El Ayuntamiento tramita la sanción a un sargento de Bomberos por no retirar las pintadas de un camión

Concentración esta mañana a las puertas del Ayuntamiento en apoyo al sargento.
Concentración esta mañana a las puertas del Ayuntamiento en apoyo al sargento. / SUR

El expediente, en fase de propuesta y ante el que caben alegaciones, supondría la suspensión de 37 días de empleo y sueldo por dos faltas graves

ANA PÉREZ-BRYAN

Siguen bajando las aguas revueltas en el conflicto que desde hace ocho meses enfrenta a los bomberos de Málaga con el Ayuntamiento de la ciudad. El (pen)último desencuentro tiene como protagonista al jefe del servicio, José Cruz, y al sargento Juan Gálvez, que se enfrentaron el pasado 31 de diciembre durante el encierro que mantenía el Cuerpo y durante una visita institucional que realizó el alcalde, Francisco de la Torre, con el propio Cruz al Parque de Bomberos de Martiricos donde la plantilla desarrollaba su protesta.

La discusión entre ambos mandos ha terminado en la propuesta de un expediente sancionador que ahora tramita el Ayuntamiento en el que se pide que suspenda de empleo y sueldo al sargento Gálvez por un plazo de 37 días por la comisión de dos faltas graves; en concreto por desobediencia directa de las órdenes de un superior. En concreto, y según ha explicado el portavoz del cuerpo y miembro del comité de huelga, Ramón Triguero, el origen de este enfrentamiento está en la lectura de un escrito que Gálvez trasladó al regidor durante su visita y en el que se denunciaba la “falta de compromiso” por parte de Cruz con el servicio. “Se hablaba de que estaba ilocalizable en uno de los avisos, teniendo dedicación exclusiva, y que no se pudo poner el operativo de emergencia en marcha”, ha manifestado Triguero tras mostrar su indignación por las “coacciones y amenazas” que a su juicio están sufriendo los bomberos desde que comenzó la huelga.

Tras la lectura de este escrito, y siempre según el relato de Triguero, Cruz se dirigió a Gálvez para decirle que “iba a ir a por él y que lo iba a machacar”. A continuación, le exigió que retirara “de inmediato” las pegatinas y las pintadas en su contra que había en los camiones, a lo que Gálvez respondió que “no era su obligación”.

La tensión acumulada en ese episodio ha derivado en la propuesta de sanción que impulsó el propio Cruz ante los órganos correspondientes y que en estos momentos sigue su curso administrativo. En este sentido, el concejal de Seguridad, Mario Cortés, ha confirmado que aún la sanción no es firme, “sólo una propuesta”, porque aún está abierto el periodo de alegaciones. Precisamente esta mañana el sargento Gálvez ha mantenido una reunión con su abogado para presentar su escrito, aunque desde el propio Triguero ha avanzado “que no se va a retractar de lo que hizo”. Un extremo, el de la rectificación o el arrepentimiento, que en palabras de Cortés haría que el expediente “quedara en nada”.

Una vez presentadas las alegaciones, será un juez instructor (un alto funcionario municipal) el que decida si procede o no la sanción, aunque en este punto también hay motivo de fricción entre las partes, ya que mientras el edil de Seguridad insiste en el que “el procedimiento es limpio y neutral desde el principio y tiene todas las garantías jurídicas, ya que en ningún momento interviene ningún político”, los bomberos en huelga se quejan de que “los miembros que gestionan estos expedientes están puestos a dedo por el equipo de gobierno”.

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