un extraño, aunque sea sin ánimo de lucro teóricamente, en el consejo de administración. En cambio, en el concierto tú mandas. Meter a extraños en los consejos de administración de los hospitales públicos no me gusta. Prefiero conciertos puntuales cuando haga falta y para lo que haga falta.

-¿Qué es lo que les queda a los grupos de expertos para acabar el proyecto del nuevo hospital?

-Lo que falta es el diseño de cada uno de los servicios del hospital. Por ponerle un ejemplo, describir y dibujar cómo es un quirófano del siglo XXI para la cirugía cardiaca, qué aparatos debe llevar y cuál es su distribución.

-Hemos llegado al final de la entrevista. ¿Quiere añadir algo?

-Pues que estamos encantados de este proyecto, porque es un proyecto para la ciudad. Estamos muy contentos de participar en algo que es bueno para Málaga.

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