La Málaga inacabada

La ciudad espera desde hace años la materialización de más de una decena de grandes proyectos de transformación y mejora urbana

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El AVE, la peatonalización del Centro Histórico, la apertura del puerto a la ciudad, la estación de cruceros, la nueva ronda de circunvalación, los nuevos museos... En el ideario colectivo de los malagueños están claras las actuaciones desarrolladas en los últimos años por las administraciones públicas que han contribuido de un modo decisivo a configurar la actual realidad urbana, económica, turística y social de la capital, en una clara tendencia de progreso que la ha señalado especialmente a nivel nacional e incluso internacional.

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Sin embargo, las mejoras implementadas en los últimos años no cierran la lista de proyectos pendientes para seguir avanzando en la consolidación de la ciudad como una gran capital. Desde hace décadas está trazada una hoja de ruta en la que quedan todavía muchas etapas por alcanzar. La crisis económica hizo que se ralentizara el ritmo para ir superándolas, pero ahora parece llegado el momento de acelerarlo para continuar con una inercia que, al menos por parte de la iniciativa privada, parece imparable.

La integración del cauce del Guadalmedina, la reurbanización de la Alameda Principal, la regeneración de Hoyo de Esparteros con el hotel de Moneo, el metro, la revitalización de los Baños delCarmen y los paseos marítimos del este, el hotel del puerto, el puerto deportivo de San Andrés, los nuevos desarrollos residenciales en los vacíos urbanos de Repsol y La Térmica, los parques en Arraijanal, elBenítez y el monte Gibralfaro... son solo algunas de las asignaturas pendientes que Málaga tiene por delante y que dependen en buena medida del impulso político necesario por parte de las diferentes administraciones públicas. Es la ciudad por acabar.

1. Guadalmedina Pendiente aún de que el proyecto definitivo sea elaborado por el Ayuntamiento

Posiblemente la solución a la cicatriz que supone el cauce del Guadalmedina, convertido desde hace 35 años en aliviadero de la presa de El Limonero y de arroyos urbanos, sea el principal proyecto pendiente de la Málaga inacabada. El dinamismo urbanístico que presenta el Centro contrasta con un río que sigue ejerciendo como trasera, vacío y ejemplo de abandono en el que abunda la vegetación descontrolada, las pintadas y el agua estancada. Las administraciones públicas no han sido capaces todavía de impulsar definitivamente la solución para alcanzar la adecuada integración del cauce en la ciudad.

La historia más reciente de este proyecto hay que buscarla en la celebración en 2012 de un concurso de ideas convocado por la Fundación Ciedes que ganó un propuesta liderada por el arquitecto José Seguí para convertir el río en un parque fluvial, regulando la explotación de la presa. Sin embargo, esa idea no llegó a plasmarse en proyecto alguno y la iniciativa permaneció aletargada hasta que el equipo de gobierno municipal optó por retomarla tras las elecciones municipales de 2015, dando los pasos necesarios para la redacción del plan especial para el Guadalmedina contemplado en el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU), para lo que firmó un protocolo de intenciones con el Gobierno andaluz, la Diputación y el Puerto.

No obstante, la definitiva luz verde a la hoja de ruta para actuar en el río se vislumbra todavía lejana. La Gerencia Municipal de Urbanismo no ha contratado aún al equipo técnico para la elaboración del plan del Guadalmedina, que tendrá que pasar por el filtro de otras administraciones, en especial de la Junta de Andalucía, que tiene la última palabra sobre lo que podrá o no podrá hacerse. Por el momento, la Consejería de Medio Ambiente ya ha dejado claro que la legislación vigente impide darle uso ciudadano al lecho del río, por lo que el Consistorio plantea la realización de los llamados ‘puentes-plaza’ (amplias pasarelas con zonas de mirador y estancia) como una fórmula para conectar los espacios urbanos que separa el Guadalmedina. El Ayuntamiento también propone el soterramiento del tráfico en sus laterales, lo que se ha cuantificado en 88 millones de euros.

2. Alameda Principal Urbanismo ultima el diseño para sacar a concurso las obras este año

Junto con la operación para mejorar la integración del Guadalmedina en la ciudad, la reurbanización de la Alameda Principal se presume como un ante y un después en la revitalización del Centro, una nueva calle Larios. El alcalde, Francisco de la Torre, ve aquí la inversión ‘estrella’ del que está llamado a ser su último mandato al frente de la Alcaldía.

Tras el visto bueno de la Consejería de Cultura, los arquitectos de la Gerencia de Urbanismo ultiman el proyecto para hacer peatonales los laterales norte y sur de la Alameda, y dejar el tráfico solo en una calzada central. Esta operación, que implicará el traslado del monumento al Marqués de Larios junto a la entrada de la calle que lleva su nombre, habilitará dos amplios ejes peatonales, de 27 metros de anchura en el lateral norte y 23 metros de amplitud en el sur, que implicarán una inversión de unos 11 millones de euros a repartir entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, que ejecutará por unos dos millones de euros la zona norte al tiempo que repone el pavimento sobre la obra del metro.

Para que las obras de esta actuación puedan arrancar todavía resta su aprobación por parte del consejo rector de la Gerencia de Urbanismo, algo que podría suceder el mes que viene. A partir de ese momento, el Ayuntamiento sacará a concurso los trabajos para adjudicarlos, un proceso que se prevé que dure unos cuatro o cinco meses por la cantidad de ofertas de empresas que previsiblemente pujaran por una obra de este calado. Así, no será hasta principios del año que viene cuando podría iniciarse la remodelación de la Alameda en su calzada central y lateral sur, a cargo del Consistorio. La Junta confía en poder comenzar la parte norte de los trabajos a finales de este mismo año.

3. Cine Astoria La incertidumbre vuelve a marcar el destino de la parcela tras la renuncia de Banderas

En el casco antiguo de la ciudad, la manzana de los cines Astoria y Victoria sigue suponiendo un borrón en plena ruta turística picassiana siete años después de que el Ayuntamiento la comprara por 21 millones de euros. En todo este tipo, el equipo de gobierno municipal no ha sido capaz de ofrecer un destino cierto para este privilegiado enclave del casco antiguo en el que inicialmente iba a desarrollarse un proyecto residencial con el compromiso de que se cediera un espacio expositivo para la Fundación Picasso.

Tras barajar su uso cultural como museo y su cesión a la iniciativa privada para la realización de un mercado ‘gourmet’, finalmente se ha llevado a la práctica lo aprobado por el pleno municipal a iniciativa de los grupos de la oposición: la celebración de un concurso de ideas para la parcela. A finales del año pasado se puso en marcha la convocatoria, que recabó más de setenta propuestas tanto arquitectónicas como de modelo de negocio, ya que el planteamiento del Ayuntamiento pasa por la cesión de este espacio a un privado para que desarrolle y explote el proyecto.

El primer premio del concurso se lo llevó una propuesta liderada por el actor Antonio Banderas, el arquitecto José Seguí y la empresa Starlite, con la idea de implantar un teatro con escuela junto con locales comerciales y de hostelería. No obstante, esta operación tenía que pasar por el filtro de un segundo concurso al que podrían concurrir otros empresarios. Asimismo, se encontraba con limitaciones de altura apuntadas desde la Consejería de Cultura, aunque no insalvables. El proyecto cautivó desde el primer momento al alcalde pero levantó suspicacias en algunos grupos de la oposición. Finalmente, Banderas anunció su renuncia a llevarlo a la práctica mediante una carta publicada por este periódico el pasado 16 de mayo que cayó como un jarro de agua fría sobre el equipo de gobierno.

La marcha de Banderas ha vuelto a sumir el futuro del Astoria en la incertidumbre. Desde Urbanismo se han iniciado los contactos con los equipos del resto de ideas premiadas en el concurso para tantear si detrás de alguno de ellos existe un respaldo empresarial fuerte y decidido a regenerar la manzana del Astoria. Sin esa garantía, el equipo de gobierno no convocará el segundo concurso de cesión del suelo para que un privado ejecute la idea que se determine como más viable y de interés para la ciudad. ¿Cuál será? Todavía no se sabe.

Más definida está la adecuación del cercano monte Gibralfaro como parque. El Ayuntamiento prevé sacar a concurso en los próximos días las primeras intervenciones con ese objetivo, que ha sido cifrado por el Consistorio en unos seis millones de euros.

4. Hotel de Moneo Las dificultades financieras de la promotora lastran el proyecto

Han pasado 17 años desde que el Ayuntamiento encargara el primer proyecto para regenerar la zona de Hoyo de Esparteros con la construcción de equipamientos y viviendas de protección oficial. De aquella primera idea se pasó a la propuesta de hotel, que fue anunciada en 2002 al mismo tiempo que la promotora Braser adquirió parte de los suelos. Muchos giros ha dado desde entonces esta actuación, que está marcada por la firma del afamado arquitecto Rafael Moneo para el hotel, y que se completa con dos edificios más, uno comercial y otro de oficinas.

Este último reproducirá la fachada del inmueble que todavía queda en pie en la zona y que albergó la pensión conocida como La Mundial. Los grupos de izquierda en la oposición y una corriente ciudadana se oponen a su derribo, avalado por los trámites urbanísticos que han aprobado el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía.

La actuación se truncó en 2015 cuando la promotora, la unión temporal de empresas Braser II, comenzó a incumplir los pagos pactados con el Consistorio en base al convenio urbanístico asociado a esta operación, que le obliga a depositar 4,8 millones de euros en las arcas municipales. Este incumplimiento llevó a los grupos de la oposición a bloquear el julio del año pasado los últimos trámites que restaban para las obras, lo que ha sido recurrido por la promotora en los tribunales. Tras expirar todos los aplazamientos para pagar concedidos por el Consistorio, Braser II ha ofrecido una nueva fórmula de abono de los más de cinco millones de euros que adeuda mediante la entrega a la ciudad del edificio de oficinas que reproducirá La Mundial como parte del pago. Los servicios técnicos municipales están analizando la viabilidad jurídica y económica de esta propuesta, que implica depositar otro voto de confianza en que la empresa saldará su débito.

5. Metro Una infraestructura frenada por los sobrecostes y el desencuentro institucional

Tras una década de obras, el metro sigue siendo la gran infraestructura inacabada de Málaga. Desde que en 2006 comenzaron los primeros trabajos en la zona de Carretera de Cádiz, los malagueños se han tenido que acostumbrar a convivir a diario con desvíos de tráfico, cortes de calles y paso de camiones para excavar los túneles por los que discurre el suburbano desde hace tres años, pero todavía sin llegar al corazón de la ciudad. La Junta de Andalucía, promotora del proyecto, optó por iniciarlo en los ramales hacia el extrarradio, en Carretera de Cádiz y Teatinos, y dejar para una fase posterior el trazado hacia el Centro de Málaga y hacia el norte, para lo que se escogió el eje de la calle Eugenio Gross.

Desde que se pusieron en marcha los primeros vagones el 30 de julio de 2014, y con la salvedad de las obras para cruzar el cauce del Guadalmedina y llegar hasta el lateral norte de la Alameda Principal, que están en marcha, esta infraestructura sigue detenida en la ‘estación’ de los sobrecostes y la guerra política entre administraciones. Dos años ha tardado el Gobierno andaluz en volver a sacar a concurso los trabajos del trayecto entre la estación del AVE y la avenida de Andalucía, que se iniciaron en abril de 2009 y quedaron parados en septiembre de 2015 por las discrepancias entre la Junta y la constructora. Esta semana se ha activado la licitación de lo que resta para culminar esta parte de la obra, por un importe estimado de 30 millones de euros que se sumará a la factura de 33,57 millones ya gastada en este tramo, que inicialmente se valoró en 42 millones. El plazo para su finalización se ha cuantificado en unos 22 meses, por lo que no estará listo hasta el año 2020.

Si no surgen nuevos retrasos, la culminación de este ramal podría coincidir con la finalización del que está en ejecución desde el puente de Tetuán hasta la Alameda y, siendo optimistas, con la prolongación en superficie de la línea 2 hasta el Hospital Civil. No obstante, este otro trazado, declarado de interés metropolitano por la Administración regional y valorado en unos 40 millones de euros, sigue marcado por la incertidumbre ante el rechazo del Ayuntamiento a su ejecución, un choque político que podría acabar en los tribunales si no se alcanza el consenso. En total, quedarían por gastar unos 70 millones de euros más en la obra del metro, que se calcula que acabará costando unos 780 millones de euros frente a los 400 millones en que se presupuestó inicialmente.

6. Paseos Marítimos Urbanismo hará los proyectos para renovar las fachadas marítimas de El Palo y Pedregalejo

La fachada litoral de Málaga espera mejoras para adaptarse al impulso turístico por el que atraviesa la ciudad. En ese sentido, está prevista desde hace años la remodelación de los paseos marítimos de los barrios del este, El Palo y Pedregalejo. Hace siete años, estas intervenciones se recogieron en el Plan Turístico que pactaron la Junta y el Ayuntamiento. Sin embargo, esta iniciativa se ha dado por concluida por parte del Gobierno andaluz, sin desarrollar actuación alguna para la mejora de estos paseos.

Ante esta tesitura, el Consistorio ha optado por emprender por ahora en solitario el camino para ejecutar estos proyectos, para los que no cejará en su empeño de obtener financiación de otras administraciones. Para fijar su diseño y su coste, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha sacado a concurso por 140.000 euros la contratación de dos equipos de técnicos que ayudarán a los suyos para redactar los proyectos de renovación y modernización de los paseos marítimos del este. La iniciativa se ha dividido en dos tramos: desde los Baños del Carmen hasta el arroyo Jaboneros, y desde este cauce hasta la playa de El Chanquete. Todavía no se ha adjudicado la elaboración del diseño para la regeneración de estos paseos, para lo que se ha previsto un plazo de preparación de tres meses. Desde el Ayuntamiento reconocieron que el reto en este asunto es conciliar los intereses de los vecinos de la zona con los de los empresarios de la hostelería.

7. Baños del Carmen Una actuación a la espera de fallos judiciales y demorada por la maraña burocrática

En la zona este de la ciudad, la regeneración de la zona de los Baños del Carmen constituye el principal ejemplo de intervención lastrada durante décadas y sin un horizonte claro todavía. Todo apunta a que habrá que esperar al menos al año que viene para despejar del camino hacia la definitiva revitalización de este privilegiado enclave del litoral malagueño, cuya mejora se encuentra todavía enquistada en un conflicto judicial y en la maraña burocrática, en este caso del Gobierno central.

En septiembre de 2014, un grupo de cuatro socios, liderados por el ex edil y empresario Damián Caneda, compró las acciones de la sociedad concesionaria Parque Balneario Nuestra Señora del Carmen, una operación que la Junta de Andalucía consideró nula y declaró ilegal por no haber sido consultada antes al respecto. Casi un año más tarde, en julio de 2015, los empresarios presentaron un recurso contencioso-administrativo contra la decisión de la Administración regional de extinguir la concesión, un procedimiento que se sigue en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y que es probable que no se resuelva definitivamente antes de que finalmente caduque la concesión en diciembre de 2018, lo que podría dar pie a retomar el plan urbanístico aprobado por el Ayuntamiento para poner en valor este espacio del litoral.

En ese sentido, se antoja necesaria la colaboración entre las administraciones local, regional y central, si bien esta última ya no tiene potestad sobre este espacio, al habérselas cedido a la Junta, que tendrá un papel determinante en el futuro de los Baños y las decisiones que se adopten respecto a su necesaria transformación y mejora. El actual limbo jurídico en que se encuentran hace que los actuales empresarios que los explotan no hayan recibido los permisos administrativos necesarios para llevar a cabo obras de reparación de la zona, que se ha visto especialmente dañada por los últimos temporales al no contar con la protección necesaria frente a la virulencia del mar.

En ese sentido, está pendiente por parte del Gobierno central la ampliación de la playa entre los Baños del Carmen y el Morlaco, una actuación encuadrada dentro del plan especial para la zona y que implicaría la realización de espigones que contribuirían a proteger el lugar. Sin embargo, ante las alegaciones planteadas a esta intervención por parte de la Junta, del Instituto Español de Ocenografía y del Aula del Mar, el Ministerio de Medio Ambiente ha optado por exigir la tramitación de un procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinario que podría alargar el proceso para dar luz verde a este proyecto al menos hasta el año que viene. Su coste se ha estimado en unos 4,23 millones de euros. Los Presupuestos Generales del Estado de 2017 contemplan una partida de 500.000 euros para iniciar esta actuación.

8. Hotel del Puerto Pendiente de que se tramite una modificación del plan urbanístico de los muelles

Siguiendo la línea marítima hacia el oeste, la plataforma generada en el dique de Levante del puerto, junto a la estación marítima de cruceros, espera la posible construcción de un hotel que, al tiempo que ampliará la infraestructura de alojamientos turísticos de la ciudad, supondrá un nuevo hito arquitectónico para Málaga con sus 135 metros de altura, según el diseño del estudio de José Seguí. Aunque el proyecto se ha reactivado especialmente en los últimos años, a raíz del interés de un grupo inversor catarí por promoverlo, la idea se lleva barajando desde hace 20 años, cuando ya había otros empresarios interesados en desarrollarla.

Con la llegada de Paulino Plata a la presidencia de la Autoridad Portuaria en 2013, el proyecto cobró un nuevo impulso que se materializó en la incursión del citado grupo catarí para desarrollar este hotel, para lo que superaron un concurso público y presentaron un aval de dos millones de euros. No obstante, para poder materializar este establecimiento de 350 habitaciones, y que supondrá una inversión de 120 millones de euros, aún restan varios trámites burocráticos de relevancia que deberán culminar con el visto bueno del Consejo de Ministros. Uno de ellos es la modificación del Plan Especial del Puerto a la que ya ha dado curso el Ayuntamiento y que está pendiente de que la delegación de la Consejería de Medio Ambiente decida si debe superar una evaluación ambiental simplificada u ordinaria. Esta segunda opción atrasaría el procedimiento.

9. Puerto Deportivo de San Andrés Se convocará un nuevo concurso para que lo realice un inversor

La actual pujanza turística de Málaga hace que se eche especialmente de menos contar con una infraestructura náutica acorde con el potencial de la ciudad. Con una estación de AVE a 600 metros, la plataforma portuaria de San Andrés se ha vislumbrado desde hace años como el lugar idóneo para un puerto deportivo. En 2001 la Autoridad Portuaria impulsó los primeros estudios para desarrollar este proyecto. En 2009 lo sacó a concurso para que fuera un privado quien lo desarrollara. Solo se presentó la oferta de la empresa Consorcio de Marinas del Mediterráneo GA21 para desarrollar un proyecto de 626 atraques y una inversión prevista inicialmente en 24,2 millones de euros, que la empresa no pudo asumir por dificultades de financiación en plena crisis. El Puerto dio un ultimátum a la concesionaria para que empezara las obras pero, ante su inactividad, rescindió el contrato con la voluntad de volver a sacarlo a concurso. Sin embargo, no lo ha hecho aún a la espera de contar con un inversor que ofrezca garantías. El último planteamiento de la Autoridad Portuaria pasa por ceder de manera conjunta a la iniciativa privada tanto este espacio, incrementando su dimensión y sus usos comerciales para que resulte más atractivo a los posibles inversores, como la dársena de los muelles 1 y 2 para el turismo náutico.

10. Soterramiento de las vías del puerto La Autoridad Portuaria debe adaptar el diseño a la normativa ferroviaria

También contribuiría a transformar el entorno de la plataforma portuaria de San Andrés el soterramiento de las vías ferroviarias que todavía cruzan el paseo de Antonio Machado y las calles Ayala y Héroe de Sostoa para comunicar los muelles con la estación del AVE. Este proyecto fue redactado por el Ministerio de Fomento hace siete años y cuantificado en 45 millones de euros. Todavía no está clara su financiación ni cuándo podría acometerse. El Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria están dispuestos a ayudar a que sea una realidad aportando una parte de la inversión necesaria. El Puerto tienen reservados 4,5 millones de euros para financiarlo. Pero el grueso le correspondería al Gobierno central, para lo que se ha planteado la posibilidad de echar mano de fondos europeos del programa Feder 2014-2020 que gestiona la Junta de Andalucía.

Por el momento, según ha indicado el Ejecutivo central en una reciente respuesta parlamentaria al diputado del PSOE Miguel Ángel Heredia, lo primero que debe resolverse es la adaptación del proyecto redactado en 2010 a la normativa técnica vigente. El Puerto se ha encargado de acometer esta revisión del documento, para lo que ha reservado una partida de 300.000 euros en su presupuesto de este año. Su presidente, Paulino Plata, confió en que esta adaptación del diseño del soterramiento pueda estar culminada para el año próximo.

11. Repsol y La Térmica Operaciones bloqueadas por el conflicto político y que requieren nuevo capital

En la zona oeste de la ciudad se concentran algunas de las principales operaciones de regeneración de la trama urbana que contiene el vigente Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Málaga. Este documento, cocinado al calor del ‘boom inmobiliario’, apuesta por llevar a cabo en determinados espacios proyectos residenciales y comerciales con una elevada densidad edificatoria que se plasma en algunos casos en edificios de una altura singular. El equipo de gobierno municipal vinculó este tipo de actuaciones a convenios urbanísticos con los que hacer caja que finalmente han terminado por desinflarse, ante la incapacidad de los promotores de abonar las sumas económicas pactadas.

Así ha sucedido con las actuaciones previstas en los suelos que ocuparon los depósitos de Repsol, junto a la avenida de Juan XXIII, y en la parcela de La Térmica, en el extremo de la fachada litoral oeste de la ciudad. En el caso de Repsol, están previstos cuatro rascacielos de hasta 34 plantas para viviendas, oficinas, áreas comerciales y un hotel; otras cuatro torres de hasta 11 plantas para 400 VPO; y un parque de 70.000 metros cuadrados. El Ayuntamiento y la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) comparten los derechos edificatorios de este proyecto, que difícilmente saldrá adelante en lo que resta de mandato porque el equipo de gobierno municipal, en minoría de votos, se ha quedado solo en su defensa tal y como está contemplado en el PGOU, frente a los grupos de izquierda de la oposición, que exigen su conversión en un gran parque, y la solución intermedia que defiende Ciudadanos. Además, aún no se conocen los resultados de un estudio previo para determinar el grado de contaminación de los suelos y las actuaciones que habría que desarrollar para aminorarlo.

El equipo de gobierno confía en poder vender algún día sus derechos urbanísticos en este espacio para compensar los 70 millones de euros que le quedaron por cobrar del convenio del Repsol inicial. Lo mismo pretende hacer con los derechos que asumió al revisar el convenio asociado a la operación prevista en el suelo de La Térmica, por el que tenía previsto ingresar 58 millones de euros. Aquí están programadas 874 viviendas, oficinas, comercios y un hotel que tendrán que esperar a que el Consistorio y Nueva Marina Real Estate (Endesa) logren adjudicar el proyecto a nuevos inversores como pretenden.

En la misma fachada marítima, también sigue pendiente de desarrollarse el proyecto residencial de Torre del Río, liderado por el BBVA y el Banco Santander. Consistirá en tres torres de pisos de 22 plantas cada una, un hotel, un centro escolar y otro de carácter social. En total, este espacio albergará medio millar de viviendas.

12. Arraijanal y Benítez Dos parques que aguardan las obras de la Junta y el Ayuntamiento

En el extremo oeste del término municipal, en la zona limítrofe con Torremolinos, siguen sin realizarse dos parques periurbanos que aportarían dos grandes pulmones verdes para el esparcimiento de los malagueños. Arraijanal y el Benítez permanecen anclados en el terreno de la promesa política por la falta de impulso de las administraciones que deben promover uno y otro. En el caso de Arraijanal, es la Junta de Andalucía la que tiene que llevar a cabo el proyecto para acondicionar este paraje todavía virgen junto a la línea de playa.

Este periódico intentó sin éxito conocer de la Consejería de Medio Ambiente si ha elaborado ya el diseño para el parque en Arraijanal. En el Ayuntamiento todavía lo esperan como condición previa para negociar con el Gobierno andaluz la cesión de los terrenos. Algo más despejada parece la realización de la otra pieza prevista en la parcela de Arraijanal: La Academia del Málaga, cuya primera fase recibirá la licencia de obras esta próxima semana.

Por otra parte, tras cuatro años en manos del Ayuntamiento, los suelos del antiguo campamento Benítez no están aún a disposición de los malagueños como parque. A finales de 2013, el equipo de gobierno municipal puso en marcha las primeras actuaciones para dotar a la parcela de la infraestructura necesaria para su conversión en zona verde, valoradas en un millón de euros. Sin embargo, lo hizo sin tener todavía aprobado el plan especial previo para este ámbito. Superado este trámite, están en marcha una serie de adaptaciones de los terrenos para poder abrirlos de forma provisional en los próximos meses. No obstante, aún no está claro cómo se va a realizar el mantenimiento del recinto, ya que la renovación de la contrata de zonas verdes en la ciudad ha sido frenada de forma cautelar por un juez, a raíz de un recurso del grupo municipal de Málaga Ahora. El proyecto definitivo del parque, valorado en cuatro millones de euros, está pendiente del visto bueno de la Junta.

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