La llegada del frío desborda el cementerio de Málaga, con todas las salas llenas desde el día 1 de enero

Vista del cementerio de San Gabriel. /SUR
Vista del cementerio de San Gabriel. / SUR

Parcemasa está duplicando su actividad habitual desde que arrancó enero

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

La llegada del frío y los picos de infecciones respiratorias que en las últimas semanas están llenando las urgencias de los hospitales han provocado un aumento de las defunciones en Málaga, sobre todo de personas mayores con dolencias crónicas que se agravan por las bajas temperaturas. Esta situación es habitual en estas épocas, al igual que ocurre en verano con las olas de calor, pero en el cementerio de San Gabriel no recuerdan un comienzo de año tan virulento como éste, ya que en los nueve días que va de enero las 23 tanatosalas están permanentemente ocupadas. A modo de referencia, cabe reseñar que la media diaria durante el año es de 11 servicios.

«Desde que comenzó el año estamos llenos todos los días, pero lo estamos afrontando sin mayores complicaciones», asegura el gerente de Parcemasa, Federico Souvirón, quien sí que admite que algunas algunas familias han tenido que esperar «una o dos horas» para usar las instalaciones más amplias y, sobre todo, las que disponen de aseo interior, por lo que normalmente se les asigna una de las pequeñas y en cuanto queda alguna libre, se trasladan. Unas incomodidades que en el camposanto malagueño confían en ponerle fin en cuanto entren en servicio las seis nuevas tanatosalas construidas, que están pendiente de la licencia de habitabilidad.

Mientras tanto, la ampliación de las cámaras frigoríficas también ha permitido rebajar la presión al posibilitar tener el cuerpo mientras la familia, y también ordenando el tráfico de forma que en cuanto la sala queda desocupada para el funeral se activa la reubicación.

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