Un guardia civil sorprende a un hombre mientras agredía a su pareja delante de sus hijos

El agente, fuera de servicio, evitó que la supuesta agresión, ocurrida en los aledaños del cuartel en Mijas, fuera aún más grave

IVÁN GELIBTER MIJAS.

La localidad de Mijas fue en estos días el lugar de un supuesto nuevo caso de violencia machista, aunque la casualidad hizo posible que el asunto tuviera consecuencias más graves gracias a a la participación de un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que no estaba de uniforme en ese momento.

Según un comunicado oficial de la Benemérita, un agente de la Guardia Civil fuera de servicio, destinado en el puesto principal de la Guardia Civil de Mijas detuvo a un hombre por un delito de malos tratos en el ámbito familiar, ya que supuestamente estaba agrediendo a su pareja.

Los hechos tuvieron lugar el pasado día 5 de enero al mediodía, cuando el agente estaba estacionando su vehículo particular en los aledaños del cuartel de Mijas, momento en el que observó a través del espejo retrovisor «cómo un hombre agredía a una mujer en presencia de dos niños de corta edad», según el citado comunicado.

El guardia civil, tal como señalan desde el instituto armado, se identificó de inmediato como agente de dicho Cuerpo y redujo al individuo, que opuso mucha resistencia, aunque finalmente fue detenido por un delito de malos tratos en el ámbito familiar. Tras ser identificado, apuntan desde la Guardia Civil en el relato de los hechos, se pudo comprobar que el detenido era la pareja sentimental de la mujer agredida y padre de los dos niños testigos de la agresión.

Reciente caso

Una de las últimas detenciones en la provincia por otro supuesto caso de violencia machista ocurrió hace apenas dos semanas, cuando la Policía Nacional detuvo a un hombre de 22 años y nacionalidad española como presunto responsable de malos tratos a su pareja, de 15 años, y a la que al parecer instó a que abandonara su domicilio familiar.

La investigación se inició a raíz de la denuncia de la madre de la víctima, que manifestaba que su hija, de 15 años de edad, mantenía una relación sentimental con un joven que la insultaba y amenazaba, llegando incluso a agredirla en varias ocasiones. Además, la denunciante expuso cómo tras la denuncia, la menor abandonó el domicilio familiar, desconociendo su paradero, según informó entonces la Policía Nacional.

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