Málaga cierra el mes de agosto más fresco en 12 años

El próximo fin de semana las temperaturas volverán a ser perfectas para ir a la playa.
El próximo fin de semana las temperaturas volverán a ser perfectas para ir a la playa. / Fernando González

El mes central del verano ha sido especialmente atípico, con máximas inferiores a la media, menos terral y varios días de lluvia

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Está en las conversaciones en la calle y en las redes sociales. El que acaba de terminar ha sido un agosto atípico. Por si fuera poco por lo extraño que es que llueva en varias jornadas en la capital (cayó con intensidad sobre todo en la comarca de Antequera) también ha sido un mes más fresco de lo normal. Y así lo corroboran las estadísticas del Centro Meteorológico de Aemet en Málaga.

Y es que no se vivía un agosto tan fresco en la provincia desde 2005, hace doce años. La media de las máximas de los últimos 31 días ha sido de 30,7 grados (la de aquel año fue de 30,5), según los datos provisionales aportados por el jefe de Predicción de Aemet, Fausto Polvorinos. Hay más indicadores que hablan de un mes central del verano bastante más soportable que los anteriores. En el siglo XXI, las diurnas alcanzan de promedio los 31,6, por lo que este año se ha quedado un grado por debajo de lo normal.

En el caso de las temperaturas de madrugada, también es común el comentario de que estos días, por primera vez desde hacía tiempo, ha habido que taparse algunas noches de agosto. Efectivamente, desde 2006 no se vivía una noche tan fresca como la de ayer, con 18,2 grados. Aquel año fue realmente atípico en cuanto a este indicador y hubo ocho días con mínimas inferiores a 20. En cambio, la media de las mínimas (22,3) iguala a la del registro histórico.

Terral suave

Un dato más. Hasta ahora ha habido 13 días con máximas menores de 30 grados, una cifra muy elevada. El año pasado fueron más, un total de 20, aunque hubo varias jornadas de terral (ocho con más de 35, de las que una marcó 41,7), lo que dejó fuertes oscilaciones de temperatura. En cambio, este año sólo ha habido dos jornadas superiores a 35, de las que el 8 de agosto marcó la más alta del mes, con 40,3. Por tanto, habría que retrotraerse de nuevo a 2006 para encontrar un ciclo mejor (entonces fueron 14 días con menos de 30 grados).

En cifras

30.7 grados
fue la media de temperaturas máximas de agosto, un grado por debajo de lo normal.
5 episodios
de terral se han vivido en lo que va de verano, la mayoría muy suaves.

En lo que se refiere estrictamente al viento cálido de poniente, ha habido sólo dos episodios a lo largo del mes: el 1 de agosto, con 34,5 grados; y entre el 8 y el 9, con 40 y 35, respectivamente. A nivel general, han sido cinco oleadas en lo que va del verano, aunque Polvorinos aclara que la mayoría fueron muy flojos. Junto a los citados, también ocurrió en junio, con cinco jornadas consecutivas (la máxima fue el día 26, con 37 grados). Y en julio, el 7 (34); y el 20 y 21 (35,6). Han sido terrales que en su mayoría han dejado sensaciones térmicas suaves, al reducir la humedad relativa pero sin que suba el mercurio en exceso.

En cuanto al resto del verano, al que todavía le quedan 22 días como estación, ha habido una fuerte disparidad. De una parte, julio, con una máxima de 30 grados, se ha quedado 1,3 grados por debajo de la media histórica. De hecho, no había uno tan fresco desde 2004 (29,6 grados).

En cambio, junio fue caluroso, y eso distorsiona la estadística. Así, la media del verano está siendo sólo levemente inferior a la habitual, con 26,2 frente a 26,5. Sin embargo, se ha producido otra circunstancia llamativa, y es que ha habido sólo ocho días con las nocturnas por encima de los 24 grados, cuando lo normal son 11 (en 2015 fueron 25 noches en las que fue difícil conciliar el sueño).

Como conclusión, Polvorinos señala que este ha sido unos de los veranos más frescos en lo que se refiere a las diurnas, aunque las nocturnas han estado dentro de la media. ¿Por qué ha salido así? El meteorólogo apunta a la predominancia del levante y al influjo del mar de Alborán, frente a otros años en lo que ha habido más poniente; así como al menor número de jornadas de terral. A modo de ejemplo, el 13 de julio, el día en que Córdoba marcó la máxima histórica absoluta –46,9 grados– en la capital malagueña había 30, esto es, 17 menos, y en la Costa del Sol hasta 20 por debajo. De hecho, este año en la ciudad de la Mezquita se han contado 39 jornadas con temperaturas superiores a los 40, lo que también es un récord.

Cómo será septiembre

De momento, en el arranque de septiembre, las temperaturas serán normales en la capital y la costa, con unos 30 grados durante el día (20 por la noche), aunque serán inferiores a lo normal en el interior. A partir de la semana que viene y a lo largo de la primera quincena se mantendrá la misma tónica. Esto es, el verano continuará como hasta la semana anterior todavía algunos días más, pero se notará sobre todo en la franja costera.

Como referencia, el jefe de Predicción de Aemet recuerda que habitualmente desde ahora hasta el 23 de septiembre los termómetros bajan normalmente cuatro grados por el día y tres por la noche.

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