La iglesia pide acoger, proteger e integrar a los inmigrantes

Celebración del Círculo del Silencio en solidaridad con los inmigrantes muertos en las costas españolas. :: s. fenosa/
Celebración del Círculo del Silencio en solidaridad con los inmigrantes muertos en las costas españolas. :: s. fenosa

ANTONIO MORENO MÁLAGA.

El próximo sábado, 13 de enero, a las 20.00 horas, se celebrará en la parroquia de Santiago de Málaga capital una vigilia de oración ecuménica con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado, organizada por la Delegación Diocesana de Migraciones. En ella se rezará especialmente por el nigeriano que se quitó la vida recientemente en la cárcel de Archidona. Tras la noticia de su fallecimiento, desde Cáritas Diocesana de Málaga y la Delegación Diocesana de Migraciones manifestaron su dolor y se mostraron «sobrecogidos por este triste suceso», afirmando confiar en «que se tomen las medidas necesarias para que situaciones como esta no vuelvan a ocurrir y que todas las personas sean tratadas con la misma dignidad y derechos».

Asimismo, el miércoles 10 de enero, también a las 20.00 horas, se celebrará como cada segundo miércoles de mes, una concentración en la plaza de la Constitución de la capital malagueña en solidaridad con los migrantes y refugiados. Esta iniciativa, conocida como 'Círculo del silencio' se celebra simultáneamente en otros puntos de la diócesis así como en diversas ciudades de todo el mundo.

Son algunas de las muchas iniciativas de sensibilización puestas en marcha por la Iglesia de Málaga para promover la acogida y la integración de las personas que encuentran en nuestra ciudad su tabla de salvación, lejos del hambre y de la miseria.

«Acoger, proteger, promover e integrar». Son los cuatro verbos con los que el papa Francisco invita a la sociedad occidental a afrontar el problema de la llegada a nuestro primer mundo de personas en busca de una vida mejor o huyendo de guerras y persecución.

En su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, los obispos españoles, han seguido esta propuesta de Francisco, y afirman que «la Iglesia sufre con las situaciones que llevan a emigrantes y refugiados a tener que abandonar su tierra y trata de hacer presente al Dios que acompaña en la historia, procurando ser como tierra prometida cooperando a su acogida e inserción».

Desde la Comisión Episcopal de Migraciones profundizan en el mensaje lanzado por el papa con motivo de esta jornada y afirman que dicha misiva «nos invita a buscar oportunidades y espacios para que los migrantes y las comunidades se reúnan y aprendan unos de otros. Para que el miedo no se adueñe de nuestro corazón y se establezcan relaciones fluidas y enriquecedoras para todos», y ponen como ejemplo lo que está proponiendo Caritas en su Campaña 'Compartiendo el viaje', en colaboración con el resto de integrantes de la Red eclesial Migrantes con derechos (CONFER, Justicia y Paz, el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones y el Sector Social de los jesuitas)

En cuanto al verbo 'Acoger', los obispos españoles recuerdan «la necesidad del cumplimiento de los compromisos adoptados por el Estado para la acogida de los cupos de refugiados. Se trata de una dinámica necesaria y urgente, pues son muchas las personas que necesitan con urgencia salir de sus lugares de origen por el hambre, por la violencia, por los desastres naturales, etc.). Conocedores de todas las dificultades que conlleva para los Estados la complejidad de los procesos de acogida, brindamos nuestra colaboración subsidiaria en todas las iniciativas posibles de acogida»

Búsqueda de alternativas

Con respecto al verbo 'Proteger', desde la Comisión de Migraciones afirman que «es necesario buscar alternativas a los centros de estancias temporales y a los centros de internamiento para que sea respetada y protegida la dignidad de las personas y nunca sean lesionados sus derechos. Protección también en la situación de las fronteras, especialmente las del sur de nuestro país donde se han producido en no pocas ocasiones acciones que atentan a los derechos humanos de los emigrantes».

En referencia a la 'Promoción', el mensaje de los prelados señala que es un motivo de alegría comprobar la cada vez mayor presencia de hermanos migrantes que, a partir de las parroquias, comunidades religiosas, colegios católicos y otras entidades civiles, viven un proceso de arraigo y de asunción de responsabilidades cada vez más extendida».

En lo referente al verbo 'integrar', los obispos han señalado «el beneficio que supone la llegada de personas extranjeras a nuestro país muchos de los cuales llaman a las puertas abiertas de nuestras comunidades y parroquias. Es necesario integrar a nuestros hermanos en la vida cotidiana de nuestros barrios, ciudades y pueblos buscando el enriquecimiento personal y colectivo, en una convivencia sana. En primer lugar, por los valores culturales y religiosos que traen consigo. En segundo, por la objetiva necesidad de emigración a nuestro país, al menos mientras se mantengan las actuales tasas de natalidad».

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