La Junta inicia los trámites para recuperar un antiguo corralón en El Molinillo

Imagen de archivo del ‘corralón de las dos puertas’, cuando aún estaba habitado. /SUR
Imagen de archivo del ‘corralón de las dos puertas’, cuando aún estaba habitado. / SUR

El Gobierno andaluz invierte más de treinta mil euros en la inspección de la estructura del edificio y en unos sondeos arqueológicos

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El paso de los años y las facilidades dadas por parte de las administraciones públicas para que se instalen en la ciudad nuevos modos de construir y de convivir han hecho que se pierdan la gran mayoría de los corralones de vecinos que se repartían por los barrios del Perchel, la Trinidad, Capuchinos y la Victoria, entre otros. Pocos ejemplos quedan en Málaga de este formato arquitectónico que vivió su apogeo a finales del siglo XIX para dar cabida a la clase obrera que dejó el campo para instalarse en la ciudad. Entre los que se mantienen aún en pie se encuentra el denominado ‘corralón de las dos puertas’, situado en el barrio de El Molinillo, entre las calles Curadero y Rosal Blanco, y que recibe este nombre por tener entrada por las dos vías.

Esta construcción, que data del año 1900, fue incluida entre las fincas que reservaron en 2005 el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía para llevar a cabo el fallido plan de las ‘tecnocasas’, con el que pretendían repoblar los arrabales del casco antiguo con viviendas en alquiler que iban a contar con un espacio vinculado dedicado al teletrabajo. A la espera de que las dos administraciones firmen el acuerdo por el que liquidan el citado plan y se reparten las parcelas que formaban parte de aquella iniciativa, la Consejería de Fomento y Vivienda, a través de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), ha iniciado los trámites para rehabilitarla y volver a darle uso como un edificio de viviendas de protección oficial.

Así, el pasado mes de marzo, la AVRAcontrató con la empresa Construcciones La Humildad una intervención valorada en 17.251 euros para inspeccionar la estructura y los elementos singulares de este corralón, que cuenta con protección arquitectónica de grado 1 desde el año 2012. Igualmente, a finales de octubre, adjudicó a Arqueosur Estudio de Arqueología, por 12.887 euros, una «actividad arqueológica preventiva» en la parcela del corralón para detectar hallazgos que puedan condicionar de algún modo el proyecto de recuperación de la construcción para devolverle el uso residencial que tuvo durante más de un siglo. Estos sondeos arqueológicos están pendientes de ser autorizados por la Consejería de Cultura, por lo que lo más probable es que no empiecen hasta principios del año próximo para concluir en torno a la primavera.

La construcción, que data del año 1900, cuenta con protección arquitectónica

De este modo, suman más de treinta mil euros las actuaciones impulsadas desde la AVRA para avanzar en la recuperación del ‘corralón de las dos puertas’, que ocupa una parcela de 593 metros cuadrados. Según la información remitida por la Junta, esta obra, que supondrá una inversión de al menos un millón de euros, permitirá habilitar un total de 16 viviendas de las que 13 se ubicarían en la parte del edificio más próxima a la calle Curadero, y tres más en la entrada por la calle Rosal Blanco.

En 2011, el pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad una moción de Izquierda Unida para proteger este corralón, una medida a la que sumaron escritos en el mismo sentido del profesor Julio Carralero Benítez, de un grupo de profesores de Historia, de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y del departamento de Historia del Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga. Todas estas solicitudes llevaron a la Gerencia Municipal de Urbanismo a iniciar el expediente para catalogar este corralón como construcción protegida.

El ‘corralón de las dos puertas’, que se encuentra desalojado desde hace ya varios años, todavía conserva su amplio patio, en estado casi original, su distribución con una larga galería superior (en total posee 28 viviendas o salas), e incluso su primitivo pozo y el lavadero, una de las principales señas de identidad de los corralones malagueños en los que los vecinos compartían el uso de estos elementos comunes, incluida una letrina, como en este caso. Los planes iniciales de la Junta eran derribarlo para construir un nuevo edificio de 23 viviendas de protección oficial y 35 aparcamientos en sótano.

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