La guerra de los arquitectos contra urbanismo salpica a Antonio Banderas

Análisis

El Colegio pone en duda la imparcialidad del Ayuntamiento de Málaga al tramitar la licencia para la reforma del Teatro Alameda

El Teatro Alameda pasará a ser el Teatro del Soho. /
El Teatro Alameda pasará a ser el Teatro del Soho.
Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

La guerra emprendida hace ya más de un año por el Colegio de Arquitectos de Málaga contra la Gerencia de Urbanismo de la capital a cuenta de diferentes cuestiones relativas a la defensa de la profesión, y a las trabas burocráticas y los retrasos, ha terminado por salpicar al proyecto que ha puesto en marcha el afamado actor malagueño Antonio Banderas para reformar el Teatro Alameda y convertirlo en el bautizado como Teatro del Soho, una iniciativa escénica con proyección no solo local sino también nacional e internacional. Son varios los recursos contenciosos que el Colegio de Arquitectos tiene presentados actualmente en los tribunales contra el Ayuntamiento, una situación insólita que el decano del colegio,Francisco Sarabia, justifica en que elConsistorio «nos ningunea».

Algunos de ellos son para rechazar que el Consistorio haya promovido o autorizado actuaciones de rehabilitación firmadas por un arquitecto técnico. «Esto es algo humillante para la profesión», sostiene Sarabia. Sin embargo, desde Urbanismo aseguran que es perfectamente legal, como también avalan el reciente nombramiento como responsable de las licencias para el Centro Histórico de una arquitecta técnica, designación que el colegio también ha recurrido en los tribunales. «La plaza se ganó por concurso de méritos», recuerda el concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares.

Otro de los frentes judiciales abiertos por los arquitectos contra Urbanismo es en relación a los precios estipulados en los concursos municipales para contratar sus servicios. Recurrieron el relativo a la revisión de la catalogación de los edificios del casco antiguo y han logrado que un juzgado lo paralice de forma cautelar, para lo que deben presentar un aval que ya han formalizado ante notario. Y también hicieron lo mismo con los concursos para redactar varios planes especiales en zonas como la Sierra de Churriana y el camino de San Rafael.

E igualmente han plantado cara a la Administración en relación a los retrasos que padecen en la tramitación de determinados expedientes, justo en un momento en el que la recuperación económica, tras los años más duros de la crisis, está haciendo florecer de nuevo las inversiones inmobiliarias. En este ámbito se encuadra la actuación emprendida por el Colegio de Arquitectos respecto al proyecto de Banderas para el Alameda, del que han cuestionado su tramitación, llegando a anunciar el pasado miércoles mediante una nota de prensa que habían solicitado vista del expediente a Urbanismo para «conocer los aspectos técnicos de la reforma que la justifican como obra menor». Y es que desde la institución colegial muestran dudas al respecto que ya han sido contestadas por un comunicado del Ayuntamiento en el que se asegura que «la licencia de obra menor de reforma delTeatro del Soho está concedida conforme a ley», al no afectar a elementos estructurales.

El propio decano acudió ayer a la Gerencia para ver el expediente y solicitar copia de gran parte del mismo para analizarlo en profundidad. Sin embargo, no tienen previsto llevarlo a los tribunales. «No nos movemos en esos términos. No dudo de que la administración lo haya hecho bien. Tal y como se relata, todo es susceptible de interpretarse como obra menor. Algunas cosas pueden ser dudosas, a lo mejor mi interpretación es que no, pero por eso no voy a meterme en un contencioso», expuso Sarabia a este periódico.

Su suspicacia va dirigida especialmente a los plazos en los que se ha tramitado el permiso de obras para el proyecto de Banderas. «Lo que han aplicado a ese expediente lo quiero para todos los colegiados, lo mismo. Si han dado la licencia en un mes, voy a reclamar que me la den en un mes, ya que tienen capacidad», expuso el decano de los arquitectos. Pese a que aseguró que no quiere decir que se haya producido «un trato de favor» en este caso, la postura de Sarabia apunta justamente en ese sentido.

Según pudo conocer SUR, bajo la sociedad Teatro del Soho, Banderas pidió licencia de obra menor para la reforma el 13 de febrero pasado. Tras presentar al día siguiente una documentación que le faltaba, Urbanismo remitió el expediente a Bomberos al día siguiente, 15 de febrero. El 16 de febrero llegó a Bomberos, que emitió su informe 17 días más tarde, el 5 de marzo. Fuentes municipales consultadas apuntaron que, en estos casos, es un plazo normal para la emisión del informe de Bomberos, que tiene un periodo legal de 10 días para pronunciarse. Sin embargo, para el decano de los arquitectos, «eso es 'correcaminos'» porque en algunas ocasiones tarda dos o tres meses.

El informe de Bomberos llegó a Urbanismo el 7 de marzo y, el 19 de marzo, la Gerencia resolvió conceder la licencia, condicionada a la presentación del estudio de seguridad y salud y del certificado de intervención. No fue hasta el 21 de mayo cuando la sociedad de Banderas presentó esa documentación, solicitando que el plazo para las obras se ampliara de los seis meses aprobados inicialmente a 12 meses. El martes de esta misma semana, el pasado día 19, es cuando Urbanismo ha firmado la concesión definitiva de la licencia, que ha quedado expedida –con validez– con fecha de ayer, cuatro meses después de que fuera solicitada, un plazo normal para algunas fuentes consultadas pero que levanta sospechas frente a los retrasos que en ocasiones deben soportar los arquitectos, y por los que han emprendido su particular cruzada contra los ritmos de la burocracia.

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