Gresca por unanimidad

Intervención de un kitesurfista. / Pilar R. Quirós
La casona del parque

Kitesurfistas y naturistas dialogarán para dividirse la playa en Guadalmar, pero de haber un nuevo cambio no se ejecutará hasta el próximo verano

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El choque de nudistas/naturistas con los kitesurfistas tuvo sus momentos de tensión, pero menos de lo esperado por aquello de que ambos colectivos se han posicionado siempre a favor del buen rollito que dicen han tenido en playas contiguas. Dicen que el roce hace el cariño, pero la ‘invasión’ kitesurfista de los terrenos naturistas generó una brecha que ayer se vadeó, más que se solventó, en la comisión de Medio Ambiente.

Los que sí se enzarzaron a cuenta de la moción de IU-Málaga para la Gente para devolverle a los naturistas su playa en Guadalmar, que ahora se ha retranqueado 600 metros hacia el parador de golf, fueron los ediles del equipo de gobierno y de la oposición, que se fueron calentando mutuamente, subieron el tono, acabaron chocando y finalmente, nadie sabe cómo, aprobando la iniciativa para que ambos colectivos dialoguen con el Ayuntamiento y busquen una solución consensuada.

La edil de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, empezó arremetiendo contra la edil de Playas, Teresa Porras, y criticando su actitud en contra de la playa nudista, intervención que la segunda, que se confundió de persona, acabó achacando y recriminando el comentario al edil no adscrito Juanjo Espinosa, quien si bien no es de IU-Málaga para la Gente, sí es de Podemos, y ya se sabe que Unidos Podemos engloba a ambos partidos. En fin, que Porras le dijo a Espinosa que era lamentable lo que había dicho porque ella respetaba a todo el mundo como quisiera bañarse, y que el lugar idóneo para el kitesurf lo llevó la oposición a Deportes y se aprobó por unanimidad. «Es que no sabéis ni lo que votáis», dijo Porras para explicar acto seguido que no se puede hacer kitesurf delante del campo de golf por una prohibición de Aena. Espinosa, por su parte, le afeó la confusión. Y por si fuera poco, la líder de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, y la edil socialista, Begoña Medina, también metieron la mano en el cazo achacándole a Porras animadversión contra los nudistas la primera, y mala gestión, la segunda.

Mientras, kitesurfistas y nudistas, que habían estado comedidos, parecían flipar en colores con el sainete municipal, que por arte de birlibirloque acabó en final feliz por unanimidad, es decir que el diálogo se impuso. Pero ojo, el consenso deberá esperar al año que viene porque éste todo se quedará igual ya está aprobado el plan de playas por la Junta, como les hizo saber Porras. Esto es lo que hay.

Multas: 210 euros puede costarle la caca de su perro

Aunque al principio parecía un asunto de ciencia-ficción pedirle a un español que se agachara a recoger la deyección (seamos finos) de su perro, lo cierto es que la imagen es cada vez más común. El que no lo haga, como explicó ayer el edil de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, deberá pasar por caja si es sorprendido y multado por la Policía Local, al muy poco módico precio de 210 euros por marrón. Esa es ni más ni menos la media del año pasado, que este ejercicio tiene un nuevo componente: el análisis de ADNal residuo en cuestión y si no está registrado el can que lo generó, preceptivo en la nueva ordenanza, doble multa.

El grupo municipal naranja consiguió ayer la unanimidad en Medio Ambiente para que estas cantidades, que el año pasado se elevaron 65.800 euros, sirvan para financiar acciones de apoyo al sacrificio cero de animales de compañía en Málaga.

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