Málaga impedirá a mediados de año la apertura de nuevos bares en las calles más ruidosas del Centro y Teatinos

Málaga impedirá a mediados de año la apertura de nuevos bares en las calles más ruidosas del Centro y Teatinos

El Ayuntamiento pretende aprobar en mayo la declaración de un centenar de calles como zonas acústicamente saturadas para evitar nuevos negocios de hostelería

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El Ayuntamiento de Málaga pretende contar este verano con la herramienta legal que, bajo el amparo de la contaminación acústica, le facultará para impedir la apertura de nuevos bares, pubs y restaurantes en las calles más conflictivas del Centro y de Teatinos. Esta medida, que es complementaria a la que el lunes se acordó en la comisión plenaria de Economía de encargar un estudio para frenar la implantación de más negocios de hostelería en locales que actualmente son comercios, consiste en catalogar la mayor parte del casco antiguo y el entorno del barrio del Romeral como Zonas Acústicamente Saturada, al objeto de evitar durante un plazo inicial de un año no sólo la apertura de nuevos establecimientos sino también los traspasos de los ya existentes en aproximadamente un centenar de calles. La única posibilidad que se permitirá será cuando el negocio que vaya a abrir tenga un menor impacto acústico. A modo de ejemplo, si cerrara una discoteca sólo se otorgaría licencia en ese mismo local para un bar musical o inferior; o si se trata de un restaurante únicamente se autorizaría una cafetería, pero en ningún caso se daría permiso para un nuevo bar en un local que tuviera otra actividad que no fuera la hostelera. Además, también se contemplan excepciones en los traspasos entre familiares o por herencia.

Después de un año de trabajo por parte del Área de Sostenibilidad Medioambiental que ha incluido mediciones acústicas, la tramitación para la entrada en vigor de esta declaración de zonas ruidosas arrancará previsiblemente el próximo mes de febrero con la aprobación inicial por parte de la junta de gobierno local. A partir de ahí, deberá recibir el visto bueno del Pleno de la Corporación (en principio el de marzo), tras lo que se abriría un periodo de exposición pública para que los interesados puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas antes de volver al Pleno para su aprobación definitiva (mayo). El último paso sería su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). En el Consistorio no se marcan plazos, pero calculan que en verano podría empezar a aplicarse una moratoria de un año que afectaría a los entornos de Marqués de Larios-Strachan, Uncibay-Mitjana, Merced-Alcazabilla, Granada-Compañía, Alcazabilla y, en Teatinos, la zona comprendida entre la avenida Plutarco y la calle Andrómeda.

En principio, la única medida a aplicar sería esa imposibilidad de nuevas aperturas durante ese periodo de tiempo, aunque podría aumentar o incluso endurecerse si las mediciones que se realicen constataran que no se ha rebajado el nivel de ruido en las calles afectadas. Si fuera así, se estudiaría la adopción de otras acciones más restrictivas como la reducción de los horarios e incluso forzar a los establecimientos a cerrar de forma escalonada para rebajar el impacto ambiental. En cualquier caso, desde Sostenibilidad Medioambiental aseguran que cualquier paso que se dé se hará de dialogada con todas las partes afectadas. “Ya hemos hablado con los hosteleros y también lo haremos con los vecinos. Tenemos que llegar a un compromiso y a un equilibrio en el que no puede haber ni vencedores ni vencidos” afirma el concejal del ramo, Raúl Jiménez, quien aboga por “no matar moscas a cañonazos porque Málaga es una ciudad a la que viene gente a disfrutar de nuestros servicios y podemos cerrar de la noche a la mañana nuestro modelo productivo, pero también hay respetar el derecho al descanso de los vecinos”.

El Ayuntamiento va a aplicar estas medidas correctoras tras constatar que la superación de los objetivos de calidad acústica es un fenómeno cotidiano en la ciudad. Para sacar esta conclusión se basan en los datos del estudio realizado por una empresa especializada entre junio y diciembre de 2016 en 41 ubicaciones del Centro y Teatinos. Dicho estudio concluyó que el principal foco de ruido en la mayoría de las zonas ahora delimitadas fueron las actividades de ocio relacionadas con las terrazas y los locales de ocio nocturno, y en menor medida por el tránsito de peatones o por el ruido de tráfico.

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