La Junta lleva ya seis meses para decidir qué empresa terminará el metro en El Corte Inglés

El tramo sufre restricciones de tráfico desde hace ocho años. /Fernando González
El tramo sufre restricciones de tráfico desde hace ocho años. / Fernando González

El concurso está lastrado por el gran número de concursantes, por no ser una obra nueva y por el temor a posibles reclamaciones

IGNACIO LILLOMálaga

El 25 de julio, la Consejería de Fomento cerró el plazo de recepción de ofertas en el concurso para designar la constructora (previsiblemente, una unión de empresas) que se hará cargo de terminar el polémico tramo del metro en la avenida de Andalucía. La próxima semana se cumplirán seis meses y todavía no hay una decisión tomada. Los retrasos en estos procedimientos no son nuevos: la licitación del tramo de la Alameda Principal, el único que está en ejecución, ya se prolongó durante medio año (entre julio de 2014 y febrero de 2015). Aunque el entorno de El Corte Inglés tiene particularidades que lo hacen muy urgente.

Además

Uno de los ejes comerciales y administrativos más importantes de la capital lleva ocho años afectado de lleno por desvíos de tráfico que dificultan la movilidad. Desde 2015, los itinerarios alternativos se volvieron más radicales y se ampliaron a las calles adyacentes, por el inicio de las obras en el lateral norte de la Alameda. Dirigentes del equipo de gobierno municipal, empezando por el alcalde, Francisco de la Torre, han criticado en varias ocasiones la «mala imagen» que esta situación supone, en uno de los principales accesos para los turistas a la capital.

A ello, se une el hecho de que el tramo entre El Perchel y el río Guadalmedina, que es el que está en cuestión, es imprescindible, pues hasta que no esté hecho ningún tren podrá llegar hasta el Centro. En el mejor de los casos, si las obras se adjudicaran entre febrero y marzo y se retomaran en mayo, habrá que esperar al menos hasta octubre de 2020 para que se terminen. El consejero de Fomento, Felipe López, ha dicho en varias ocasiones que la estación central, Atarazanas, se pondrá en servicio antes de esa fecha, en cuanto el túnel que viene desde Vialia esté listo, sin esperar a que se abra la parada intermedia (Guadalmedina) que irá frente a El Corte Inglés.

¿A qué se debe el retraso?

De entrada, desde la Consejería de Fomento declinan pronunciarse al respecto, y se limitan a alegar que otros concursos han tenido periodos de adjudicación similares (como fue el caso citado de la Alameda). Mientras, SUR ha contactado con diversas fuentes técnicas próximas a esta infraestructura, que aportan claves que explican esta situación.

De una parte, se trata de adjudicar de nuevo un tajo que estaba en obras con anterioridad y que tiene un alto grado de avance, en torno al 60% de ejecución. Las fuentes consultadas esgrimen que es mucho más fácil licitar una obra nueva, desde el principio, que elegir a una constructora que la termine. El tajo ha estado parado dos años, según los cálculos de la Junta, mientras que el Ayuntamiento lo eleva por encima de tres.

A ello, se une el hecho que se presentaron un alto número de ofertas. En el contexto actual de escasez de obras públicas, un presupuesto base de unos 29 millones, IVA incluido, se considera una obra de gran envergadura. Once grupos, con 23 constructoras implicadas (la mayoría concurren en forma de UTE), están compitiendo por hacerse con el contrato. Desde el principio, se esperaba una puja muy reñida, ya que a la misma se han presentado prácticamente todas las grandes constructoras nacionales, algunas de ellas con experiencia también en fases anteriores del suburbano malagueño. De hecho, entre las propuestas está la de la actual adjudicataria de los trabajos en el tramo del Centro, que comprende el túnel bajo la Alameda y el río Guadalmedina, además de la estación Atarazanas. Se trata de la UTE Acciona-Sando, que presenta la ventaja de estar ya trabajando sobre el terreno, con un buen nivel de avance y sin incidencias; y podría aprovechar sinergias de ‘know how’ (conocimiento), de personal y materiales.

Según los datos recabados por SUR de algunas de las plicas, existe otra dificultad añadida en este sentido, y es que las ofertas ya vienen muy ajustadas en cuanto a plazo y presupuesto, sin fuertes bajas. En lo que se refiere al tiempo de ejecución, la reducción propuesta es pequeña, hasta unos 19-20 meses, aproximadamente, frente a los 22 del proyecto de la Junta, que los licitadores consideran «muy ajustado». Mientras, a nivel económico, la rebaja máxima prevista estará en torno al 20%. Esto es, lo previsible es que al final ronde los 20 millones, frente a los 24,75 del presupuesto base de licitación (sin IVA).

Riesgo de reclamaciones

Pero hay un aspecto clave, que va unido al anterior, y que preocupa especialmente a los responsables de decidir quién será la entidad ganadora. El procedimiento se está tratando con especial precaución, y ello se debe al hecho de que la nueva normativa de contratación del sector público ha facilitado las posibilidades de que las empresas puedan recurrirlo en varias fases, desde la recepción hasta la apertura de los sobres. En caso de litigio, aumentará aún más el plazo para retomar los trabajos.

Una vez que todos estos interrogantes se despejen, previsiblemente en torno a marzo, la previsión que expuso el consejero de Fomento durante una visita a Málaga el pasado octubre es que la esperada estación de metro Atarazanas, en plena Alameda y a pocos pasos de la calle Larios, abrirá dentro de poco más de dos años.

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