Málaga actualiza su plan estratégico para obtener fondos europeos hasta 2020

Asistentes al encuentro celebrado en el Rectorado. /Francis Silva
Asistentes al encuentro celebrado en el Rectorado. / Francis Silva

Proponen potenciar los espacios peatonales de la margen izquierda del Guadalmedina a la espera del plan definitivo para el río

JESÚS HINOJOSAMálaga

Han transcurrido ya más de veinte años desde que Málaga se trazara un plan estratégico para marcar sus retos a futuro. Desde entonces, la ciudad ha experimentado un profundo cambio a nivel económico y social que ha llevado a modificar en varias ocasiones las líneas estratégicas de esa planificación, una revisión que ha vuelto a producirse para los próximos tres años, coincidiendo con el periodo del nuevo marco comunitario para la obtención de fondos europeos. El Rectorado de la Universidad ha acogido este miércoles la puesta de largo del trabajo 'Estrategia Málaga 2020', auspiciado por la Fundación Ciedes, y que ha consistido en la puesta en marcha de 16 grupos de análisis que han lanzado un amplio paquete de medidas y propuestas a desarrollar en los próximos tres o cuatro años.

La cultura, el turismo, la creación artística, la educación, el empleo, el aeropuerto, el tráfico, el cambio climático, los hábitos saludables, el gobierno local, la solidaridad y los barrios son algunos de los temas sobre los que se han lanzado ideas que han quedado contenidas en una publicación que servirá de guía para esta nueva estrategia de ciudad. De este modo, Málaga cumplirá con el requisito de contar con esta herramienta que exige la Unión Europea para canalizar sus ayudas económicas a los diferentes territorios que la componen.

Como en anteriores ocasiones, en el conjunto de estas propuestas tiene un capítulo diferenciado la todavía pendiente integración del río Guadalmedina en la ciudad. El documento elaborado por Ciedes admite que todavía se tardará “algunos años” en concretar y aprobar los proyectos que contendrá el plan especial para el cauce, cuya elaboración ha sido contratada por la Gerencia Municipal de Urbanismo con un equipo de arquitectos elegido por concurso. Por ello, propone una serie de “microactuaciones de regeneración urbana” que podrían realizarse “a corto plazo” sin que incumplan los parámetros marcados por la Junta de Andalucía, como autoridad competente en el dominio público hidráulico.

Es lo que Ciedes denomina como “fase cero” del plan para el Guadalmedina y que incluye acciones como la ejecución de la vía verde ciclista y senderista que está proyectada por el Ayuntamiento por las bermas o pasillos de tierra elevados que enmarcan el cauce, y que aún está pendiente de recibir el visto bueno de la Administración regional; y la ampliación de las zonas peatonales en la margen izquierda con el ajuste de los carriles para el tráfico “al mínimo”, la eliminación de aparcamientos en las aceras junto al río, el rebaje de los muros que lo delimitan donde sea posible, la instalación de bancos y la plantación de un seto que actúe como “barrera verde” entre los espacios para el peatón y los ejes de circulación, que se mantendrán en superficie hasta que sean soterrados, como está previsto en el documento de avance del plan.

En la exposición de las propuestas realizada en el Rectorado se han lanzado ideas como que Málaga sea capital gastronómica del Mediterráneo, que se convierta en un centro de negocios a nivel europeo, que se potencien las empresas de carácter industrial y que se consolide como destino turístico del Mediterráneo, procurando la convivencia entre los visitantes y los vecinos.

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