Limasa cada vez huele peor

Francisco de la Torre, ayer, durante la celebración del pleno ordinario de noviembre. /Álvaro Cabrera
Francisco de la Torre, ayer, durante la celebración del pleno ordinario de noviembre. / Álvaro Cabrera

El pleno aprueba la enésima moción para definir ya el modelo de gestión de la empresa de limpieza mientras el alcalde no se decide

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Sabido es que cuando la basura no se trata a tiempo, huele. Valga el símil para ilustrar lo que puede ocurrir con Limasa si no se adopta ya una decisión sobre el futuro modelo de gestión –público, privado o mixto– de la empresa de limpieza de la ciudad. El contrato de adjudicación a los privados (FCC, Urbaser y Sando), que tienen el 51% de las acciones y el Ayuntamiento el 49% restante, concluyó el pasado abril y desde entonces se encuentra en situación de prórroga. Siete meses han pasado ya y el alcalde, Francisco de la Torre, no termina de tomar la decisión final debido a las discrepancias internas existentes en el equipo de gobierno popular y que a principios de año le abrió una crisis al regidor, que ha mostrado sus preferencias por una gestión pública mientras su núcleo duro defiende dejarla en manos privadas. La izquierda en la Casona del Parque (PSOE, IU-Málaga para la Gente, Málaga Ahora y el edil no adscrito de Podemos Juan José Espinosa) aboga por la municipalización y Ciudadanos, socio de investidura del PP, defiende la privatización. Tanto si el regidor se decide por un modelo u otro tendría apoyos suficientes en el pleno.

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No se entiende muy bien qué es lo que mueve al alcalde de Málaga para estar parado en el asunto de Limasa. Se sabía desde hace muchos años que en abril se acababa la concesión, por lo que este tema tenía que estar ya más que solventado. El regidor se comprometió públicamente a decirlo en septiembre, después en octubre y ya vamos por diciembre... Cualquiera podría pensar que quiere dejar esta patata caliente a su sustituto debido a que no consigue convencer a su equipo de gobierno. Sin embargo, con la actitud dilatoria que está adoptando quizá no sea aventurado pensar que ni siquiera esté haciendo un intento por conseguir una postura determinada.

En este escenario de parálisis e incertidumbre y con la suciedad como uno de los principales problemas ciudadanos, el pleno aprobó ayer por unanimidad la enésima moción en los últimos meses para instar al equipo de gobierno popular a que «a la mayor brevedad» decida el modelo de gestión de Limasa. Un nuevo pronunciamiento político sobre un asunto que en acuerdos anteriores quedó en papel mojado; la pregunta que flota en el ambiente es hasta cuándo se va a mantener esta situación.

El ‘asunto Limasa’ llegó esta vez al pleno de la mano de una moción del PSOE. Además de pedir celeridad en la adopción de un modelo de gestión, los socialistas proponían que mientras tanto, y como medida transitoria, el Ayuntamiento comprara a los privados el 51% de sus acciones por 3 millones de euros –provenientes del fondo de reversión–, lo que, a juicio de los socialistas, permitiría acometer inversiones que ahora no se pueden ejecutar.

Esta propuesta fue rechazada con los votos de PP y Ciudadanos, pero el debate sirvió para visualizar las diferentes posturas sobre el modelo de gestión y asistir a un rifirrafe dialéctico entre el portavoz socialista, Daniel Pérez, con Raúl Jiménez, concejal de Sostenibilidad, y Juan Cassá, portavoz de la formación naranja.

Una «chorrada»

Jiménez, defensor de la privatización, tachó de «chorrada» la propuesta presentada por el grupo socialista y recordó que la adquisición de las acciones a los privados no permitiría la realización de las inversiones como sostiene el PSOE porque el contrato de adjudicación se encuentra en situación de prórroga.

«Hace el ridículo diciendo que comprando ese 51% se pueden hacer inversiones», le espetó el edil de Sostenibilidad al portavoz socialista, a quien acusó de «no haberse aprendido la lección». En este punto, le lanzó una pulla al decir que su compañera del PSOE Begoña Medina podría haber defendido mejor la moción porque tiene un mayor conocimiento de la empresa Limasa.

Daniel Pérez, que reiteró que su partido apuesta por un modelo público, acusó a Raúl Jiménez de decir «tonterías» y defendió que con su propuesta se dejaría de pagar cinco millones de euros anuales a los privados y se podrían hacer inversiones. El portavoz socialista culpabilizó al alcalde, Francisco de la Torre, al PP y a Ciudadano de que la ciudad esté sucia.

Cassá rechazó la propuesta del PSOE de adquirir las acciones de los privados porque «no es un buen plan para los malagueños y las arcas municipales porque sería heredar la desastrosa gestión económica de Limasa» y ante las críticas de Pérez, el portavoz de Ciudadanos dijo estar encantado de que el PSOE ponga el foco en ellos porque eso significa que «algo estaremos haciendo bien».

La portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, defendió la compra de las acciones a los privados para que estos «no puedan seguir chupando del bote» y criticó «el inmovilismo» del alcalde. La viceportavoz de IU, Remedios Ramos, denunció que mientras más dure la prórroga «más dinero nos está costando».

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