La Guardia Civil investiga a un sospechoso por el incendio forestal en Los Asperones

La Guardia Civil investiga a un sospechoso por el incendio forestal en Los Asperones
Salvador Salas

El fuego en una zona de matorral calcinó una superficie aún sin determinar y obligó al desalojo momentáneo de dos familias y una piscina

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil está investigando a un sospechoso como presunto autor del nuevo incendio forestal que este sábado ha afectado a la zona de Los Asperones, en la barriada de Campanillas de Málaga. Fuentes consultadas por este periódico confirmaron que esta unidad del Instituto Armado tiene identificado a este individuo pero por el momento no se ha procedido a su detención. Tampoco se precisó si tiene relación con los incendios de las últimas semanas en la zona.

Y es que el de este sábado no es el primer fuego que sufre Los Asperones ya que en el último mes ha habido una docena de incendios en la barriada, algunos de mayor intensidad, como los cuatro producidos a finales de junio, que requirieron un destacado despliegue de los servicios de extinción, y otros que se han quedado en conatos, según informaron fuentes consultadas.

El incendio forestal en Los Asperones fue declarado sobre las 14 horas de este sábado, se dio por estabilizado por parte del Infoca sobre las 19.20 horas, y por extinguido, casi tres horas después. El fuego se originó en una zona de matorral cuando la fuerza del viento era de unos veinte kilómetros por hora, aunque luego bajó a diez kilómetros, lo que facilitó las tareas de extinción. Por el momento, no se ha calculado la superficie quemada.

Cuando se dieron los avisos, hacia el lugar de los hechos se desplazó una importante dotación de servicios de extinción de incendios. Fueron algo más de un centenar de efectivos del Infoca –entre bomberos, técnicos de operaciones y agentes de medio ambiente– y unos cuarenta bomberos de distintos parques de la capital.

A ello se unieron seis medios aéreos (cinco helicópteros y un avión tanto de las bases de Málaga y de Granada) y seis autobombas, entre ellas dos rurales de 3.000 litros y dos nodrizas pesadas de 8.000 litros de capacidad, según informaron los distintos servicios de extinción.

Las llamas se aproximaron a las zonas habitadas e industriales de la barriada pero sin ocasionar daños personales ni materiales más allá del miedo y los nervios entre algunos de los vecinos. El Servicio de Emergencias 112 informó que debido a la densidad de la humareda hubo que desalojar momentáneamente, apenas unos minutos, a dos familias –en total seis personas– de sus viviendas, aunque pudieron regresar rápidamente.

Asimismo, hubo que desalojar una piscina municipal cercana más como medida preventiva que por el riesgo de sufrir daños, según manifestaron fuentes de los bomberos de Málaga. «El responsable de la piscina nos llamó porque a la vista de las llamas los usuarios se habían puesto nerviosos, por lo que se decidió enviar una patrulla de la Policía Local para que procediera a un desalojo tranquilo», añadieron.

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