Un tiroteo siembra el pánico en el mercadillo de La Palmilla

Agentes de la Policía Nacional, esta mañana en la zona./SUR
Agentes de la Policía Nacional, esta mañana en la zona. / SUR

La policía, que ya ha detenido a un joven de 19 años por su presunta implicación en los hechos, recogió al menos ocho casquillos de bala

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

El mercadillo instalado en el antiguo arroyo que cruzaba el distrito Palma-Palmilla quedó desmantelado ayer mucho antes de lo previsto. Mucho antes de que el público que lo abarrota pudiera llevarse a precio de saldo la mercancía expuesta en mantas repartidas por el suelo. A mediodía, mientras la gente recorría tranquilamente los puestos del rastro, empezaron a escucharse unas detonaciones. De la confusión se pasó al pánico al comprobar que eran disparos.

El tiroteo derivó en varias llamadas de ciudadanos a los servicios de emergencias que alertaban del incidente, que tuvo lugar en el Paseo de María Ángeles Arroyo Castro. La sala del 091 de la Policía Nacional movilizó a las patrullas disponibles para comprobar lo ocurrido.

Los primeros agentes que llegaron al lugar se toparon con los vestigios del suceso. Había varios coches con daños, uno de ellos con una luna rota y otro, con orificios de bala en la carrocería. Mientras unos policías acordonaban la zona para preservar pruebas, otros peinaban los alrededores del rastro para tratar de localizar a los implicados en el tiroteo.

«Había mujeres, niños... Ha sido un milagro que no haya víctimas», dice un testigo

La búsqueda no tardó en dar resultados. En la primera batida, los agentes localizaron a un joven de 19 años, de nacionalidad española y vecino de la barriada, al que intervinieron una de las armas presuntamente utilizadas en la refriega. Hasta aclarar por completo los hechos, la policía le leyó los derechos por los presuntos delitos de tenencia ilícita de armas y desórdenes públicos.

No en vano, el tiroteo provocó una auténtica estampida que dejó casi vacío el mercadillo, que además ayer, según testigos, estaba bastante concurrido. «Había hombres, mujeres, niños... Ha sido un milagro que no haya víctimas», afirmó uno de los vendedores, que dijo desconocer el motivo de la refriega. Lo cierto es que, al cierre de esta edición, la Comisaría Provincial no tenía constancia de que hubiera alguna persona herida como consecuencia de los disparos.

Una vez acordonado el perímetro donde sucedieron los hechos, los especialistas de la Brigada de Policía Científica realizaron una minuciosa inspección ocular del escenario del tiroteo. Al parecer, en una primera búsqueda en la zona, los agentes pudieron localizar al menos ocho casquillos de bala.

Fuentes cercanas al caso apuntaron ayer que se buscaba a un segundo individuo, el cual, según las pesquisas, también habría participado en la reyerta, aunque será la investigación la que determine si se trató de un intercambio de disparos o solo fueron realizados por uno de los implicados. También queda por aclarar el verdadero motivo de la refriega, si bien la policía trabaja bajo la hipótesis de que obedece a rencillas personales entre miembros de clanes de la zona.

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