«Esto es inaugurar un descampado, echamos de menos unos aseos»

Familias en el segundo día de apertura del parque forestal. :: Á. CABRERA
Familias en el segundo día de apertura del parque forestal. :: Á. CABRERA

Los primeros usuarios del nuevo parque forestal en el Campamento Benítez le encuentran grandes carencias al recinto

PATRICIA PINEDA MÁLAGA.

Mari Carmen, Sandra y Lucía quisieron acercarse ayer junto a su familia al nuevo parque forestal Campamento Benítez. Lo que no podían imaginar es que atender ciertas necesidades de sus hijos iba a convertirse en misión imposible. «Un baño es algo que debería tener 100%, porque si te vienes a pasar el día a un parque, a los niños no los puedes tener aquí tres o cuatros horas sin ir al servicio», se quejó Lucía. Presentado como uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad, y con casi 300.000 metros cuadrados, el nuevo entorno del Campamento Benítez parece mostrar grandes carencias. Aseos, puntos de agua, barbacoas, seguridad, alumbrado y mejor acceso, son algunas de las exigencias por parte de los malagueños para disfrutar de este lugar llamado a ser privilegiado.

«Cuando hemos llegado nos ha parecido muy raro no ver servicios. Qué menos que uno portátil, como los que se colocan en la feria», afirmaba Amelia de los Ríos, que se acercó ayer al parque para hacer fotos junto a su familia. «También hacen falta fuentes, porque si vienes con tus mascotas qué mínimo que haya un poquito de agua para que se refresquen», continuaba.

Ángel Gómez también visitó ayer este enclave, y confesó sentirse decepcionado: «Esto es como inaugurar un descampado, con la diferencia de que antes al menos había baños, porque yo he hecho la mili y he estado aquí. Echamos de menos unos aseos y ciertos servicios. Para esto no hacía falta esperar 20 años, antes incluso estaba mejor que ahora».

A los primeros visitantes les cuesta no comparar este recinto con Los Pinos de Torremolinos, lo que aumenta las quejas, ya que en este caso no hay barbacoas, ni está permitido hacer ningún tipo de fuego. Aun así, el asunto de las barbacoas sí parece aceptar más libertad de opiniones. «Que no permitan barbacoas me parece bien, porque no hay conciencia de cuidar el medio ambiente, y hay que conservar los árboles», afirmaba Mari Carmen. «La verdad es que me recuerda a Los Pinos de Torremolinos, pero allí al menos hay varios puntos de agua», proseguía Amelia.

Daniel Pérez, portavoz socialista en el Ayuntamiento, también decidió acercarse ayer el campamento junto a su equipo del grupo municipal, para denunciar igualmente esta falta de servicios, el cual declaró que «esto solamente es un monte abierto».

En lo que sí conciden la mayoría de malagueños es en que hay que dejar pasar el tiempo para comprobar si el parque tiene éxito, y si se cumplen las normativas. De momento, ayer ya se podían ver los primeros perros sueltos a lo largo del recinto, pese a estar ello expresamente prohibido.

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