Río Guadalmedina: vuelven los malos olores

Vista del río en su tramo más bajo, donde los vecinos dicen que afloran los malos olores./
Vista del río en su tramo más bajo, donde los vecinos dicen que afloran los malos olores.
COSAS DE LA CIUDAD

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Los malos olores procedentes del río Guadalmedina han vuelto, según Rafael Pérez, vicepresidente de la Asociación de Vecinos Centro Sur, quien asegura haber recibido en los últimos días quejas de vecinos y comerciantes de la zona por este motivo. La causa del mal olor coincide en esta ocasión con las últimas lluvias, por lo que los vecinos consideran que se debe a posibles vertidos de aguas fecales que se estarían vertiendo en el lecho del río. «A la altura del CAC se observa que se ha acumulado fango, y nos dicen los vecinos que por las noches han visto cómo sale agua de las bocas de desagües que hay en el lecho del río a esa altura», señala el dirigente vecinal, quien no entiende que tras años de protesta no se haya solucionado este problema de una vez por todas.

Y es que, tras varios intentos en los que se ha tratado de solucionar este asunto, la realidad es que hasta el momento no se ha dado con la clave para acabar con los malos olores junto al río. Emasa llegó a realizar un estudio para conocer el origen de los lodos que se asientan en la parte final del cauce y que generan malos olores en un intento de solucionar el problema. Este estudio tenía lugar después de que el Ayuntamiento contratara a una empresa para intentar que la lámina de agua existente en el lecho del río no desprendiera malos olores, trabajos que se vieron interrumpidos. Y aunque el Ayuntamiento ha reconocido recientemente que los malos olores han disminuido en el cauce tras las tareas de limpieza periódica que realiza, llegando a descartar que el hedor se deba a vertidos de aguas fecales, ha reconocido que habría que realizar un dragado urgente para reducir los malos olores.

Vehículo en la calle.
Vehículo en la calle.

Casas de Campo: circulación de vehículos

La más que frecuente circulación de vehículos por algunas calles del Soho que se supone son peatonales es motivo de denuncia de un ciudadano, que envía fotografías de la calle Casas de Campo, una vía que dice soporta una «invasión diaria de coches». Y es que hay calles en el Soho en las que se ven pasar vehículos y motocicletas a diario, algo que no debería ocurrir, salvo que se trate de viales semipeatonales en las que esté autorizada la circulación para la entrada a garajes. En ese caso los vehículos sí podrían circular, respetando siempre la prioridad del peatón.

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